Mes: julio 2009

Libros que inquietan: “Al frente del cambio”

frente-cambioHabía leído y disfrutado con anterioridad de varios de sus artículos (publicados por el Harvard Business Review), pero no fue hasta mediados de 2007 que, en mi ya tradicional selección de títulos para el verano, encontré en las estanterías la edición en forma de libro, traducida por fin al castellano, de una revisión ordenada y con sentido de texto de las ideas sobre liderazgo de John P. Kotter.

Al mismo tiempo, en mi empresa, yo había terminado por asumir la dirección de un programa de cambio a varios años (cuyo objetivo es conseguir que la calidad del producto se convirtiera en un elemento de diferenciación competitiva), pero en unas condiciones bastante distantes de las que inicialmente había deseado.

Una fase preliminar de diagnóstico y de propuesta de intervención que nos había ocupado todo un año, nos orientaba con claridad a la modificación de comportamientos personales y organizacionales como la verdadera clave del éxito, más allá de los proyectos que de orden técnico (también necesarios) fuéramos capaces  de poner en marcha.

Nada nuevo, me dirán no sin razón…

Porque para entonces, no había ya un solo proyecto importante que no hubiera contenido de forma destacada su capítulo de “gestión del cambio”. Y al mismo tiempo… no había uno sólo que hubiera calado en la organización con la suficiente profundidad en un plazo razonable, incluso considerando como tal uno o dos años después del cierre formal del mismo.

Les reconozco que estoy un poco cansado de recibir propuestas para un proyecto desde la premisa de que la gestión del cambio es imprescindible para el proyecto “X” porque es necesario un auténtico cambio cultural, un cambio de chip en las personas para que el tema funcione.

Es al revés.

El cambio cultural se producirá (si es que se produce) al final del todo, como consecuencia de la acción. Como postula Rafael Echeverría, no sólo actuamos de acuerdo a como somos, sino que somos de acuerdo a como actuamos: la acción genera ser.

Y si hablamos de cambiar comportamientos, hablamos de recabar voluntades y por tanto de liderazgo. De liderar a través de la acción.

Dee Hock ya nos advertía que líder significa seguidores, pero… no es que precisamente viera yo a mi alrededor docenas de personas con las que pudiera contar para “arrastrar multitudes” 😉 (obviamente, tampoco si me miraba a mí mismo), así que andaba yo preocupado sobre cómo afrontar un programa de cambio así… cuando la distinción nítida entre gestión y liderazgo del cambio de Kotter me iluminó el agosto…

¡Sabía qué hacer!… a pesar de que los párrafos en que Kotter describe qué sucede cuando al frente de un programa de esta naturaleza se coloca a una “coalición rectora débil” eran, si no espabilábamos… la fotografía anticipada de nuestro fracaso.

Porque… no nos engañemos. En palabras de Kotter, “la gente acaba encontrando miles de maneras ingeniosas de negarse a cooperar en un proceso que sinceramente consideran innecesario o equivocado“. Así que… conviene tenerlo en cuenta.

kotterNo voy ahora a entrar en los contenidos del libro: además de que no es difícil conseguir resúmenes en la red, me apetece contarles un poco sobre ello en otro post, filtrado por la forma en que lo estamos llevando al terreno de la práctica: nos ocupamos ahora de una fase más gestora del programa de cambio, pero hemos trabajado durante meses desde una perspectiva muy diferente e interesante de liderazgo… y volveremos a ella varias veces en los próximos años. Así que les iré contando.

Me encantó escuchar recientemente a Genís Roca en Donostia hablando de empresa 2.0 y recomendando al mismo tiempo al auditorio la lectura de los “clásicos” del management, mencionando expresamente a Kotter como guía para liderar cambios. Aún más recientemente le he oído repetir recomendación, en una interesante conversación sobre empresa abierta con Julen Iturbe que el propio Julen ha divulgado en su blog de artesano.

