Mes: marzo 2011

Vibraciones: la AP-1, 6 meses, 2 semanas y algunas dudas

Estoy que desbordo de gozo. Llevo un par de semanas, por lo menos, en las que la mayoría de los días he recorrido mis 15 km. habituales en la AP-1 con los dos carriles abiertos en cada metro de los mismos.

La autopista AP-1 es un proyecto original de 1974 diseñado para unir Burgos y Eibar (en Maltzaga, en conexión con la AP-68), que hasta 1984 sólo se había sido construido entre la capital castellana y la localidad alavesa de Armiñón. Las diputaciones vascas de Gipuzkoa y Araba relanzaron una década después el tramo vasco pendiente, puesto en servicio entre los años 2003 y 2009.

El tramo entre el cruce de Eibar-Maltzaga y Arrasate-Mondragón (los extremos que delimitan mis 15 km.) terminó de abrirse en julio de 2005, año y medio después del primer uso de la autopista que hoy une Eibar y Vitoria-Gasteiz, habilitando definitivamente la conexión de las tres capitales vascas entre sí a través de autopistas de peaje.

Se trata, por tanto, de una infraestructura muy reciente, de impresionante construcción entre grandes viaductos y largos túneles que sortean una orografía complicada.

En esos 15 km., casi sin solución de continuidad, se suceden:  el imponente viaducto de Larreategi sobre el Deba, los breves túnel de Eitza y viaducto de Sagarrereka, los 2’5 km. del túnel de Gallastegi, que mediante el miniviaducto de Belastegi se conecta con los 1’2 km. del túnel de Lezarri… antes del primer respiro a cielo abierto que (viaducto sobre el Ubera incluido) lleva hasta el túnel de San Martzial, 1’5 km. de tubo que conduce al segundo tramo sobre suelo (brevemente interrumpido por el túnel de Aristi), que lleva hasta el túnel de Ikastaundi previo a la salida de Mondragón.

El caso es que desde que volví de las vacaciones de verano del año pasado, a finales de agosto, me fue llamando progresivamente la atención las continuas obras que, día sí y día también, se sucedían sobre esos 15 km. de autopista de peaje. Son muy pocos los días que, bien a la ida, bien a la vuelta o en ambos casos, no conduzco por esa vía en mis desplazamientos entre casa y trabajo.

Lo sorprendente es que en esa ruta, entre finales de agosto de 2010 y finales de febrero de 2011 (prácticamente 6 meses) no recuerdo ni un solo día sin que se produjeran cortes parciales de un carril o de un sentido completo de la marcha.

Peeero…

… obviamente pagando religiosamente el peaje completo de cada uno de esos días, que actualmente supone nada menos que unos 2€ para esos breves 15 km.

Y no es que hubiera una importante obra de ingenería que requiriera de esos 6 meses para su desarrollo (una reforma integral de uno de los túneles, por ejemplo) que pudiera justificar con facilidad ese hecho… No. Se trataba (aparentemente, pues reconozco que no he podido contrastarlo) de pequeñas intervenciones en muy diferentes puntos del tramo y por diferentes motivos.

El caso es que, entre el mosqueo por esos continuos incordios a la conducción y por la sangría diaria del bolsillo, llevaba una temporada rumiando malicias mentales que me van a permitir que traduzca en una serie de dudas que paso a compartir:

  • ¿Necesidad o subempleo?

Disculpen si me excedo en los términos con la primera de mis “dudas”, pero me explico… Hace unas semanas, inmerso en esas insufribles colas de espera del control de equipajes del aeropuerto de Stansted (no creo que pueda evitar hablar en poco tiempo del trato en los aeropuertos) quien me acompañaba, mirando los cientos de personas ocupadas en palpar botes de champú, bolsas de aseo, mudas planchadas, ropa de conveniencia, portátiles fuera de sus fundas y modernos e indefinibles gadgets electrónicos, vomitaba desde dentro del alma: “puro subempleo”.

La verdad es que son miles de horas de trabajo, quizá necesarias, pero que no crean valor económico para la sociedad. Desde esa perspectiva social, son realmente un subempleo que esconde menores capacidades de ocupación de lo que los índices oficiales de un país publicitan.

