Vibraciones: apuntes sobre Fagor Electrodomésticos

El pasado 16 de octubre, Fagor Electrodomésticos presentaba preconcurso de acreedores en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián e intentaba así iniciar el proceso de refinanciación de su deuda.

Se ha escrito, y comentado mucho sobre este triste acontecimiento, que va a dejar una marca imborrable en la historia del cooperativismo vasco. Pero se ha hecho en demasiadas ocasiones desde la ignorancia, no siempre disculpable… cuando no desde intereses espurios, por no decir en algunos casos abiertamente repugnantes.

Desde el primer día tuve la tentación de escribir una entrada en el blog sobre ello, pero he preferido finalmente tomar un poco de distancia para huir de la bacanal orgiástica en que se llegó a convertir el escenario con la sangre aún fresca. Y lo empiezo a hacer un 25 de octubre, aunque el tiempo transcurrido no es demasiado, aprovechando la festividad del efímero Día de Euskadi, que es también una muestra más de que, entre nosotros, valorar lo conseguido siempre importa menos que marcar territorio.

Les confieso que pensé en utilizar la palabra “futesas” en lugar de “apuntes” en el título de este artículo, una palabra que me encanta y que aprendí de uno de esos blogs que nunca paso sin leer, porque adelanto que lo que viene a continuación son pequeñas entregas absolutamente personales y, por lo tanto, por su propia naturaleza intrascendentes. Pero luego lo he dejado en “apuntes”, porque me parecía que pervertía el uso apropiado de esa palabra, que tan bien ajusta don Gregorio

En resumen, que se trata de “sueltos”. Sin propósito de coherencia, sin ánimo de ser exhaustivo, sin intenciones expresas ni tácitas que vayan más allá de levantar una voz sobre cosas que pasan y que no me parecen bien.

PERIODISMO.

No hay más que ver este vídeo publicado en El Correo ¡4 días después!… para darse cuenta del escaso rigor con que con frecuencia se hace periodismo. Una noticia económica y social de esta magnitud no se puede despachar con imágenes tomadas al tun-tun que añaden confusión al problema: en los más de 4 minutos que dura, sólo son reconocibles los nombres de Fagor Arrasate, Fagor Automation y Fagor Electrónica, que no son Fagor Electrodomésticos sino empresas independientes (que solo comparten marca, mecanismos de solidaridad financiera y social, principios y políticas sociales), que desde luego no han presentado ningún preconcurso de acreedores.

Es solo un ejemplo. Las menciones a “Fagor” sin más (y no a Fagor Electrodomésticos, que es lo que responde a la realidad) son abrumadoramente generalizadas en toda la prensa. Podría explicarse esa falta de rigor en prensa internacional, ya me parece mal en prensa española (aunque reconozco que puede influir el impacto mediático de la marca, muy focalizada en la fabricación de los electrodomésticos por ser el único producto de consumo que se fabrica en el conjunto de las cooperativas del grupo Fagor), pero me parece inexplicable, sangrante y gratuitamente doloroso para nuestro cooperativismo y nuestra industria en general su utilización sin el rigor debido en la prensa vasca.

Porque el impacto en las demás empresas no es baladí: puede afectar a sus líneas de crédito, a las condiciones de compra hacia sus proveedores, a la confianza de sus clientes… y por tanto a su liquidez, a sus ventas y en definitiva al empleo.

Ya me perdonarán, pero no me resigno a renunciar al rigor periodístico en las informaciones de prensa. Un periodista es alguien preparado, que por tanto tiene un compromiso con el rigor en la información que le es exigible… y que debe saber que en estos tiempos, más que nunca, los mercados son conversaciones.

¿Se le puede exigir menos a un periodista que no confundir marca y empresa?

FAGOR.

Conviene, en ese sentido, saber de qué se habla, para entender bien las dimensiones del asunto y hablar con propiedad. En efecto, el Grupo Fagor es una realidad comarcal, formada por 8 cooperativas independientes:

  • Fagor Arrasate, dedicada al diseño y fabricación de máquinas y sistemas completos de transformación y conformación de metales.
  • Fagor Automation, dedicada al diseño y fabricación de controles numéricos y otros productos de automatización y control de maquinaria, incluyendo electrónica de potencia y máquinas eléctricas.
  • Fagor Ederlan, dedicada tradicionalmente al diseño y fabricación de componentes de automoción (freno, suspensión, motor y transmisión).
  • Fagor Electrodomésticos, dedicada hasta ahora al diseño y fabricación de electrodomésticos de línea blanca (lavadoras, frigoríficos, minidomésticos…).
  • Fagor Electrónica, dedicada al desarrollo y  fabricación de componentes electrónicos.
  • Fagor Industrial, dedicada al diseño y fabricación de equipamiento industrial integral para restauración colectiva.
  • Copreci, dedicada al desarrollo y fabricación de componentes para electrodomésticos.
  • Mondragon Assembly, dedicada al desarrollo y fabricación de soluciones de automatización de procesos industriales.

Estas 8 cooperativas son empresas independientes que en conjunto conforman el Grupo Fagor como realidad empresarial comarcal, porque todas ellas están radicadas en el triángulo formado por las localidades de Arrasate-Mondragón, Eskoriatza y Aretxabaleta, el corazón industrial del antiguo Valle de Léniz, que junto con Oñati y Bergara fundamentalmente componen la Mancomunidad del Alto Deba guipuzcoano. Varias de ellas, además, tiene su propio grupo industrial de empresas (Fagor Ederlan Taldea, Onnera Group…).

Desgraciadamente y debido a su prolongado declive, a día de hoy ni siquiera era ya Fagor Electrodomésticos la cooperativa con mayor número de trabajadores en las sociedades matrices del grupo comarcal (es Fagor Ederlan quien ha tomado el relevo), a pesar de que el impacto de su posible caída en términos de empleo  (1.700 personas, a las que habría que sumar numerosos empleos externos inducidos), sigue siendo enorme.

fagor empleo

El Grupo Fagor no es un holding, como no lo es la Corporación MONDRAGON a la que todas las cooperativas de Fagor también pertenecen. Ambos existen por voluntad de las cooperativas, que son soberanas en sus decisiones e incluso en la continuidad de su pertenencia a esos grupos.

Como decía antes, la realidad comarcal de Fagor se cimenta en haber sido el origen de la experiencia cooperativa de MONDRAGON, pero a efectos prácticos creo que puedo resumir lo que las une en unos pocos aspectos que sus cooperativas decidieron compartir:

  • Políticas comunes de gestión y desarrollo de personas (que incluyen sistemas comunes de valoración, retribución, modalidades de trabajo, promoción, formación, etc.).
  • Mecanismos de solidaridad social (reubicación de socios excedentarios en la medida de las posibilidades de las empresas que puedan recibirlos) y financiera (una parte de los beneficios empresariales de cada empresa se redistribuyen al finalizar cada año para ayudar a las que peor han cerrado el ejercicio).
  • Principios cooperativos.
  • Algunos servicios compartidos, como un pequeño Centro de Promoción de nuevas actividades.
  • Marca FAGOR.

La belleza de FAGOR como grupo comarcal es que es una solución de sostenibilidad empresarial impresionante. Cuando hablemos de “responsabilidad social corporativa” y nos quejamos de que son solo palabrería o marketing de empresa, conviene no olvidar que hay realidades de profundo calado que desconocemos o nos olvidamos siempre de mencionar.

ELECTRODOMÉSTICOS.