Para terminar… ¿Saben qué es lo que más me gusta de cómo Kotter propone liderar el cambio en su libro? Pues dos cosas:

  • la orientación que da al sentido de urgencia, generado mediante una declaración de guerra a las fuentes de complacencia en la empresa y, sobre todo…
  • que al hilo directo de la lectura se traduce el texto sobre la marcha, y casi sin pretenderlo, a la realidad de cada uno.

Hay otros modelos de liderazgo… y no pretendo defender que el de Kotter sea el mejor. A mí, sobre todo, lo que me ha parecido es muy práctico.

Eso sí… definitivamente… No lean este libro: trabájenlo.

Piensen en su organización y en un cambio de gran calado que deseen introducir… y especialmente en los primeros capítulos del libro (el 3, el 4…), háganse con un lapicero para anotar (sobre los márgenes y entre el mismo texto) lo que les vaya sugiriendo su lectura.

Ya me contarán…

Al frente del cambio“. John P. Kotter, 1996. Empresa Activa (traducción de 2007). ISBN: 978-84-96627-24-6

Vibraciones: ¿estandarización del pensamiento?

Me cruzaba el pasado lunes con Diana Franco en Twitter, al hilo de una primera reflexión que ella abría a media tarde:

bihurguneaReflexionando sobre que cada vez pensamos más la misma idea más personas a la vez, el acceso a la información estandariza el pensamiento.

jf@BIHURGUNEA Mirando al revés, la idea minoritaria forma comunidad en la red con sencillez… y eso no ocurría antes de ella. No será eso?

bihurgunea@jesusfdez Depende de lo que busques Jesús :), yo pensaba en ideas disruptivas.

jf@BIHURGUNEA Igual no era tan disruptiva… 😉 Cuando la red sea una commodity “de élite”… lo disruptivo ya no estará ahí. ¿Nos acercamos?

bihurgunea@jesusfdez Pienso que no se puede parar el acceso a la información, y en consecuencia la aceleración de generación de ideas “obvias”.

bihurgunea@jesusfdez Lo disruptivo no se donde estará pero no se si será cada vez menos disruptivo porque cada vez más personas estarán solapando sus reflexiones…

bihurgunea@jesusfdez … hasta llegar a un punto de inflexión en el que conceptos como la propiedad intelectual pierdan su razón de ser.

Pues vamos con el comentario…

El hilo argumental de Diana, o la forma en que yo lo entiendo, es interesante: la universalización del acceso a la información y la abierta posibilidad de establecer conversaciones de igual a igual en las que aquélla se intercambia con fluidez, conduce a que quienes dan el paso de hacer públicas sus opiniones y reflexiones acaban contrastándolas con quienes mantienen la misma actitud, recreándose en entornos de aprendizaje paradójicamente próximos… que incluso podrían acabar siendo calificados de cerrados.

Dicho de otra manera: si todos conversan con todos siempre… acabarán formando una “cultura de grupo” donde ya nadie será un observador notablemente diferente.

Como en una empresa, donde existe una cultura determinada que percibe con nitidez quien se incorpora desde fuera… antes de ser engullido por el sistema y perder su capacidad virginal de observar las cosas desde perspectivas diferentes.

estandarización-pensamientoEntiendo, por consiguiente, que Diana no niega que de la conversación se genere aprendizaje, no rechaza el que individualmente se perciban al comienzo ideas disruptivas que supongan incluso cambios personales de comportamiento… Apunta más bien a que la capacidad de introducir esas ideas disruptivas se irá autolimitando, en la medida en que el “barrio” vaya adquiriendo “trienios de antigüedad”.

Su último comentario introduce una derivada importante: no sólo se reducirán las posibilidades de generar ideas disruptivas, sino que el flujo de información será tan abierto, complejo y caudaloso, que el concepto de propiedad intelectual será imposible de delimitar: el poder omnímodo de enlazar frente al de contener, la pérdida de trazabilidad de la información respecto del autor, consecuencia de una interminable sucesión de enlaces sobre enlaces cruzados en complejidad… hará casi imposible asociar una idea a un individuo.