Así que me pregunto si también en los numerosos “organismos gestores” o sociedades públicas o público-privadas de las que nos hemos dotado nosotros en los últimos años, no se esconden bolsas de subempleo al que de alguna forma hay que ocupar…

  • ¿Planificación o imprevisión?

La continuidad tan sostenida de trabajos de mantenimiento requiere de una planificación de medios y de recursos que permita su distribución ordenada. Eso, al menos, parece que deberíamos reconocer de esa situación. Sin embargo, hago notar que todos esos trabajos conviven con un penoso estado del asfalto en varios viaductos (o, por ejemplo, en el túnel de conexión con la salida de Eibar), con numerosos baches que no han sido re-asfaltados, aprovechando que la vía estaba cortada, en ninguna de las ocasiones en que eso ha ocurrido. Y les recuerdo que hablamos de una autopista de peaje.

Así que me cabe la duda de si realmente se habrá realizado una planificación de tareas bien coordinada para minimizar las molestias al usuario, o simplemente una búsqueda de trabajos a realizar…

  • ¿Clientes o fuentes de financiación?

Pues nada, lo que apuntaba antes: ¿creen que es de recibo pasar casi 200 días seguidos en obras, en una infraestructura pública de peaje con sus servicios sistemáticamente restringidos, y seguir cobrando a los usuarios las mismas tasas, como si tal cosa?

Pues yo creo que no, que no debiera. Que el concepto de peaje como “derecho de paso” debiera asignarse definitivamente al medievo y ser sustituido por la idea de pago por servicio.

Así que, una vez más, me entra la duda de cuál es el concepto real de cliente para los servicios públicos en pleno siglo veintiuno…

  • ¿Consecuencia inevitable o defectos de ejecución?

Esta también es clara: ¿creen ustedes que una autopista llena de túneles y viaductos tiene que asumir servidumbres de mantenimiento como las que les apunto de estos seis meses, por la propia naturaleza de la misma? O dicho de otra forma, ¿es éste el estado del arte de la construcción actual de túneles y grandes viales, a los 5-7 años de su inauguración?

Pues aunque les reconozco que mi ignorancia es quizá demasiado atrevida, intuyo que no.

Así que me da por pensar que quizá se deba todo esto a fallos de diseño o ejecución… que debería por tanto estar asumiendo la empresa constructora, más que los impuestos de todos…

Me debo haber vuelto susceptible, porque no deberían ser normales mis dudas. Fijo que es eso. Además, seguro que hay razones normativas y legales, presupuestarias e incluso técnicas y de gestión que coloquen argumentos más que de sobra para demostrar que lo mío es una pataleta de ciudadano molesto.

Pero qué quieren que les diga… pues que molesta.

Así que estoy gozando de estas últimas semanas en que de nuevo me encuentro 15 km. seguidos de doble carril. Aunque tenga que vigilar el 110, que más de una vez se me despista…

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AÑO.2 – Balance

Como anunciaba en el post anterior, es hora de hacer balance después de este segundo año de blog.

Marcado en lo profesional por un cambio de actividad, que me ha llevado desde las áreas de organización, calidad y sistemas (donde ya coqueteaba desde siempre con la innovación en gestión), hasta mis actuales responsabilidades sobre innovación y promoción de nuevos negocios, mi vida en la red se ha resentido visiblemente desde julio de 2010, fecha en que formalmente se produjo el cambio.

Y por consiguiente, inquietos… no ha escapado de ello.

NÚMEROS.

Decía al final del post anterior que esta bitácora había registrado en estos últimos 12 meses unas modestísimas 25.000 páginas vistas, pero que a pesar del “enfriamiento editorial”, había sumado 10.000 más que tras el primer cumpleaños, elevando la cifra total por encima de las 40.000.

En los meses más fecundos se superaron con facilidad las 2.500, aunque el último semestre señala un suelo actual próximo a las 1.500 visitas mensuales.