Fagor Electrodomésticos (FED) llevaba varios años de declive. Si no me equivoco, basta decir que cuando FED adquirió la francesa Brandt en 2005 (en una iniciativa que ya era defensiva para ganar dimensión en un mercado europeo que ya lo iba devorando todo) llegaron a trabajar en ese grupo más de 10.000 personas, grosso modo, vendiendo casi 1.800 millones de euros al año… mientras que a 30 de junio de este año 2013, la plantilla apenas superaba las 5.600 personas (1.700 en la cooperativa matriz) y las ventas se habían reducido en torno a un 40%, en una caída del consumo que martilleaba constantemente, año tras año, las posibilidades de recuperación.

Seguro que cometo algún error en las cifras, pero no importa, se trata de comprender el orden de magnitud.

La caída del mercado español de la construcción arrastró a otros muchos sectores de consumo, entre ellos el de electrodomésticos. Las compañías cuya internacionalización no implicaba exportación de su producción local han sufrido enormemente las consecuencias.

Como ejemplo para entender, otra gran empresa de MONDRAGON que no citaré por prudencia (aunque sus fuentes de ingresos estaban bien diversificadas y ha salido incluso muy reforzada de la crisis) menciona con frecuencia que llegó a vender en España en todo un año lo mismo que había logrado vender en sólo un mes, un año atrás, sólo en la Comunidad de Madrid.

Para Fagor Electrodomésticos, a pesar de recuperar incluso cuota en el mercado español en los últimos tiempos, la tarea se ha demostrado imposible.

El resto de las cooperativas de Fagor llevaba varios años apoyando a la cooperativa en crisis, con préstamos, avales, reubicaciones de trabajadores excedentes, e incluso con aportaciones personales de sus socios, descontadas de los anticipos de consumo (las “nóminas”). Hasta donde conozco, desde Fagor Electrodomésticos se racionalizaron procesos, se suprimieron marcas, se desplazaron producciones a plantas en el exterior, se fueron “profesionalizando” aún más, en gran medida, los órganos de gobierno (incluido el consejo rector) y de dirección, dados los retos que iban siendo necesario afrontar como empresa multinacional y multilocalizada…

Seguro que también se cometieron errores, que algunas decisiones no fueron acertadas o no fueron tomadas a tiempo, pero no conviene perder de vista que la realidad es tozuda… y que tal vez el único error sobre el que realmente hoy deberíamos volver la vista atrás es el de haber mirado siempre el problema desde el interior, desde la forma de ver que impone una cultura anclada en sistemas y comportamientos organizativos inmóviles (a todos los niveles) desde hace décadas.

BRANDT.

Mucha gente no entendió la operación de compra de la francesa Brandt en 2005. Hoy, tras solicitar el preconcurso de acreedores, muchas personas vuelven a referirse desde la rabia a una decisión que no compartieron, pidiendo cuentas y si pudieran cabezas, o culpando a esa adquisición de todos los males por ahogar financieramente a la sociedad matriz…

No soy un experto y aparco por tanto mi juicio sobre ello, pero sí tengo opinión (como en su momento tuve) sobre la necesidad en aquel momento de una operación de alianza o fusión, bien en la forma en que se materializó o en otra que pudiera haber sido.

Fagor Electrodomésticos duplicó literalmente su tamaño con la adquisición de Brandt. Pero es que su tamaño empezaba a ser un auténtico problema en el mercado europeo al que atendían las producciones de la cooperativa (incluido el español), porque sus competidores no solo eran gigantes con un enorme músculo financiero, sino que venían creciendo mediante fusiones, absorciones y adquisiciones de manera agresiva, reposicionando sus marcas y aumentando fuertemente su presencia y su cuota de mercado.

Para una empresa de pequeña dimensión en comparación con los gigantes de su sector, cuya naturaleza cooperativa le impedía además entrar en el juego de “venderse”… la única salida que incluso hoy parece obvia era crecer y arriesgar en ello.

Quizá alguno piense que crecer sí… pero que duplicar el tamaño era una opción demasiado arriesgada… Pues creo que conviene recordar que, incluso después de la adquisición de Brandt, la dimensión comparada de Fagor Electrodomésticos con sus principales competidores responde a una proporción como la que sigue:

Electrodomésticos 2005

Todo juego tiene sus reglas.

MULTILOCALIZACIÓN.

Ya lo he apuntado entre líneas, pero quiero detenerme aquí en una reflexión que no por obvia no creo que deje de ser importante. Internacionalización no es sinónimo de multilocalización, como tampoco lo es de deslocalización: la internacionalización de una empresa puede darse de formas muy diversas.

El el caso de las sociedades cooperativas (y en particular de las cooperativas de MONDRAGON) la internacionalización (salvo las excepciones que siempre tiene que haber en toda obra humana) no es un ejercicio de deslocalización de la producción a países de bajo coste de mano de obra.

Más bien al contrario, el propósito primario de la internacionalización de las cooperativas ha sido y seguirá siendo el apalancamiento del empleo en nuestro entorno, una forma ética y sostenible de adaptarse a un mundo y unos mercados que hace mucho que son globales, sin perder la razón de ser de las cooperativas matrices.

De hecho, no hace mucho que Josu Ugarte (cuyo blog no puedo por menos que recomendar), presidente de MONDRAGON Internacional, presentaba públicamente un informe extraordinario que demostraba el enorme y positivo impacto que la multilocalización productiva de las empresas está teniendo sobre la salud financiera y económica de cada empresa matriz, en definitiva sobre lo local. Y no solo se trata de que la internacionalización tenga un efecto notablemente positivo, sino que la no internacionalización es una opción con consecuencias negativas para la media de las compañías que optan por no acometerla.

Los datos son tan abundantes y abrumadores que realmente resulta ya difícil, a estas alturas, no aceptarlos.

Pero mi reflexión se orienta a las características particulares de Fagor Electrodomésticos: aunque FED es una compañía internacionalizada (ha tenido plantas en España, Francia, Italia, Marruecos, Polonia o China), la dependencia de la cooperativa matriz del mercado español es abrumadora. Muchas plantas de producción de otras cooperativas de MONDRAGON exportan una gran parte de la misma, no solo al resto de Europa sino progresivamente más a otros mercados.

Así que, mis estimados lectores… si la producción sólo puede en su empresa, por las razones que fueran (porque el producto “viaja mal”, por los costes laborales, por el posicionamiento de marca o por lo que sea…), abordar un mercado muy local como es ya hoy en día el español (o en general cualquier mercado exclusivamente nacional), puede tener usted un serio problema de supervivencia si las cosas vienen mal dadas.

DIVERSIFICACIÓN.

En mi opinión, la noción de diversificación es la siguiente gran clave tras la internacionalización. Es la que nos toca acometer con fuerza también ahora.

Con frecuencia, en los últimos años pero en especial en las últimas semanas, me he preguntado si el camino hubiera acabado en el mismo sitio si el Grupo Fagor hubiera sido un auténtico holding integrado… o aún más, una única cooperativa con un elevado nivel de diversificación.

Nadie puede tener una respuesta medianamente fundamentada a ese interrogante, así que yo tampoco, pero creo que merece pararse a pensar sobre ello.

En ese caso… ¿Se habrían realizado reubicaciones de socios con mayor facilidad hacia líneas de negocio más rentables o incluso en crecimiento? ¿Se habrían realizado tantas inyecciones de capital dirigidas a un mercado en franca y dramática recesión? ¿O se habrían reconvertido plantas y líneas de producción con decisión, hacia otros sectores con mayor proyección?

Fagor Electrodomésticos decidió hace unos años concentrar todos sus recursos en su “core business” como forma de mejorar la eficiencia de uso de sus recursos, como vía para salir de la crisis. Es una opción… y nadie puede decir si era la decisión adecuada en aquel momento. Pero visto dónde ha terminado el camino, quizá pudo haber otras, otras que muy pocas empresas se han arriesgado a adoptar…

Este mismo fin de semana, bien calentito, José Mª Ormaechea publica en TU Lankide (la revista corporativa), el que me parece un importante artículo de opinión. La mente lúcida de uno de los fundadores de la experiencia cooperativa de MONDRAGON, a sus 87 años, pone el acento una vez más en claves muy relacionadas con lo que estamos hablando.

