renacer-re09En mi última entrada, hace hoy una semana, anunciaba mi viaje emocional y físico al Re’09.

Añoraba en ella el renacer’06 y compartía ilusiones y expectativas para la edición de este año, cuyo retorno a los orígenes reclamaba del esfuerzo y la capacidad organizadora de infonomia.

Entonces hablaba de reencontrarme con el asombro y de compartirlo, en esta ocasión por primera vez, con alguien con quien trabajo cada día… y creo que de ambas cosas tengo que estar satisfecho.

Les confieso que tenía (y tengo) ganas de escribir varios posts sobre el Re’09. Pero al mismo tiempo, las síntesis de las intervenciones realizadas in situ por la propia infonomia, la crónica en tiempo real que se elaboró por varios asistentes con el hashtag #Re09 de Twitter… y los excelentes resúmenes filtrados, comentados y enriquecidos de Amalio Rey… me dejan sobre la mesa el reto de escribir aquí algo que aporte un valor complementario.

Así que he estado guardando las esencias en un cajón del que empiezo a disfrutar a la luz. Este post será más breve de lo que es habitual en mí, porque pretendo que sea sólo un primer feedback de mi compromiso de contar lo que fue.

El gran evento anual de infonomia ha sido en 2009, de nuevo, una “fiesta de las ideas”. Cada uno puede poner el acento en una de las dos mitades de la expresión (en la de “fiesta” o en la de “ideas”), pero ambas estuvieron presentes.

En la parte negativa…

La experiencia anterior del iFest’08 fue un esfuerzo por reinventarse, paradójicamente más en coherencia con el título de esta edición… y las reinvenciones no deben ser consideradas como una meta en sí misma, sino como una forma de acelerar y disfrutar del camino. La verdad es que (no sé si en parte por la crisis económica que nos azota o por el análisis crítico de la edición pasada), el diseño del Re’09 se aproximaba mucho más al que disfruté como pocas veces en la edición de 2006 .

re09-iglesiaPero eso sí, ha resultado mucho más austero, con una escenografía menos espectacular y un local central poco propicio para el comentario sobre la marcha (no por ser iglesia, sino por sus bancos en ortodoxo alineamiento), repetitivo en el “tocar para comprender”, con menos asistentes… y quizá, incluso… menos híbrido.

También entre los asistentes he notado diferencias: en línea con lo anterior, igualmente una mezcla menos híbrida. Aunque eso además depende de cómo se te reparta la fortuna de los cafés, las comidas o los espacios comunes, claro…

Mi relativísima decepción de 2008 no implicaba que no reconociera el enorme esfuerzo de atracción de ideas que supuso (fue un verdadero aluvión de impactos) ni el esfuerzo de reinventar el modelo. Simplemente creo que no encontró el cauce adecuado… pero que habrá que intentarlo otra vez, porque todos los modelos, incluso los brillantes (y éste lo es), lo necesitan.

Y en la parte positiva…

re09-postitDicho lo anterior, que puede que les suene un poco crítico… el Re’09 ha sido sencillamente “una gozada”.

Aunque sea “a toro pasado”, un simple vistazo a la agenda dibuja las que fueron 22 horas de trabajo diferente desplegado en 2 días de ideas, conversaciones, provocaciones, contactos… de encontrar caras conocidas y extrañas, de escuchar otras preocupaciones vitales, diferentes pero conectadas…

Y todo ello desde la ciencia, la tecnología, la empresa, el emprendizaje social, la educación, el territorio, la cultura, el dinero…

Todo hecho por personas con afán de reinventarlo todo… y sobre todo a sí mismas.

La llegada el domingo a casa fue algo parecido a un jet lag que ha durado dos días. El paso de las horas va asentando los impactos y desbroza el camino de las valoraciones.

De ese cajón del que hablaba algo más arriba, les iré entresacando a lo largo de los próximos días alguno de los tesoros. De momento, creo que serán tres:

  • África“;
  • Reinventar la educación“;
  • Los dos bordes de la tecnología“.

Mi compañera de viaje dice que vuelve en un año aunque sea de su bolsillo…

Yo también.