Como se ve en la gráfica siguiente, el cambio profesional de finales de julio y sus efectos son evidentes…

Ha seguido subiendo el número de suscriptores: ya son unos 90 (lo que supone 40 más que un año atrás) entre las distintas vías que observo, es decir, entre las suscripciones por correo, las de Networked blogs en Facebook y, sobre todo, las de los feeds vía RSS. Un honor…

El día más visitado fue el pasado 6 de julio, con 252 páginas vistas, y el récord mensual apenas rebasó en 4 las 2.800. La mayor conversación se dió hablando de “Reflexiones: trabajo 2.0 y libertad“, que registró 23 comentarios.

Suben las “vistas/post“, pero eso refleja simplemente que sigue habiendo un gran número de visitas a las entradas del primer año, lo cual me resulta gratificante porque supone que pueden estar aportando algún valor independiente del momento en que fueron escritas.

De hecho, sólo 3 de los post de estos últimos meses (los indicados en negrita a continuación) entran en el “top-10” de los leídos en el mismo periodo:

Reflexiones: soluciones de autogestión 1.468
Reflexiones: confianza 2.0 / vulnerabilidad 1.146
Reflexiones: trabajo 2.0 y libertad 818
Reflexiones: ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias 781
Libros que inquietan: “La empresa emergente, la confianza y los desafíos de la transformación” 762
Reflexiones: equipos autogestionados 736
Reflexiones: confianza 2.0 / conclusiones 638
Reflexiones: confianza 2.0 / responsabilidad 588
Libros que inquietan: “Atrévase a pensar como Leonardo da Vinci” 571
Reflexiones: una propuesta práctica para comunidades de aprendizaje en la empresa 502

Otro hecho que refuerza la observación anterior es que ninguna de mis “vibraciones” aparece en esta lista: a veces son más espectaculares y llenan de visitas el blog durante unos días, pero, como cabría suponer por su propia naturaleza desencadenante… envejecen antes.

Lo que no voy a hacer este año es poner la lista de las entradas menos leídas, lo que podríamos llamar el “bottom-10”. A pesar de que siguen en ella algunos de mis posts más queridos, está claro que el marketing no es lo mío, porque visualizarlas hace un año apenas sirvió para añadir un par de visitas esporádicas a sus cuarteles de invierno… y en el fondo, qué quieren que les diga, seguro que les resulta humillante que las muestre en el pelotón de los torpes… 😉

APRENDIZAJES.

Ni uno, oigan… Ni uno de los aprendizajes que identificaba como fruto de la experiencia de mi primer año de blog lo cambiaría un año después. Son 12 puntos que les invito a que lean o relean en el original, porque siguen resumiendo lo que pienso de esto.

Si acaso, me gustaría añadir tres más:

  • Que es frecuente que, cuando tienes la oportunidad de “desvirtualizar” a alguien… realmente desees conocerle. Y que cuando lo haces, incluso si solo es un poquito más… descubras vida que no estaba en la red. 😉
  • Que en el terreno profesional (también) hay gente que de verdad “se moja”, que muestra abiertamente sus convicciones… aunque con el tiempo percibas con claridad que su forma de ver este mundo quizá no sea evidente que coincida con los intereses de sus potenciales clientes. Y que lo viven sanamente, desde la convicción y la decisión personal de mostrarse en libertad… Y que no parece irles del todo mal. 🙂
  • Que también hay gente que no hace lo anterior. Y que es igual de lícito… pero que no es lo mismo. 😐

IMPULSOS Y CONVERSACIONES.

La actual versión de Twitter y la multiplicidad de acortadores hacen ya muy difícil identificar nominativamente (como hice el año pasado) a quienes han twitteado mis posts a lo largo de este ejercicio. El impulso que dan al número de visitas es siempre muy significativo cuando un artículo concita la atención de varias personas hasta el punto de difundir su existencia entre sus redes. Mil gracias a todos los que lo hicieron.