Tengo que hacer aquí un inciso: no puedo estar seguro de que esta interpretación sea la que Diana quería dar a sus mensajes, pero como me sirven para lo que sigue… espero que tolere con liviandad mi incompetencia comprehensiva, si es el caso… 😉

Hace 3 años, en el renacer’06 que organizó infonomia, conocí a un personaje “disruptivo” para los tiempos que corren: alguien que aún cree hasta la médula que la propiedad intelectual será una de las grandes claves del siglo XXI…y que vive de ello.

javiernietoFrente a la general aceptación actual del fluir, él optaba por distinguirse:

La palabra diferencia es interesante vinculada a la palabra identidad. (…) Hay dos posibilidades: fluir y ser. Y el ser… es ser diferente. Detrás del concepto de diferencia hay una teoría de la identidad. (…) Toda vida (…) es luchar por el sostenimiento de su diferencia con las condiciones del entorno. (…) Estrategia es una diferencia preservable“.

Javier Nieto (el autor de dichas frases, fundador de Santa&Cole), habló a continuación de los peligros de la banalización, de que cuando algo se banaliza acaba en “precio cero”, en pérdida de valor… (“los días y más días iguales suman cero”, decía Gabriel Celaya).

Les dejo la síntesis de su intervención. Léanla pero, sobre todo, vean el vídeo completo de la misma. Es hasta contracultural hoy en día (“lo ‘guay’ hoy en día es decir que conviene fluir, adaptarse… y yo creo que no“), pero merece mucho la pena escuchar los 30 minutos de su intervención.

No van a aburrirse, tranquilos…

tríasdebesHoy en Otalora (Centro de Desarrollo Directivo y Cooperativo de MONDRAGON), he podido participar en un taller que ha tratado de profundizar un poco en el proceso práctico de marketing lateral como fuente de innovación, con Fernando Trías de Bes.

De nuevo la búsqueda de la diferenciación, precisamente a través de la generación de ideas disruptivas y de su desarrollo para la creación de mercados.

Javier Nieto defiende la propiedad intelectual como única forma de proteger la creación de valor. Trías de Bes propugna combinar la innovación incremental con procesos de marketing lateral, como forma de que ideas disruptivas nos proporcionen diferenciación.

El cáncer de la banalización que repugna a Javier Nieto y el temor a la estandarización del pensamiento que formula Diana tienen, a mi modo de ver, un cierto nexo común. Sin embargo, yo creo que esto no va a ocurrir hasta ese límite, o que de hacerlo lo será en un modo parcial no trascendente. Me explico.

La conversación global socializa herramientas y técnicas, supone todo un mecanismo de transferencia de ideas conceptuales y da acceso a muchos a las mismas fuentes. Pero promueve en general un flujo de relaciones abierto (porque los prejuicios, si aparecen, lo hacen bastante más tarde) y sobre todo:

  • Va por barrios“. También a esto le es aplicable esta frase… y lo que se va generando es más bien un ‘efecto tribu’, en el que una forma de ver el mundo se estandariza, pero dentro de una comunidad que funciona bastante aislada de otros mundos con vida paralela.
  • La conversación en red genera capital social, relacional, intelectual… en cada uno de los partícipes. Pero la transformación del conocimiento en valor suele producirse en la traducción de lo virtual a lo físico… y en este estado, los agentes suelen ser diferentes a los de la comunidad en red. Son realidades diversas que se cruzan en forma compleja y, por tanto… creo que eso aleja el fantasma de la estandarización de las visiones del mundo.
  • Y lo más importante: cada vez es menos relevante una idea en sí misma, sino lo que uno es capaz de hacer con ella. Y eso no se transfiere por el hecho de contarlo.

Lamentablemente (o quizá no), vamos a seguir viendo que la conversión de ideas disruptivas en valor va a estar en las capacidades de muy pocos. Pero yo sí pienso que el hecho de que las ideas se compartan nos va a hacer más capaces de ver sus usos de forma diferente, desde perspectivas realmente sistémicas, más bien en línea con el excelente y calentito post de Dolors Reig, de hoy mismo, que nos provoca contándonos que “Google nos hace más inteligentes”.