Y ya puestos, me gustaría hacer notar que en esta crisis hay y habrá aspectos singularmente cooperativos… pero otros no. La diversificación es una opción estratégica para una empresa, tenga ésta la forma jurídica que tenga, una opción de gran impacto para la gestión del riesgo, con sus fortalezas y sus fuertes dificultades.

En mi opinión, gran parte del tejido industrial vasco y de otras zonas singularmente industriales de España están anclados desde hace demasiado tiempo en productos y mercados maduros desde una posición demasiado complaciente. Y sinceramente, hace falta emprender, pero no como un impulso “político” basado en el elogio impúdico de lo que es casi autoempleo como vía para distribuir responsabilidades, sino en la actividad que le es propia al empresario, esa figura también en recesión en los últimos años, donde los esfuerzos en la optimización de los recursos y en la gestión de los mismos han reducido la capacidad de asunción de riesgos que es inherente a la renovación permanente que necesita la idea de empresa.

FAVORITISMO.

Otro asunto que, me van a perdonar, me toca las narices.

Las redes se llenan de comentarios. Algunos medidos, otros preocupados… pero que como no puede ser menos se completan con un buen número de ellos que atacan inmisericordes las supuestas “ventajas” de las sociedades cooperativas, desde un resentimiento que no logro alcanzar a ver en qué se basa, más allá de pensar que sea en algo así como que “sí a mí me va mal, que se fastidien los demás y en especial aquéllos a los que hasta ahora les ha ido bien”.

Sé que es inevitable. Sólo hay que participar en las juntas de cualquier comunidad de vecinos, en las reuniones de padres del colegio o en cualquier asamblea de cualquier club… y sabes que en todo colectivo humano hay de todo.

Nadie es perfecto y en las cooperativas sucede de todo, como en todos los sitios. Pero hay algunas cosas que suceden menos que en otros lugares y otras que suceden más… y en mi experiencia, el balance es francamente bueno.

Con algunas limitaciones que deben cumplirse, las cooperativas pueden adquirir la condición de organizaciones “fiscalmente protegidas”, lo que en efecto les da una fiscalidad ventajosa frente a otro tipo de organizaciones.

Pero es de estricta justicia, a mi modo de ver.

En particular, las cooperativas de trabajo asociado tienen que tener al menos un 80% de sus trabajadores como socios. Los socios-trabajadores entregan una aportación económica relevante a la hora de producirse su incorporación a la cooperativa (con una parte parte a fondo perdido) para adquirir derechos sociales y políticos, reciben retornos económicos si la empresa gana suficiente dinero al final de cada ejercicio… o tienen que ponerlo (“extornos”) si sucede lo contrario.

Aparte de las ayudas que hemos venido prestando los socios de otras cooperativas a Fagor Electrodomésticos, sus propios socios han ido aportando pagas extra, reducciones de salarios y extornos en los últimos años para tratar de resolver su problema.

Los socios de una cooperativa ponen y arriesgan su dinero. Y crean riqueza mediante una organización empresarial que, por su naturaleza, no se deslocalizará. Se quedará aquí, entre nosotros… y generará riqueza inducida a su alrededor. ¿No creen que son buenas razones para concederles una fiscalidad protegida?

Crear una cooperativa de trabajo asociado es sencillo. Creo que ahora solo se necesita reunir 3 socios. Pues, como se suele decir en estos casos, el que piense que es un chollo tiene el camino bien fácil. Adelante, no espere… tome la iniciativa, cree una empresa, arriesgue… que de verdad, es un chollo.

Criticar a los socios-trabajadores de las cooperativas puede hacerse, por su actitud personal en el caso que corresponda, por su actitud colectiva a la hora de acomodarse en un escenario que pareciera que nunca iba a verse comprometido… pero hacer sangre o denostar a las personas desde la ignorancia es injusto.

Y hacerlo desde la trinchera política, desde el populismo o desde intereses espurios, pero sobre todo desde el resentimiento (y esto se le imputa a cada individuo en particular)… es barriobajero, despreciable y, sobre todo, pueril.

Es triste comprobar una vez más que convivimos con algunas personas cuyo altura moral ya no va a poder alcanzar un mínimo de decencia o con quienes aparentemente ya no van a poder madurar mucho en esta vida.

Aunque reconforta creer que por contra, mucha gente silenciosa conserva la prudencia y la visión solidaria con quienes en cada momento tienen que afrontar un problema que les resulta inabarcable. Y que hay quien comparte este punto de vista.

SOLIDARIDAD.

Es el gran mantra que ahora se reclama dentro del mundo cooperativo. Pero hay que hablar también de su significado, porque conviene entender bien el término.

Las cooperativas de MONDRAGON y sus socios han sido solidarios en muchas formas a lo largo de su historia. Es una de las grandes claves, uno de los principios fundamentales que aseguran la pervivencia de la experiencia cooperativa de MONDRAGON, su extraordinaria resiliencia.

Fagor Electrodomésticos fue origen de lo que hoy es el entramado corporativo. Un germen que posibilitó el nacimiento de todo, desde la Universidad hasta Caja Laboral. En su historia ha apoyado a muchas cooperativas en dificultades y ha intervenido en el apoyo de operaciones industriales de otras cooperativas del grupo para las que su músculo financiero fue compañía indispensable. En los últimos años le ha tocado recibir… y ¡oh, casualidad!, es en su caso, por su dimensión, en el que los mecanismos existentes no han sido suficientes, a pesar de que el esfuerzo económico ha sido ingente y préstamos y avales corren gran riesgo de significar pérdidas importantes en muchas cooperativas, que deberán afrontar como mejor puedan, con los resultados que hubiera o con cargo a reservas.

Pero solidaridad no significa ingenuidad. Siempre se ha ejercido con la expectativa de hacer posible un proyecto viable. Cuando no ha podido ser, la solidaridad ha adoptado su cara más social, con la absorción de cooperativas en dificultades por otras más saneadas. Pero la dimensión de FED hace que nada sea normal en este caso.

Toca reentender qué es ser solidario y no me cabe duda de que se hará. Claramente en cómo se recogerá a las personas… pero no solo, porque la reubicación, en la medida en que sea posible, resolverá a medio plazo el problema más acuciante de muchos de los socios de FED afectados, pero no esconderá que muchas otras personas, con contratos eventuales por su reciente incorporación a cualquiera de las cooperativas, sufrirán esa necesidad de “hacer sitio” a corto plazo y formarán un colectivo desempleado que no será sino muestra de empobrecimiento de toda la comarca y un espejo que nos recuerde cada día el reto de renovar nuestro compromiso de transformación social.

La regeneración del tejido industrial deberá ser, así, la segunda gran muestra de solidaridad que despliegue el mundo cooperativo.

COOPERATIVISMO.

Tocado. Va a quedar tocado, al menos a corto plazo. Fagor Electrodomésticos es la primera cooperativa de dimensión relevante que puede cerrar en MONDRAGON (o incluso aunque finalmente no lo haga, que verá reducida drásticamente su dimensión), sin integrarse en otra y dejando incertidumbres en la capacidad corporativa de absorción del empleo.

Ya no va a poder decirse que nunca ha pasado, que de algún modo los mecanismos de solidaridad internos resolverán las dificultades… El preconcurso de acreedores es ya una realidad y por lo tanto todo el mundo, sean clientes, proveedores o bancos, tiene más razones para pensar que puede volver a pasar.