Más fácil es identificar a quienes abrieron conversación a través de los comentarios: Deiane, Nacho, Amalio, Aitor, Judith, Igor, David, Carme, José Ignacio, Yuri, Eva, Javier, Benito, Aitor, Merche, Manel, Antxon, Eugenio, Roberto, Martín, Jon, Walter, Jaime, María Jesús, McCyAs, Julen, Sonia, Gerardo, Enrique, Iñaki, Jorge, Sergio, Juanjo, Miquel, Asier, Anna, Gloria, Elena, Alberto y Arturo, esta vez del último al primero en aparecer o reaparecer. Gracias especiales a cada uno.

Comentarios y referencias son la vida de este blog, así que vamos a por el tercero: en un año… familia numerosa. 😉

AÑO.2 – Resumen

Pues… dos años.

Ese es el tiempo de vida que alcanzó el lunes pasado este blog, más renqueante que otra cosa a lo largo de los últimos meses como consecuencia de un cambio de actividad laboral que no acaba de encontrar un razonable punto de equilibrio con otros menesteres de la vida.

También este segundo año usaré una entrada (ésta) como “anual de mis anotaciones”, aunque veo que quizá sea más interesante ordenar por bloques de enlaces todo el contenido de la bitácora (y no sólo de lo de cada año), a medida que vaya pasando el tiempo, reflexión que dejo pendiente para cuando cumpla tres…

Eso siempre y cuando no me decida a recategorizar todo lo escrito, algo muy frecuente por lo que veo alrededor, pero que les reconozco me da pereza y pavor… a partes iguales.

Mmmm… no creo que lo haga.

Recuerdos.

La sequía relativa de los últimos meses ha impactado en la estructura del blog de forma sensible, porque mis recuerdos agrupados en “Personas inquietas” se han ausentado por completo… y los “Libros que inquietan” han hecho una simple aparición testimonial:

Ha quedado orientada por tanto mi actividad como escribidor a los capítulos más reflexivos, especialmente centrados en aquéllos con factor desencadenante que denomino “vibraciones”, porque las “reflexiones” exigen descanso en el cuerpo y sosiego en el espíritu… y no ha habido mucho lugar para ello desde julio pasado. Veamos…

Reflexiones.

Como adelantaba en el párrafo anterior, sólo hay diez artículos en esta categoría este año. Cinco de ellos, además, corresponden a una serie que reconozco de difícil lectura (relacionada con el periodo de mi vida en que me sumergí en el mundo del coaching), que traen a la luz algunas dudas instaladas en la racionalidad desde aquel ya lejano 2004:

Pero la auténtica joya de la corona, los triunfadores del año, han sido los artículos de reflexión “sueltos”. Ya sé, ya sé que mis post son demasiado largos (muchos de ustedes me lo dicen dentro y fuera de esta bitácora), pero paradójicamente… por visitas, por comentarios y por riqueza de conversaciones, entre los siguientes están los ‘reyes del mambo 2011’:

Vibraciones.

Las reacciones inmediatas a un estímulo han totalizado este año 16 artículos, agrupados en una serie sobre vídeos y emociones y varios sueltos. Vamos con la serie (los factores desencadenantes, entre corchetes):

Y los sueltos:

Los artículos desnudos.

En los últimos doce meses he dejado un total de 29 artículos (la mitad que en el primer año) que se alcanzan sumando este post y el que sigue, “desestratificados” ambos, fuera de las categorías formales:

Este último vendrá en seguida: ya está en cocina… Contendrá una síntesis de lo que ha sido el año desde el punto de vista de aprendizaje y de los números que miden el blog, cuyas cifras más representativas:

  • apuntan a unas modestas 25.000 páginas vistas (a pesar de todo, 10.000 más que tras el primer cumpleaños, lo que eleva la cifra total por encima de las 40.000);
  • un suelo de 1.500 vistas mensuales (tras haber superado con facilidad en los periodos fecundos las 2.500) y…
  • 90 suscriptores por las distintas vías que controlo (lo que supone 40 más que un año atrás).

Dadas las circunstancias y habiendo demostrado que mi anuncio de que iba a relajar la vigilancia sobre la periodicidad de mis publicaciones iba muy en serio ( 😉 )… pues sigo diciendo… que no está tan mal.

Mil gracias a todos por seguir leyendo y conversando en esta casa.