Vibraciones: tiempo, coste y beneficio 2.0

Cuando escribí el pasado post (la representación gráfica comentada de lo que hoy es mi EPA, mi “entorno personalizado de aprendizaje”), pensé que sería una de esas entradas que poca gente leería porque trataba de un asunto que, por particular, no iba a aportar valor salvo a quien lo escribe.

Pues una vez más, me equivoqué.

Provocó una rica conversación que comenzó cuando Deiane Madinabeitia me hizo una “preguntita inocente“, en sus literales términos: “No me negarás que todo esto implica un curro y una dedicación importante. Desde tu punto de vista, ¿cuál es el ratio costo-beneficio? ¿nos podrías hablar de eso?

No es que la pregunta sea nueva. Forma parte de las conversaciones de café cuando alguien te pregunta sobre tu mundo 2.0… Pero era un desafío a responder por escrito y eso… aún no me lo había planteado.

Horas más tarde (¡oh, casualidad!) me llega a través de Twitter un enlace a un post de Enrique Burgos cuya lectura me parece muy recomendable sobre este asunto.

A Deiane le respondía, pero le emplazaba a un nuevo post porque me surgían varias ideas que iban a alargar en exceso mi respuesta. Pero al día siguiente, Alberto Barbero añadía un nuevo comentario e identificaba como una de las claves de eficiencia la continua selección y filtrado de fuentes, pero sobre todo marcaba el punto de equilibrio de la dedicación que cada uno debería prestar a su EPA en función de la respuesta que diera a dos preguntas:

  1. “¿Qué lugar ocupa el conocimiento entre tus responsabilidades, teniendo en cuenta lo que condiciona a la eficacia y eficiencia en el desempeño de las mismas?”
  2. “¿Qué tiempo diario / semanal deberías dedicar a esto para responder bien a las expectativas que hay sobre ti?”

A continuación se fueron sucediendo nuevos comentarios que mantenían una conversación enriquecedora y las visitas al blog crecían hasta alcanzar valores de récord (los míos, que son modestos)… hasta el punto de que le he dado una vuelta a si tenía sentido cumplir con mi compromiso para con Deiane.

Bien, un compromiso es un compromiso… y creo que aún puedo aportar alguna reflexión que no había surgido, así que vamos con ello…

La ecuación individual.

En términos económicos y a título personal, el coste de un proceso de aprendizaje se mide básicamente asociándolo, como hacía acertadamente Deiane, a las horas empleadas en el mismo. En efecto, hablamos de trabajo de conocimiento y, por lo tanto, de aprehensión de intangibles que sólo pueden medirse en términos de horas… si hablamos de una perspectiva de coste de adquisición.

Pues lo primero que me gustaría destacar es que esa concepción del coste es equivocada por incompleta. Veamos: si establecemos que el beneficio personal del tiempo empleado en tareas de aprendizaje es un aumento de mi capacidad de acción en territorios cada vez más amplios o integrados (y como derivada mi empleabilidad), no dedicar tiempo al aprendizaje ya tiene un coste. Como decía la frase célebre de no recuerdo quién (me da que es anónima): “si crees que el conocimiento es caro, prueba con la ignorancia”.

He dibujado un gráfico para explicarme (obviamente empírico, no científico… ;-)): desde la perspectiva del coste personal, la pendiente se va moderando porque, aunque el coste de aprendizaje crezca proporcionalmente al tiempo empleado, el coste de ignorancia se va reduciendo.

La curva del retorno de esa inversión en aprendizaje, sin embargo, crece mucho más rápidamente al principio que al final: al principio todo es asombro, luego va creciendo la necesidad y la voluntad de filtrar porque el aprendizaje se va refinando y las ventanas de oportunidad que realmente aportan valor son progresivamente más escasas (sin decir si más o menos valiosas).

El gráfico quiere, por tanto, explicitar que el aprendizaje es necesario al menos hasta un cierto punto de equilibrio, que es el que trata de representar la frontera entre, por poner un ejemplo, el trabajo manual y el de conocimiento, donde “pérdida” equivale a “actividad poco gratificante” y “beneficio” justamente a lo contrario.

La ecuación en la empresa.

La pregunta lógica que uno se hace a continuación es: ¿pasa algo parecido en cuanto a aportación de valor para la empresa en la que uno trabaja?