Eso sí, por varias razones, comparto con Diana las dudas sobre el futuro de la propiedad intelectual, cada vez más difícil de entender en esta maraña de interconexiones y enlaces. Me cuesta aceptar que va a ser una piedra angular de este siglo… salvo que su protección y su propia concepción adopten formas diferentes que hoy no alcanzamos a adivinar.

Por cierto, Javier Nieto vuelve a ser ponente en el re’09 de este año. Si se apuntan, nos veremos.

Y si se preguntan que donde estoy yo en esta historia… pues intentando fluir… para ser diferente.

Tibio que es uno. ¿Dónde se ven ustedes?

Personas inquietas: Mikel Urizarbarrena

urizarbarrenaAquel 18 de Septiembre de 2006 tuve el privilegio de compartir mesa con una curiosa decena de personas, a muchas de las cuales (como a Mikel Urizarbarrena) no tenía el gusto de conocer personalmente.

Deiane Madinabeitia y Julen Burgoa (hoy en Fatronik) flanqueaban a Juan Luis Irazabal como anfritrión de esa mesa, en la que los invitados que me acompañaban eran Koldo González (entonces director de promoción en Matrici), Juan Mari Uzkudun (recién jubilado de sus responsabilidades en Mondragon), Cristina Garmendia (aún consejera delegada de Genetrix, lejos de pensar-en-ser ministra), Alfonso Martínez Cearra (director general de Bilbao Metrópoli 30), Javier Pagaegi (entonces director de Biobide y hoy en Alium), Carmelo Bengoechea (al frente de las relaciones institucionales de Iberdrola y en calidad de vocal de Aclima) y el propio Mikel.

El motivo de tan extraordinaria reunión, celebrada en la bodega del restaurante Kate Zaharra de Bilbao, era explorar oportunidades para el intraemprendizaje en MAIER S. Coop., desde conversaciones hibridadas entre personas con vivencias muy diferenciadas.

Pero déjenme saltarme el desarrollo del taller y centrarme en la conversación de la sobremesa. No recuerdo al hilo de qué, pero fue entonces cuando Mikel, con esa posición de gravedad sin perder la sonrisa afable que adopta cuando quiere transmitir algo de importancia, nos miró individualmente a todos (no sé cómo se hace, pero les aseguro que se puede) y nos confesó que la decisión más importante y más dificil que había tomado en su vida había sido abandonar la dirección ejecutiva de Panda, dejarla en manos de otra persona.

En aquél momento, cifraba en no más ya de un 10 ó un 15% de su tiempo la dedicación personal a su más conocida creación. Y reconoció que no le había resultado en modo alguno fácil. Nos dijo entonces que su reflexión le había llevado a entender que su principal dedicación debería ser la de generar nuevo valor, que más allá de sus capacidades como gestor, donde resultaba más necesario (y útil) era emprendiendo.

Desde la creación de su primera empresa, Lantek, hasta el reconocimiento social derivado del éxito de Panda Software (hoy Panda Security), la historia de Mikel Urizarbarrena es la de un emprendedor.

semantixActualmente es “presidente de honor” y conserva una importante parte del capital (o eso creo) de Panda Security, hoy en las manos ejecutivas de Juan Santana, pero este año ha sido noticia por el lanzamiento de su nueva aventura empresarial, Semantix, con productos de futuro muy interesantes y con enorme potencial para este mundo global e interconectado; productos como Dixio, que ya podemos probar en algunas webs (un doble click sobre cualquier palabra y tendrán una muestra sencilla).

Me pregunto cuántos empresarios dedican desde hace años la absoluta totalidad de su tiempo a la gestión de operaciones en negocios que crearon, pero que ya han perdido casi cualquier posibilidad de mostrar un futuro envidiable…

Y con disculpas por un inevitable autofiltrado cooperativo… me pregunto igualmente si muchos de los socios y de los responsables orgánicos y ejecutivos de cooperativas no habremos olvidado o adormecido la dimensión “emprendedor” en el ejercicio de nuestra responsabilidad…