Personas inquietas: Fernando Iglesias

El escenario, el hotel Ra de El Vendrell, en uno de sus comedores con grandes mesas redondas, alrededor de las cuales se iba sentando la gente del renacer’06, ponentes y asistentes sin distinciones, según entraban en la sala.

Un entorno envidiable para conocer a quien hoy les voy a presentar, Fernando Iglesias Eciolaza, habitante de Madrid pero un poco a caballo siempre de sus orígenes bilbaínos.

La conversación, siempre la conversación como vínculo con Fernando, arrancó entre otras cosas con una curiosa vivencia, producto de haberse sentido libre de actuar públicamente de forma que para estas tierras es normal… pero que estando en Cuba, al parecer no lo era tanto. Inesperadas consecuencias que, para ser sincero y una vez enmarcadas en el pasado, me divirtieron.

Fernando presentó a todos al día siguiente qué hacía, a qué se dedicaba. Lo hizo en 3 minutos y estuvo extremadamente nervioso, apoyado en un discurso construido sobre imágenes y sobre-condicionado por el límite de tiempo. Mal trago…

Pues nada que ver con la realidad. Muy al contrario de aquellos 3 minutos, en el trabajo o en el contacto personal la conversación con Fernando fluye fácil, muy fácil. Coleccionista de recuerdos de vinos, hábil en la escucha, inteligente observador de debilidades personales, coach embebido en su mirada…

De aquellas conversaciones llegaron contactos posteriores. Los primeros presenciales, compartiendo unas cervezas en los espacios comunes de ese excepcional marco que es el Hotel Embarcadero de Getxo, al que convierte con frecuencia en delicioso centro de operaciones en sus “retornos a casa”.

Luego su libro “Memoria del futuro“, que transcurre precisamente y en buena medida entre las paredes del Embarcadero y que ya ha ocupado su espacio en este blog… Y finalmente proyectos de transformación en los que trabajamos juntos, a veces en compañía de Iñigo Marquina.

Siempre un placer.

Fernando es socio de Evocalia. Allí son sólo cuatro y no quieren ser más: hace 3 años que me dijo que no querían crecer… y 3 años después aún no lo han hecho. Compartieron con Juan Carlos Cubeiro el germen del proyecto Eurotalent, pero pronto iniciaron el suyo propio.

No conozco ese capítulo, espoleta de su siguiente y actual paso en el camino… y no me interesa, aunque creo que, como diría Eduardo Chillida, los ángulos rectos dialogan mal con otros ángulos.

Nunca les he oído reclamar para sí esa etiqueta, pero en Evocalia hacen consultoría artesana. Ahora que llevo meses escuchando debatir y configurar ese concepto, creo sinceramente que sí, que la esencia del artesano responde fielmente a su propuesta de valor y a la forma en la que intervienen, aunque sea a su modo particular.

Pero en fin… les aseguro que esto no es un ejercicio de propaganda interesada… y aquí y ahora lo que me interesa resaltar es la persona. Hace unos meses, Fernando me pidió una frase sobre sí mismo para alimentar una parte de su espacio web. Se la envié pero aún la conservo… y la transcribo porque resume con bastante exactitud lo que trataba de volcar aquí:

“Conocí a Fernando hace algo más de dos años, en el Ra del Vendrell y en una atmósfera difícilmente reproducible, pero sólo hasta trabajar con él, algún tiempo después, no fui consciente de su perfecto encaje en aquel paisaje humano.

Cualquier observador medio es capaz de advertir cómo disfruta trabajando en lo esencial (casi siempre invisible), para ayudarte a que pasen cosas importantes, en ti o en tu empresa, trabajando en proyectos que se siente que le apetecen, sin obsesión por el crecimiento, sino más bien por disfrutar de crear conjuntamente con aquellos para quienes trabaja.

Un placer diferente.”

Si alguna vez trabajan con él (lo que les recomiendo) y, en un momento dado, les entrega una pequeña piedra azul, guárdenla con cariño.

Les aseguro que es un buen regalo.

Un día, al finalizar un taller en el que nos ayudaba y tras observar mis dificultades para ganar compromisos y tejer complicidades, me miró francamente y me dijo: “Te puedo ayudar“.

“Gracias, te creo; pero no toca…”, le respondí.

Para el “revolcón personal” hay que estar muy dispuesto, requiere compromiso, tiene su tempo… Y después de mi último salto, me tocaba respiro.

Pero eso sí… supe que él podía hacerlo.

5 comments

  1. Jesus, estupendo y generoso post. Lo unico que puedo decirte es que quiero conocer a Fernando, a ver si tenemos alguna posibilidad de coincidir. Si tú hablas tan bien de él, si tú sintonizas, yo seguro que tambien.
    un abrazo

    1. De nada, de nada…
      No era mi intención hacer “celestinaje activo”, pero ya que aparece… bienvenido sea. Si de aquí se genera una fructífera relación o simplemente una conversación interesante, pues ya habrá servido para algo este post.
      Ya me contaréis…

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