Pienso que sí, aunque con matices relevantes. Para explicarme de forma similar, he tratado de dibujar un gráfico análogo pensando en ese retorno para la empresa. A largo plazo, porque a corto, sinceramente, no me interesa…

En este caso, también hay un coste de ignorancia que es incluso mayor si el tiempo de aprendizaje es nulo (les recuerdo que hablo a largo plazo). Sin embargo, la reducción de ese coste de ignorancia es importantísima para la empresa en la primera fase si la curva de aprendizaje está bien orientada, porque cubre áreas de necesidad de la organización, bien directamente, o bien indirectamente porque los intereses del trabajador estén relacionados con sus propios objetivos y proyectos. En mi opinión, esa cobertura de necesidades tiene un límite y por tanto la reducción del intervalo de ignorancia ya no supone reducción de costes para la empresa, momento a partir del que el coste de aprendizaje global vuelve a crecer.

La curva de retorno es algo más extraña. Al principio crece muy rápidamente (son las necesidades más básicas las que se van cubriendo), luego muestra un crecimiento sostenido y más o menos proporcional al esfuerzo de aprendizaje, pero finalmente puede volver a crecer de forma exponencial.

¿Por qué?

Bueno… estoy hablando de personas cuya curva de carrera pudiera terminar en puestos de liderazgo de proyectos o de dirección de áreas significativas donde, más que la competencia técnica, las competencias básicas y transversales o la visión sistémica de las cosas, sean claves indispensables de idoneidad.

Por eso, ese beneficio (marcado en un verde más claro) es un beneficio potencial, porque se dará en función del grado de responsabilidad que esa persona llegue a asumir dentro de la empresa. Pero conviene no perder de vista que hay que preparar el terreno y sembrar… antes de recoger, ¿no creen?

Del cielo al suelo.

Quizá lo anterior les haya parecido una teoría bonita o quizá no. Quizá se acomode a su forma de ver las cosas o quizá no. Pero…

  1. en cualquier caso es una hipótesis, no fundamentada en datos, sino en una interpretación personal de la observación de mi experiencia.
  2. no siempre la teoría tiene un valor contrastable, si no se traduce en acción… o al menos en convicción como etapa previa.

Así que cerraré el post con cosas concretas. Recogiendo las dos preguntas de Alberto Barbero que reproducía al principio del post (imprescindible respondérselas cada uno), el valor que aporta un EPA a nivel individual es algo que debe valorarse subjetivamente, así que me centraré en qué hacer con el coste, o sea, en cómo minimizar el tiempo dedicado a sostenerlo:

  • Ibai ponía en otro comentario el dedo en la llaga: es importante tener un objetivo. Al principio quizá no, pero a medida que el escenario 2.0 se va haciendo más comprensible, más obligado es darse una respuesta a la pregunta “¿para qué?”, si se valora mucho la eficiencia visible del esfuerzo. Si no se lo preguntan, el riesgo de tratar de atenderlo todo, porque todo resulta interesante, es alto.
  • Creo que puedo recomendarles fijar un objetivo operativo sobre el que canalizar el esfuerzo, tanto si piensan en clave 2.0 en la vida personal como en la profesional. Y fíjense que no hablo de exclusividad, pero sí de que el principal esfuerzo debe ir paulatinamente orientándose hacia una meta, una idea tractora o un pequeño grupo de áreas de interés operativo, ocupando una parte mayoritaria de las horas invertidas. Luego puede haber (y yo creo que es altamente recomendable), un espacio sin control, orientado a lo que a cada uno le apetezca o a lo que en cada momento les atraiga más… Yo no creo aún haber llegado al equilibrio adecuado entre esos dos mundos.
  • Otro factor que no debe despreciarse es el de disponer de herramientas adecuadas para dotarse de movilidad. Las esperas ya no son iguales desde que me regalaron el iPhone. Los 10 minutos de retraso con que arranca una reunión, esa interrupción inesperada que descentra, ese cuarto de hora de relax mental después de una tarea de gran concentración, esa espera en el médico, ese viaje en el metro… Hay muchas oportunidades al cabo del día que pueden utilizar para hacer la lectura rápida de un par de posts del Reader, para echar un vistazo a lo último de su timeline del Twitter o para leer (o incluso responder) al último comentario en su blog. A mí no me resulta estresante sino relajante: mi forma de estar en la red no sería igual sin una conexión móvil…
  • Y claro… disciplina personal. Ya he comentado que creo que lo de la adicción se supera con el tiempo… y con un poco de disciplina. Me parece importante reservarse determinados momentos del día para esa labor de revisión de redes. Aparte de aprovechar los tiempos muertos y de espera, mis reservas, por ejemplo, suelen estar centradas en tres momentos:
    • avanzada la tarde, antes de dar el último estirón a la jornada laboral;
    • por la noche, en casa (ya he dicho en alguna ocasión que el televisor ha dejado de tener para mí esa magnífica función de gadget de adormecimiento… que simplemente lo he olvidado);
    • las tempranas horas y las sobremesas de los fines de semana, también en casa.
  • La disciplina para no excederse se requiera a veces en sentido inverso: para no olvidarse. En efecto, crear rutinas nuevas no es sencillo, y si cuando empiezan en esto de lo 2.0 no se encuentran cómodos, si no es su hábitat natural, la disciplina de dedicarle media hora diaria como mínimo a esto de la web social resulta imprescindible. Luego ya crecerá…😉

Mucho más complicado resulta hacer la reflexión pensando en la efectividad de todo esto para la empresa.