Internamente, el mundo cooperativo también se enfrenta a una situación inédita que hace muy tangibles las peores amenazas del mercado, de las que nunca más se sentirá exento. La pérdida de las aportaciones que los socios trabajadores de Fagor Electrodomésticos habían ido acumulando como fruto de una vida de trabajo es ahora una posibilidad dolorosa y real, no solo para ellos sino para el futuro incierto de los demás.

Fagor ha sido siempre la esencia ideológica del cooperativismo de MONDRAGON. Pero dejen que les diga que una de las pocas conclusiones a que he ido llegando con cierta claridad en mi vida… es que tus mayores fortalezas se convertirán inevitablemente también en tu principal problema.

La enorme sensación de solidez que se ha ido conformando como consecuencia de 60 años de logros, conseguidos incluso en momentos bien difíciles, ha ido impregnando a las personas de una cultura de “seguridad” mal entendida, en el sentido de que el entramado era poco menos que insumergible como el Titanic. Y como consecuencia, ese entramado ha derivado en un entorno de derechos protegidos por sistemas de control y valoración del trabajo que no han evolucionado sustancialmente en decenios, más pensados para responder a una demanda de igualitarismo (una perversión de la solidaridad, compañera inevitable de la abundancia) que en promover, impulsar y facilitar el talento, la asunción responsable del riesgo y el emprendimiento en cada individuo, como responsable personal de su trabajo y de su aportación colectiva, solidaria desde la libertad de cada uno.

Aunque lo entiendo desde el punto de vista humano y desde el acompañamiento a quienes sufren y ven el futuro con temor, me ha resultado paradójica la manifestación de socios-trabajadores “en defensa de sus puestos de trabajo”. En otro tipo de sociedades, una manifestación así se realiza contra la dirección de la empresa o contra la propiedad… pero en una cooperativa, los socios-trabajadores somos propietarios y elegimos o cesamos a los órganos de gobierno. No podemos mirar a otro lado… o al menos no principalmente a otro lado.

Pero en el fondo, no es sino otra muestra de lo anterior. La grandeza del cooperativismo descansa precisamente en la confianza en que, en el ejercicio de nuestros principios, todas las personas trabajaremos con honestidad (acertemos o nos equivoquemos)… y que si las cosas se ponen feas, seguirá ocurriendo lo mismo.

El cooperativismo, como decía ya antes, afrontará esta situación desde sus principios, sin duda.

Pero es momento de reflexionar sobre cómo recuperar esa parte del espíritu emprendedor que hoy se ahoga muchas veces entre la prevalencia de la paz social “como bien supremo” y el entramado normativo, lo que nos acerca más a la cómoda protección de lo conocido y a la conservación de derechos que al impulso de asumir el protagonismo empresarial que nos corresponde.

Es necesario reentender el significado de nuestros principios al albur de los retos de hoy, sí… pero sobre todo, hay que alinear todos los sistemas con ello, huyendo de la complacencia con una forma de hacer orientada a buscar permanentemente un equilibrio de intereses que ya no es sostenible.

MONDRAGON.

En palabras de una persona muy cercana que comparto, muy probablemente MONDRAGON no volverá a ser lo que era. No podemos saber cómo evolucionará, pero sí que sufrirá cambios importantes… más pronto que tarde.

La crisis de Fagor Electrodomésticos ha mostrado de nuevo la necesidad de dotarse a nivel corporativo de otro tipo de mecanismos que impidan que esa visión “desde el interior” que antes mencionaba, oculte la visión a tiempo de medidas necesarias en momentos difíciles.

Las dificultades que se han vivido para arbitrar soluciones financieras también son una señal de que hay cosas que deben cambiar. La imposibilidad de acceder a proyectos integrales de gran magnitud para los que en la corporación hay buena parte de las competencias necesarias pero que no pueden abordarse por las dificultades para alinear compromisos y recursos son también un reto pendiente, junto al acceso a fuentes de financiación ajenas a los mecanismos internos. La potenciación de la actividad emprendedora, al margen de la capacidad de cada cooperativa para destinar recursos a ello, también.

Y todo esto deberá hacerse compatible o evolucionar desde la naturaleza actual de una realidad cooperativa donde la soberanía radica en la base y no en la cúspide. No va a ser sencillo.

El propósito declarado por Txema Gisasola en su estreno como presidente de la Corporación, “Más MONDRAGON, siente ya urgencias de encontrar un significado práctico, tangible, que debería descansar en cambios profundos de funcionamiento interno para restaurar y reforzar confianza en todos.

COMUNICACIÓN.

Bueno… Creo que a estas alturas, resulta evidente que el mundo ha cambiado y que, como decía antes, los mercados son más conversaciones que lo que muchos pensaban.

Quizá a más de uno no le guste demasiado que parte de esas conversaciones corran como el viento o que sean conversaciones de patio de vecinos… pero es parte de nuestra realidad. Dicho de otra manera, “es lo que hay”. Claro que siempre podemos ignorarlo…

Los mecanismos de comunicación interna son numerosos y están sólidamente asentados en el mundo cooperativo. Pero las personas, cada vez más, queremos información personalizada, aquí y ahora… y los mecanismos existentes no han evolucionado ni con la suficiente velocidad, ni con la suficiente profundidad y adaptabilidad a cada perfil y capacidad para dar respuesta a eso. No se trata de sustituir lo que ya se hace, sino de entender que es solo una parte de lo que es necesario e incluso de lo que egoistamente sería conveniente hacer.

Por otra parte, la comunicación con el entorno ha estado tradicionalmente “descuidada”, cedida al hecho de que la impregnación social tan importante que se produce en las comarcas de mayor implantación de cooperativas (y el caso de Fagor es paradigmático), haría el trabajo por sí misma.

Pero también ahí… se demuestra insuficiente. El simple tamaño de las actuales cooperativas y las nuevas forma de vivir y relacionarnos en sociedad son factores de distorsión muy relevantes en la eficacia de la comunicación. Y las cosas serán aún más complicadas en el futuro.

No puede ser que se den buenas explicaciones… donde nadie esté, donde nadie hable.

Hay dimensiones en la comunicación que necesitan de nuevos aires, inmediatez, solidez y capacidad de entender que la confianza y la reputación se construyen participando de la conversación con la comunidad, especialmente en momentos de dificultad.

BANCA.

Termino esta larga entrada con tres breves reflexiones sobre tres agentes económicos o sociales importantes y sobre su papel en esta crisis de Fagor Electrodomésticos.

Y comienzo por la banca… y por lo que hoy ya es Laboral Kutxa. Supongo que habrá gente que no se lo creerá, pero a pesar del papel fundamental que la antigua Caja Laboral ha tenido en el desarrollo y crecimiento de MONDRAGON, su relación con las empresas cooperativas es hoy simplemente de mercado, como no puede ser de otra manera.

Algunas voces han llegado a reclamar que Laboral Kutxa dispusiera recursos para salvar financieramente a FED, pero eso no es sino una ingenuidad. Afortunadamente para todos, los mecanismos del Banco de España impiden al menos ahora (y ya podía haber sido así no hace demasiado tiempo) que se puedan tomar decisiones no basadas estrictamente en criterios financieros y limitan el riesgo máximo que cualquier banco puede comprometer en su inversión en cualquier sociedad… y en especial en sociedades vinculadas.

Y ojalá que así siga siendo.

GOBIERNO.

Me voy a referir al más cercano, al Gobierno Vasco.

Se puede decir algo similar de su intervención en el asunto. Aunque tampoco en esto soy un experto, sabemos que hay normas europeas que impiden (y también tengo que decir que afortunadamente) aportar fondos públicos directamente para salvar una empresa en crisis. Lo hizo a principios de año indirectamente, creo que mediante avales y fondos Ekarpen, complementando el esfuerzo de 70 millones de euros que entre préstamos y avales pudo colocar la propia Corporación MONDRAGON, pero tanto unos como otros, siempre para apoyar un exigente plan de viabilidad que había sido preparado en los límites de lo posible.

