Libros que inquietan: “Al frente del cambio”

frente-cambioHabía leído y disfrutado con anterioridad de varios de sus artículos (publicados por el Harvard Business Review), pero no fue hasta mediados de 2007 que, en mi ya tradicional selección de títulos para el verano, encontré en las estanterías la edición en forma de libro, traducida por fin al castellano, de una revisión ordenada y con sentido de texto de las ideas sobre liderazgo de John P. Kotter.

Al mismo tiempo, en mi empresa, yo había terminado por asumir la dirección de un programa de cambio a varios años (cuyo objetivo es conseguir que la calidad del producto se convirtiera en un elemento de diferenciación competitiva), pero en unas condiciones bastante distantes de las que inicialmente había deseado.

Una fase preliminar de diagnóstico y de propuesta de intervención que nos había ocupado todo un año, nos orientaba con claridad a la modificación de comportamientos personales y organizacionales como la verdadera clave del éxito, más allá de los proyectos que de orden técnico (también necesarios) fuéramos capaces  de poner en marcha.

Nada nuevo, me dirán no sin razón…

Porque para entonces, no había ya un solo proyecto importante que no hubiera contenido de forma destacada su capítulo de “gestión del cambio”. Y al mismo tiempo… no había uno sólo que hubiera calado en la organización con la suficiente profundidad en un plazo razonable, incluso considerando como tal uno o dos años después del cierre formal del mismo.

Les reconozco que estoy un poco cansado de recibir propuestas para un proyecto desde la premisa de que la gestión del cambio es imprescindible para el proyecto “X” porque es necesario un auténtico cambio cultural, un cambio de chip en las personas para que el tema funcione.

Es al revés.

El cambio cultural se producirá (si es que se produce) al final del todo, como consecuencia de la acción. Como postula Rafael Echeverría, no sólo actuamos de acuerdo a como somos, sino que somos de acuerdo a como actuamos: la acción genera ser.

Y si hablamos de cambiar comportamientos, hablamos de recabar voluntades y por tanto de liderazgo. De liderar a través de la acción.

Dee Hock ya nos advertía que líder significa seguidores, pero… no es que precisamente viera yo a mi alrededor docenas de personas con las que pudiera contar para “arrastrar multitudes” 😉 (obviamente, tampoco si me miraba a mí mismo), así que andaba yo preocupado sobre cómo afrontar un programa de cambio así… cuando la distinción nítida entre gestión y liderazgo del cambio de Kotter me iluminó el agosto…

¡Sabía qué hacer!… a pesar de que los párrafos en que Kotter describe qué sucede cuando al frente de un programa de esta naturaleza se coloca a una “coalición rectora débil” eran, si no espabilábamos… la fotografía anticipada de nuestro fracaso.

Porque… no nos engañemos. En palabras de Kotter, “la gente acaba encontrando miles de maneras ingeniosas de negarse a cooperar en un proceso que sinceramente consideran innecesario o equivocado“. Así que… conviene tenerlo en cuenta.

kotterNo voy ahora a entrar en los contenidos del libro: además de que no es difícil conseguir resúmenes en la red, me apetece contarles un poco sobre ello en otro post, filtrado por la forma en que lo estamos llevando al terreno de la práctica: nos ocupamos ahora de una fase más gestora del programa de cambio, pero hemos trabajado durante meses desde una perspectiva muy diferente e interesante de liderazgo… y volveremos a ella varias veces en los próximos años. Así que les iré contando.

Me encantó escuchar recientemente a Genís Roca en Donostia hablando de empresa 2.0 y recomendando al mismo tiempo al auditorio la lectura de los “clásicos” del management, mencionando expresamente a Kotter como guía para liderar cambios. Aún más recientemente le he oído repetir recomendación, en una interesante conversación sobre empresa abierta con Julen Iturbe que el propio Julen ha divulgado en su blog de artesano.

Para terminar… ¿Saben qué es lo que más me gusta de cómo Kotter propone liderar el cambio en su libro? Pues dos cosas:

  • la orientación que da al sentido de urgencia, generado mediante una declaración de guerra a las fuentes de complacencia en la empresa y, sobre todo…
  • que al hilo directo de la lectura se traduce el texto sobre la marcha, y casi sin pretenderlo, a la realidad de cada uno.

Hay otros modelos de liderazgo… y no pretendo defender que el de Kotter sea el mejor. A mí, sobre todo, lo que me ha parecido es muy práctico.

Eso sí… definitivamente… No lean este libro: trabájenlo.

Piensen en su organización y en un cambio de gran calado que deseen introducir… y especialmente en los primeros capítulos del libro (el 3, el 4…), háganse con un lapicero para anotar (sobre los márgenes y entre el mismo texto) lo que les vaya sugiriendo su lectura.

Ya me contarán…

Al frente del cambio“. John P. Kotter, 1996. Empresa Activa (traducción de 2007). ISBN: 978-84-96627-24-6

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9 comments

  1. Yo también me quedé con la referencia de Genís Roca a los clásicos. “Sed modernos, leed a los clásicos” Me parece una cita realmente genial, que tendré que aplicármela a mi mismo.

    Siempre he admitido que se utiliza con demasiada ligereza lo del cambio de chip. No es tan fácil como un quita y pon. No es, que diríamos los informáticos, plug & play, requiere de tiempo, de liderazgo, de…

    Yo aún tengo algunos libros pendientes, por lo que este lo dejo para septiembre. 🙂

    1. Me di cuenta de lo interesante que era leer a los clásicos hace 2 ó 3 años. Eso sí…no siempre es fácil.

      Además de aplicarme a mí mismo la cita de Genís… me da que se la voy a regalar a unos cuantos… 😉

      Gracias por tu comentario.

  2. “Be the change you want to see”
    Ghandi

    “La gente no se resiste al cambio, se resiste a ser cambiada”
    Peter Sege

    “Cambio yo cambia el otro”
    Rafael Echevarria

    1. A veces funciona…
      A veces no.

      Las personas se resisten a ser cambiadas… SIEMPRE. Las personas se resisten a cambiar… A VECES. Si muchas se resisten mucho y mucho tiempo… ¿hay que dejarlas… SIEMPRE?

      Un abrazo.

  3. Las cosas no cambian, lo que sí que cambia es nuestra forma de mirarlas.

    Entre la tarea y las personas la distancia es muy corta y el camino sin embargo largo.

    La Cultura es lo último que cambia y es por supuesto efecto de lo que previamente hemos hecho TODOS

    1. Quiero creer que, aunque las cosas no… las personas sí. Hay personas que son capaces de hacer conscientes a otros del “yes, we can” que creen que es necesario, que suele suponer que esos otros se salgan de sus comportamientos y obligaciones habituales… y que les llevan a desbordar límites del sistema en el que conviven. De eso trata el libro.

      En lo demás, de acuerdo.

      Muy bienvenido al aún novel rincón de este escribano y muchas gracias por dejar rastro.

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