Si hablo de empresas que proporcionan productos o servicios directos al consumidor, asumo que la valoración tiene poco sentido porque la práctica totalidad de las mismas ya sabe que no es una opción, sino una obligación (lo que me invita a pensar que la cuestión de rentabilidad está muy superada, para bien o para mal), pero si hablo de empresas dedicadas a la producción de bienes o servicios industriales, me temo que la cosa está mucho más complicada y no va a haber conclusiones evidentes.

La balanza coste / beneficio dependerá de muchos factores, como por ejemplo:

  • el grado de implicación e impulso de modelos abiertos de empresa por parte de sus principales responsables;
  • la cultura de flexibilidad y adaptación que haga prevalecer la confianza y la libertad del individuo sobre el cumplimiento burocrático de normativas de régimen interno ligadas a sistemas uniformizadores;
  • la capacidad de adaptación de los protocolos internos (procesos y procedimientos) a la velocidad que imprime el contacto y la explotación de la red;
  • la capacidad de estructurar mecanismos de inteligencia competitiva a los que la web social pueda dar soporte complementario o protagonista;
  • la necesidad de atender y defender una reputación corporativa;
  • el nivel de audacia que se tolere y promueva, ligado a la asunción del riesgo y a la aceptación del error como parte del camino de aprendizaje.

Si lo anterior no se da, es más que probable que el esfuerzo 2.0 de las personas que trabajen en esa empresa no tenga un retorno organizativo cuantificable. Más bien será un desperdicio y una simple fuente de coste para la empresa, a salvo del retorno que a largo plazo le reporte el crecimiento personal de quienes hubieran estado en ello.

Pero si por fortuna (les aseguro que es ‘rara avis’), estamos ante una empresa en donde se trata de promover lo anterior, aún hará falta resolver algunas cuestiones que permitan que la experiencia personal de una minoría inquieta (desde el valor de sus EPA) impregne a la cultura de la organización, porque:

  • habrá grandes diferencias entre los convencidos (pocos y calificados de “frikis”) y los agnósticos / escépticos (la mayoría).
  • se encontrarán con dificultades en mucha gente para entender cuál sería la forma 2.0 de atacar objetivos operativos (la mirada es diferente).
  • los miedos ligados a la confidencialidad y a la seguridad de la información dificultarán el entendimiento de lo que significa trabajar entre iguales, de mostrarse organizativamente poroso.
  • será muy dificil “hacer ver” a quien no vea, por falta de referencias de éxito.
  • resultará complicado obtener retornos incuestionables a corto plazo.
  • será inevitable enfrentarse al bloqueo de las nuevas formas de aportación de valor por el estancamiento de los procesos existentes (lo nuevo acaba siendo forzado a pasar por el mismo embudo que había).

Así que, en resumen, aún me parece muy pronto para que pueda dar lecciones de eficiencia y utilidad a nadie. Por si les interesa mi opinión más cualificada al centrarme en mi propio caso, valoro muy positivamente la relación coste / beneficio a nivel personal, pero aún es manifiestamente insuficiente lo que hemos conseguido a nivel empresarial.

Estimada Deiane… no sé si le habrá resultado esta respuesta suficientemente satisfactoria, pero en cualquier caso… esta entrada está dedicada a su “preguntita inocente“. Un placer.

4 comments

  1. Merçi beaucoup.

    Ahora me toca a mi darme mi propia respuesta a la preguntita.

    Por cierto, ¿a estas alturas nos vamos a tratar de “usted”?

    Un beso

    1. Usted verá…

      No, en serio… ese es el tono que he eligido para los post, como marca de fábrica del blog. Me parece una forma elegante de mostrar respeto por quienes se acercan y me leen, que es lo más bonito que tiene esto, a mi modo de ver. Sin ironías, es todo un honor.

      Pero en los comentarios respondo a la persona, converso… y ahí trato de hablar como soy, como me conoces.

      Un beso.

  2. Gracias por la mención, Jesús, y por compartir tu teoría, que está muy bien armada.

    Me quedo con la idea general, con la hipótesis y los gráficos. Seguro que me servirán para contraargumentar en alguna que otra situación.

    Después de leer con detenimiento tu post está clarísimo que no era suficiente con los comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s