Nada nuevo. Pero nada distinto. No es la primera vez ni será la última en que las administraciones públicas apoyan el desarrollo de planes de viabilidad de empresas en dificultades, particular, sectorial o globalmente.

Que ese plan de viabilidad funcionara dependía de varios factores muy importantes: la renegociación de las líneas de crédito, incrementos de productividad, objetivos de ventas, alianzas y sublicencias de marca…

Unos han podido cumplirse (se han alcanzado las productividades deseadas, por ejemplo) y otros no (no se han conseguido las ventas necesarias, sino que por el contrario éstas han caído sustancialmente por debajo de las previsiones). Si a esto le añadimos que la CNMV ha obligado recientemente a FED (por la propia evolución de los acontecimientos) a registrar pérdidas adicionales en el ejercicio 2012, por rebajas importantes en la valoración de la marca y de los activos de Brandt (también explicables y entendibles)… el cocktail estaba servido.

Solo un “pero”, aunque es indemostrable. Las declaraciones post-preconcurso dicen entre líneas que no se quiere poner ni un euro más: la apelación a MONDRAGON para que sean ellos quienes resuelvan un problema, que ahora califican de “interno”, parece muy claro indicador de que va a primar ahora más cerrar filas y que no se abra ninguna brecha política ni de cuestionamiento de la labor de gobierno, que seguir colaborando abiertamente en apoyar posibles salidas. Salidas que, para producirse, deben dejar claro por lo visto quién es quién en la historia.

Y casi… que solo vale ya una.

Lo cual, por cierto… también reconozco que no es reprochable.

SINDICATOS.

Una perla para el final. Las declaraciones de los sindicatos, casi sin excepción, son una muestra a mi modo de ver de que tienen poco que aportar a la sociedad… y más bien un ejemplo de populismo al servicio de ideologías de cuya capacidad de pervivir sin votos dependen.

ELA destacaba en un comunicado que las decisiones de gestión que habían llevado al preconcurso de acreedores a Fagor habían sido “capitaneadas por responsables que hoy lo son del Grupo MCC”, y que “algunas medidas, como reducciones salariales o aumento de jornada, hubieran sido puestas como ejemplo a seguir por el Gobierno vasco y por la patronal”. “Las decisiones de reducción salarial no tienen ningún recorrido y solo sirven para agravar el problema”.

El comunicado de ELA me ha parecido el más divertido de todos, dentro de lo trágico del asunto, porque precisamente en el mismo comunicado, ELA recordaba que no tiene presencia sindical en las cooperativas y reconocía que no tiene más información que la de la prensa… ¿No creen que, en ese caso, la anterior opinión… es mucho opinar? Díganme, honestamente: si uno no sabe sobre algo (y hablar a estas alturas de MCC, que ya no existe, es un ejemplo demostrativo), ¿no es mejor quedarse callado… o indagar y enterarse bien antes de hablar?

A juicio de LAB, “de poco sirve hoy profundizar en las decisiones que ha llevado a esta empresa puntera a ser un pozo sin fondo de pérdidas”, a lo que ha añadido que “el distanciamiento del espíritu cooperativista inicial, enrocado en el valor para la comarca y sus trabajadores, y la apuesta neoliberal por un modelo de crecimiento basado en profundizar en el mercado inmobiliario español ha sido clave”. “No cae el mito cooperativista, cae el mito neoliberalista por el que se optó en Fagor”.

Según CC.OO., “es uno de los resultados de la aplicación de las políticas de austeridad que estamos padeciendo en Euskadi y fuera de aquí”, a lo que se añade que “Euskadi no es una isla” y que esto es “una prueba de que no necesitamos políticas de disminución salarial ni de contención de gasto; hace falta implementar políticas que incentiven la economía para que se active la demanda interna y también la externa”.

En la misma línea, UGT advertía “que con el concurso de acreedores anunciado de Fagor se destapa la mentira del Gobierno del PP y de las patronales de que rebajando salarios y aumentando la jornada laboral se puede dar salida a las empresas en crisis” y concluía: “Los trabajadores de Fagor lo hicieron y no les ha servido para salvar su empresa”, para cerrar con una recomendación esencialmente pragmática: “Las administraciones vascas deben de poner en marcha políticas encaminadas al desarrollo productivo industrial de todas las empresas vascas que hoy están pasando por momentos muy complicados, debido a las recetas encaminadas al recorte y la austeridad. Recetas que ya han demostrado que adonde conducen es al desmantelamiento del tejido productivo del país”.

Pues muchas gracias a todos, ¿no? Es justo lo que necesitamos, tirar por elevación hasta Merkel, Rajoy y las políticas neoliberales de la derecha que manda en Europa, en España y hasta en Euskadi. Era una aportación necesaria, eminentemente práctica, llena de aportaciones concretas, de imprescindible escucha para resolver el problema de inmediato.

Por mi parte puedo asegurarles, hasta donde me alcanzan las entendederas pero sin temor a equivocarme, que sin los ajustes de anticipos y calendarios que se han realizado en esta crisis y sin disponer de los mecanismos de solidaridad financiera y social existentes, muchas cooperativas de MONDRAGON habrían destruido cantidades ingentes de empleo. Al menos, al mismo nivel que en el resto del tejido industrial del país… o me atrevo a decir que en el interior de algunos de los mismos sindicatos.

Quizá con una excepción en LAB (que es justo reconocer, aunque haya algunos precedentes como para echarse a llorar), la mayoría de los sindicatos responden a este problema (como en general a la existencia del movimiento cooperativo) “desde el fuera de juego”, desde un lugar en el que el sindicalismo se ha demostrado innecesario. Están situados desde hace tiempo fuera de la realidad, en un papel de “borde” del sistema (en el doble sentido) pero inmerso en el sistema.

En fin… que los agentes sociales también necesitan una reinvención.

Pero bueno… tal vez tengan razón los sindicatos… O tal vez no. Pero en cualquier caso, ¿no es sospechoso que con una única explicación se puedan despachar todos los males del universo? Con esa claridad de ideas, me extraña que en general no se hayan dedicado a la política… ¿o será que sí lo hacen?

Nah… seguro que es una maldad mía.

Disculpen, que ya me corrijo…

42 comments

  1. Extraordinario artículo, ignoro el tema de mondragon pero coincido con tu análisis y espero y deseo que de esto surja una transformación positiva y mejoras en el modelo cooperativo.
    Gracias y ánimos para todos!
    Como aportacion desde el pier
    39 en San Francisco recomendar abrir los ojos viajar y darse cuenta que el.mundo es ya un escenario único y las solución io.es centradas o limitadas a un ámbito geográfico tienen todas las de perder. Es decir la solución puede no estar a la vuelta de la esquina, y viajar y cambiar de aires, sobre todo desde el convencimiento y la ilusion es una experiencia enriquecedora. El ser humano desde que apareció en la tierra no ha hecho más que cambiar de lugar, y todas y cada una de las personas afectadas tiene la suficiente capacidad para hacer un buen trabajo en cualquier otro lugar del mundo.

    1. Buen sitio, Eduardo, para comentar un blog… y mucho mejor para varias cosas más que se me ocurren al momento…🙂

      Cerca de mí hay quien quiere para sus hijos (aún pequeños) no que viajen, sino que vivan en lugares diferentes. En varios. Creo que tu recomendación, al menos, va a ser la forma natural de estar de buena parte de las generaciones que se están estrenando en su independencia. Y será bueno.

      Pero siendo verdad lo que dices respecto a las capacidades de cada uno, para muchos el arraigo a su entorno y a lo que ha sido casi una vida entera será un factor al que no estarán dispuestos a renunciar. Y creo que además no tendrán que hacerlo… así que tenemos un reto.

      Muchas gracias por tu comentario. Disfruta de SF!!!

  2. Pues vaya con los “sueltos”. Impresionante artículo Jesús, se agradece. Le comentaba a Julen recientemente que cuando leí su post, el que enlazas, y con todo el ruido que ya había con este tema, no supe qué decir. Lo cierto es que intuyendo la “bacanal orgiástica” pensé que era preferible esperar.

    Cierto que la reflexión es larga, pero se me ha hecho corta. Tocas muchos puntos sobre los que es necesario reflexionar, y no lo digo con respecto al cooperativismo sino a la realidad global. De entre los muchos subrayados que he hecho destaco especialmente tres por lo que tienen de oportunidad:

    – “Pero es momento de reflexionar sobre cómo recuperar esa parte del espíritu emprendedor que hoy se ahoga muchas veces entre la prevalencia de la paz social “como bien supremo” y el entramado normativo, lo que nos acerca más a la cómoda protección de lo conocido y a la conservación de derechos que al impulso de asumir el protagonismo empresarial que nos corresponde”.

    – “No se trata de sustituir lo que ya se hace, sino de entender que es solo una parte de lo que es necesario e incluso de lo que egoístamente sería conveniente hacer”.

    – “No puede ser que se den buenas explicaciones… donde nadie esté, donde nadie hable”.

    Gracias por la mirada crítica a la vez que esperanzadora. Un abrazo.

    1. Gracias, Isabel.

      Sí… creo que es el artículo más largo que he escrito en el blog…🙂

      Cierto es que muchas de las reflexiones que hago pueden extenderse globalmente, pero después de 18 años en la cooperativa, sí creo que allí adquieren matices particulares. Siento profundamente que el cooperativismo es una forma mejor de entender el trabajo y la empresa, a pesar de sus defectos y limitaciones, como toda obra humana. Espero haber dado con el tono que pretendía, mucho más constructivo que crítico (que también), porque hay obligaciones y personas que atender… y mucho trabajo por delante. Un trabajo que no dudo que será apasionante.

      Un abrazo.

      1. Cierto Jesús, es más constructivo que crítico, es que a mí la palabra “crítico” no me disgusta pero se me olvida que se tiende a interpretar de forma negativa. También estoy de acuerdo en lo que dices del cooperativismo, por eso es especialmente doloroso porque ¿cuál es entonces la alternativa? (a veces quiero recortar tanto para no alargar el comentario que me dejo cosas importantes en el tintero).

        Un abrazo🙂

        1. Jeje… soy crítico por naturaleza, así que no me puede parecer mal… Solo que no quería que ese fuera el tono predominante hoy.
          Un abrazo.

    1. Lo necesitabas, María??? Por???

      De cualquier modo, gracias por dejar rastro y encantado de haber sido útil.

      Bienvenida a esta casa…🙂

  3. Impresionante!, un buen “resumen” del cual debieran beber muchos de los medios de comunicación que se pronuncian con total ligereza.

    A lo mejor nadie ha hecho el esfuerzo de explicarse de esta forma tan clara y contundente.

    Muchas gracias y ánimo!

    1. Hola, Javier.

      Si a ti te ha parecido clarificador y equilibrado, ya me parece una buena señal.🙂 Lo de los medios de comunicación me ha parecido francamente decepcionante, porque de verdad esperaba mayor rigor profesional en la información. Supongo que hasta que no te toca algo más de cerca no eres capaz de medir con cierto conocimiento de causa la calidad de la misma.

      En cualquier caso, de nuestra presencia en la red creo que ya hemos aprendido que no es demasiado bueno que dejes que sean los demás los que te definan y modelen tu identidad, ¿verdad? Que es mejor hacerlo uno mismo…

      Pues eso.

      Gracias, Javi.

  4. Bueno, Jesús, vaya pedazo de artículo has escrito, rediosssss.

    Es este un buen momento para poner en su justo punto cómo en esta jungla de información y desinformación nada parece ser cierto ni mentira. Quizá nos choque la ignorancia de cierta gente de profesión periodista, pero también es verdad que una política más clara de información siempre habría ayudado. Que Fagor y los “Fagores” son cosas distintas para nosotros nos parece claro pero yo prefiero hacer un poco de mea culpa y pensar qué responsabilidad tenemos nosotros respecto a que esta diferencia se perciba o no. Porque es evidente que habrá ocasiones en usemos el “Fagor” como marca en beneficio de los “Fagores”, aunque estos sigan siendo cooperativas independientes. Es algo parecido a lo que me pasa a mí cuando veo que desde fuera no se entiende qué es MU. ¿Problema de ellas/os o problema nuestro?

    Muchas gracias por tu artículo porque sirve para concretar algunos datos objetivos y también para entender tus apuntes o futesas o como lo quieras llamar. Yo llevo algunos días pensando si escribir algo “sesudo” al respecto pero prefiero dejarlo para más adelante. Ahora andan las cosas demasiado calientes, me temo.

    Ánimo por ahí en Ederlan🙂

    1. Hola, Julen.

      Cierto es que una política de comunicación más clara es uno de los “debes” en Fagor y en MONDRAGON y aquí hay un ‘mea culpa’ que entonar… pero eso no quita ni un ápice de mi desazón por la pobre calidad periodística que he observado alrededor de este asunto. No saber qué hay dentro y cómo es MONDRAGON en lo más básico, para un periodista en Euskadi, es directamente falta de profesionalidad… y siento tener que decirlo tan claro. Y que ese hecho se demuestre generalizado, me parece otra muestra más de complacencia con la mediocridad.

      En mi opinión, la utilización de la marca colectivamente, por la mayoría de las empresas del grupo (Copreci, por ejemplo, no lo hace), es lícito y no justifica el desconocimiento del entramado industrial que hay detrás. Cuando uno tiene interés, lo entiende en 30 segundos.

      Pero bueno, también sé que no eso es lo que más importa en esta historia.

      Volviendo a lo de la comunicación, de esto venimos hablando hace ya muchos años, ¿verdad? Da igual que se refiera a individuos o a organizaciones. Pero hay quienes, erre que erre, han estado pensando (y lo siguen haciendo) que todo eso no va con ellos. Que nos arreglamos en casa.

      ¡Ayyy…! ¡Cómo desaprovechamos el valor de lo que somos…!

      Gracias por tu comentario y por tus ánimos.

  5. Identificas con atino las claves de lo que está pasando y apuntas con genialidad los retos que debemos asumir las empresas de Mondragon y el mundo empresarial en general.

    Me quedo con uno de ellos: “Es momento de reflexionar sobre cómo recuperar esa parte del espíritu emprendedor que hoy se ahoga muchas veces entre la prevalencia de la paz social “como bien supremo” y el entramado normativo, lo que nos acerca más a la cómoda protección de lo conocido y a la conservación de derechos que al impulso de asumir el protagonismo empresarial que nos corresponde”.

    Enhorabuena por tu artículo!

    1. Hola, Eva.

      La verdad es que cuando me extractáis párrafos del artículo, a veces parece que he escrito algunas cosas “muy gordas”… pero honestamente, tengo para mí que no es que yo aporte aquí grandes cosas nuevas.

      Creo que poco habrá en mi post que no viniéramos ya comentando desde hace tiempo los que solemos estar etiquetados en el rincón friki o en el territorio de las nubes de nuestras organizaciones.

      No es esto tampoco un reproche, porque las personas en general nos manejamos peor en la incertidumbre cuanto más nos sentimos responsables de una cuenta de exploración… y no digamos sí eso incluye el futuro de personas.

      Pero claro… otra cosa es aceptar que el equilibrio actual de las prioridades empresariales sea el adecuado. Y mover el punto de equilibrio, ponerse al frente de una visión transformadora con el riesgo personal y colectivo que eso implica, exige dosis de liderazgo (y no de gestión, como diría Kotter) de las que no andamos sobrados porque hemos aprendido a hacer bien otras cosas.

      Esta crisis dibuja un territorio convulso en el que hay que aprender algunas reglas nuevas para moverse, incluso para entender. Es verdad, probablemente, que a no todos nos va a afectar por igual, que hay razones que distinguen muy claramente implicaciones, impactos y riesgos… Pero creo que nos conviene a todos hacer una lectura adecuada, porque el camino que para algunos se acaba puede ser el mismo que otros estén recorriendo, pletóricos de confianza, pero en la misma dirección. Y el final… es que no se suele ver bien sin salirse del camino… hasta que no tiene remedio.

      Gracias por tu enhorabuena y por tu comentario.

  6. Buen artículo Jesús,

    En general estoy de acuerdo con tu análisis. Sin embargo, después de leerlo echo en falta un cierto punto de “autocrítica”. Parece que FED lo ha hecho todo bien y que esta situación ha venido de fuera y ha sido del todo inevitable. Yo no lo creo así. Alguna responsabilidad en esta situación ya tendrá FED (Consejo Rector, Consejo Social, Socios, etc…)

    Se que FED ha hecho grandes esfuerzos para evitar esta situación, pero no han sido suficientes.

    A las cooperativas del Grupo Fagor se nos han pedido ayudas (bajadas en los anticipos, ayudas directas…) y hemos respondido con total solidaridad intercooperativa, como no podía ser de otro modo aunque que a veces, he de decir, no ha sido bidireccional. El resto del Grupo también se ha visto envuelto en momentos difíciles y hemos tenido extornos, no así FED. Se nos presentaron sucesivos planes de viabilidad que a la postre no se cumplieron en su totalidad…. y en esta situación nos encontramos. Ya se que, “una vez visto, todo el mundo es listo” pero un poco de autocrítica no está de más.

    Espero que todos aprendamos de esta situación para no volver a caer en los mismos errores.

    1. Hola, Zito… y bienvenido a esta modesta casa, estos días un poco desbordada a cuenta de este post.😉

      No era mi propósito ser abiertamente crítico, que ya lo vengo siendo habitualmente (por espíritu personal, jeje…). Sin embargo, si lees el artículo despacio, seguro que encuentras más valoraciones críticas (y desde mi punto de vista, de calado) de las que igual te ha parecido encontrar en una primera lectura. O yo al menos las veo… aunque estén expuestas con cierta “discreción”.

      Me parece más importante empujar “lo que hay que hacer ahora” que identificar errores que sin duda se cometieron, con razones a veces y sin razones (o sin razones bien entendibles) otras.

      Para esto último habrá tiempo… y si al final no lo hubiera, tampoco me parece lo más trascendente, porque el caso es que lo que tenemos que hacer (algunas cosas al menos) se intuye o se conoce desde hace tiempo… y lo que más importa es que nos pongamos por fin a ello.

      Ya digo al comienzo, de todas formas, que quería recoger algunos apuntes sobre reflexiones que me habían ido surgiendo al hilo de los acontecimientos y de cómo observaba que se iban tratando por todos. Tengo más. Más reflexiones, quiero decir. Pero hay muchos sitios donde hacerlas, quizá más apropiados. Mi artículo quería aportar una visión de una parte del asunto que no encontraba casi en ningún sitio.

      Muchas gracias por tu comentario… y muy bienvenido de nuevo.

  7. Muchas gracias por tu artículo Jesús. Creo que realmente necesitábamos algo de este tipo, realmente esclarecedor, capaz de aunar en uno solo todos los elementos que tenemos en nuestro panorama actual, y que más estos días, están siendo cuestionados fuertemente. Creo que a mí me ha servido para reforzar algunas de los temas que ya conocía o intuía, y en otros para aclararme y documentarme en distintos argumentos.

    Por otro lado, y tal y como pones en tu último post, estoy de acuerdo contigo en que es momento de intentar mirar hacia adelante entre todos. Todos tenemos el “peso” de lo que ha ocurrido, pero realmente entre todos tenemos que tirar para adelante e intentar mirar en positivo. Aunque sea para que lo más cercano a todos, que puede ser el ambiente, pueda ir dando vuelta poco a poco. Esta tarde he tenido la suerte de estar con dos personas históricas en nuestras cooperativas, una de ellas fundador, y la verdad es que me ha dejado destrozada ver cómo están. Creo que solamente por ellos, tenemos que tirar hacia adelante y remar todos hacia “buen” puerto (que realmente no sabemos dónde está, pero tenemos que buscarlo).

    Bueno, perdona por el rollo, pero una vez más gracias por la oportunidad y gracias por tu gran aportación.

    1. Hola, Arantza.

      La verdad es que para quien todo esto ha sido el eje que ha vertebrado toda una vida, es un momento realmente doloroso de vivir. Pero seguro que son personas que, si les afectara este asunto ahora en primera persona, ni siquiera se quedarían esperando una futura reubicación sino que tratarían tomar parte activa del futuro por construir, personas que mientras tanto… seguro que trataban de crecer. Y hemos llegado a un punto en que este comportamiento no es evidente que vaya a ser el dominante. Eso es algo que debemos aspirar a cambiar cuando miremos hacia adelante.

      Bienvenida… y gracias a ti, por tu comentario y por el compromiso que intuyo detrás de él.

  8. Muchas gracias, Jesús, por tomarte el tiempo de explicarnos con todo detalle el asunto y sus trasfondos desde tu crítico punto de vista. Yuri me mandó el enlace cuando le comenté que me parecía que la prensa se estaba ensañando injustamente. Ahora se lo reboto quienquiera que me haga un comentario sobre el tema. En realidad pocos fuera del País Vasco saben que “Fagor” a secas no es una empresa (bueno, yo admito que hasta que te conocí por email hace unos meses, tampoco). Espero que la suma de comentarios prudentes, en contraposición a los viscerales o ignorantes, acabe calando positivamente en cambiar la visión general sobre la cooperativa y que esto, a su vez, ayude a que las buenas prácticas y los logros alcanzados con decisiones o miras adecuadas sean los que más se vean en el futuro.

    1. Gracias a ti, Ico…

      Por dejar rastro de tu visita, por tus deseos de que con el tiempo acabe pesando más socialmente lo positivo de las cooperativas que los tropiezos que tengamos… y por haberte convertido en activista voluntaria de aclarar las cosas por puro sentido, creo, de lo que consideras justo.🙂

      Un placer tu visita a esta casa de escribidor, como lo fue hace poco el conocerte en nuestra casa física.

      Un fuerte abrazo.

  9. Buenos días Jesús,

    Aunque llegue con un poco de retraso, deja que me quite el sombrero ante la mejor exposición que he leido sobre el tema (Puede que por mi ignorancia a la hora de buscar otras fuentes con conocimiento de causa).

    En varios de tus apartados he visto reflejado mi punto de vista cuando iban saliendo noticias estas últimas semanas.

    – La falta de información, rigurosidad, y calidad periodistica en general cuando he leido al respecto en prensa, incluso en la Vasca, que solo por proximidad deberían controlar el tema algo más.

    – Unido a esto, la falta de una comunicación clara, veraz, y a tiempo por parte de ¿FED?. ¿Grupo Fagor?, ¿Mondragon? ¿Se era consciente de que no informar era el caldo de cultivo idoneo para los rumores infundados, las opiniones partidistas, el ensañamiento hacia el modelo cooperativo?

    – La “manifestación” de cooperativistas. ¿Para estas personas, donde queda su (nuestra) responsabilidad como socios? No he visto un un apice de autocritica en ninguno de ellos (¿Quizas porque en los medios, esto no vende?)

    – ¿Somos conscientes de que la prevalencia de la Paz Social nos encamina en ocasiones al precipicio? Creo que una mala e impopular decisión a tiempo es preferible a una larga agonía.

    -Y sobre todo, ¿Lo que le ha ocurrido a FED, nos va a servir para aprender algo al mundo del cooperativismo?

    Espero que así sea. Eskerrikasko!

    1. Gracias, Ibai.

      Creo que, desgraciadamente, las grandes convulsiones dejan tras sí inevitables consecuencias negativas… pero también inevitables lecciones aprendidas. Lo importante es que esas lecciones aprendidas se instalen a través de cambios estructurales, por complicados que sean, para transformarse en aprendizaje organizacional, porque si no, las historias tenderán a reproducirse… a pesar de ello.

      2014 va a ser un año importante para todos, o eso espero.

      Un saludo.

  10. Pues es posible que el autor no esté dentro de Fagor Electrodomésticos, pero lo ha clavado, como si lo hubiera vivido desde el principio. Es de agradecer que exista gente con esta claridad de ideas. Gracias, es lo mejor que he visto en todo lo que he leído en las últimas semanas. Lo deberían leer todos los socios de la Corporación, además de los sindicalistas, por supuesto.

    1. Hola, Josean.

      Pues no… no estoy ni he estado nunca en Fagor Electrodomésticos, pero si buscas un poco verás que sí estoy cerca.🙂 No he vivido desde dentro la evolución de estos años, pero desde la barrera sí he podido mirar y hacerme consciente de hitos que iban pasando. Y con todo, formarme un juicio sobre ello y sobre evoluciones paralelas o sistémicas que han afectado… y que tampoco es difícil observar.

      Gracias por tu positiva valoración del post y, de nuevo, por dejar tu comentario.

      Un saludo.

  11. Buenas tardes Jesús.
    Brillante!!.
    No se si sabes pero tu articulo se esta recetando como ansiolítico, entre el mundo cooperativo, para combatir la ansiedad que nos provoca tanta basura. Que lo sepas hace efecto, a mi me lo han recetado y yo voy a hacer lo propio, gracias y ánimo.
    Un saludo.

    1. 😮

      Bueno, bueno… Es la primera vez que califican como ansiolítico un artículo de este modesto blog…🙂 Creo que voy a hablar con el servicio de salud a ver si me corresponde algún tipo de compensación, jejeje…😉

      Aún en un tema muy serio como es éste, también actúa contra la ansiedad el poner una gota de humor.

      Muchas gracias por tu comentario, Mikel. Un saludo.

  12. Hola Jesús en estos momentos no me creo lo que estoy haciendo aportando mi comentario en tu blog. Si digo esto es porque siempre me ha costado expresarme a través de las nuevas tecnologías.
    Para tu información la manera de llegar hasta aquí ha sido porque esta tarde una persona me ha hablado de tu articulo y ni corto ni perezoso aquí estoy.
    Agradecerte las reflexiones y los datos que das sobre nuestro querido pequeño grupo comarcal, llevo casi un mes leyendo artículos sobre Fagor en todos los medios de comunicación y a medida que he ido leyendo mi cabreo ha ido aumentando de una manera considerable.
    Después de leer tu articulo me siento mucho mejor y termino diciéndote que una vez mas me has sorprendido y que voy a recomendar a mis amistades la lectura de tu articulo.
    Que daño nos ha hecho la paz social, espero que todo esto sea una lección aprendida para los órganos institucionales y ejecutivos que componen en estos momentos las Cooperativas del grupo Fagor.
    Para ser la primera vez que hago esto no ha estado nada mal.

    Un abrazo y hasta que nos veamos en alguna charla.

    1. Vaya, Fidel…

      Pues creo que todo bautizo, aunque sea digital… es para celebrarlo. Me alegro mucho de que lo hayas hecho, aunque sea motivado por un momento de dificultad como el que pasamos.

      Y me alegro también de sentir que los párrafos transcritos por un simple escribidor (de un blog que normalmente se lee más bien poco)… en alguna ocasión, para algunas personas, sirven para algo.

      Nos queda un camino largo para cambiar algunas cosas de dentro… y recuperar algunas otras, de dentro y de fuera. Me importan más las de dentro, porque son sobre las que mejor podemos actuar.

      Tu primera vez ha estado muy bien…😉

      Pero que no sea la última…

      Muchas gracias por tu comentario y muy bienvenido a esta casa.

  13. Buenos dias Jesús. No nos conocemos, pero quiero felicitar y agradecer tus post. Tu aportación es excelente. Contribuye a comprender, ordenar y situar los asuntos que algunos, intencionadamente los descolocan.
    Cuando salgamos de este torbellino diario de mosaico de informaciones, suposiciones, rumores y …acusaciones, deberemos de entrar a un análisis resposado y en profundidad de los retos e interpelaciones que estos hechos nos plantean en la triple direción: MONDRAGON, las cooperativas y la sociedad .
    Jose Mari Larramendi. Presidente Amigos de Arizmendiarreita

    1. Buenos días, Jose Mari.

      Aunque no sé si soy capaz de interpretar muy bien lo que se cobija tras la triple dirección a la que propones dirigir el análisis, sospecho que coincidiríamos en buena medida. Pero sobre lo de descolocar los asuntos que nos traemos estos días entre manos, tengo para mí que una parte es insana intención… y otra parte consecuencia directa de simple mediocridad. Tanto dentro como fuera de nuestras casas.

      Dentro, no siempre hemos sabido evitar que la complacencia, la cómoda seguridad y la implicación mediocre crecieran y se extendieran como parte de la normalidad, en entornos como los nuestros donde es lo último que deberíamos haber permitido, por ser el ejemplo máximo de insolidaridad que puede haber con un proyecto compartido. Pero crecer no es fácil, crecer mucho es mucho menos fácil… y crecer mucho y de manera adecuada es un reto de gran magnitud. Por eso no le encuentro mucho sentido a ser crítico ahora con cualquier pasado, sino aflorar los retos a los que inevitablemente necesitamos responder en una forma que nos sea propia… y cada año que pasa más urgente.

      Como decía en un comentario anterior, algunos de esos retos se leen bien entre líneas, o eso creo… y lo que falta es que algunas cosas que vemos más o menos claras (estemos o no en lo cierto), pasen ya. Urge reentender el sentido de las cosas en ese marco de interpelaciones que mencionas, a las que no estamos probablemente dando suficientes respuestas desde los hechos desde hace demasiado tiempo. Reentender lo que significa que toda obra humana lleve inevitablemente impresa en sí misma la huella de su caducidad (¿nos suena?) y que su capacidad de sostenerse en el tiempo está directamente ligada a su vocación de renovación permanente en todos los órdenes.

      Gracias por tu comentario. Un saludo.

  14. Buenas tardes Jesús:

    Soy cooperativista de una cooperativa integrada en el grupo mondragón, además por suerte o desgracia soy consejero rector de la cooperativa, y me gustaría, primero agradecerte este artículo y luego felicitarte por tu manera de expresarte, clara y entendible, la sociedad siempre ha visto al cooperativismo como algo extraño y oculto, y muchas veces no se dan cuenta de que las cooperativas sufren y mucho, y los sacrificios que se hacen para seguir con vida, en otras empresas no se hacen y tampoco son entendibles.

    Gracias

    1. Hola, Juan.

      Las cooperativas y la forma en que hacemos las cosas están llenas de aspectos positivos y negativos, como no puede ser de otra manera. Trabajar en una y sentirse orgulloso de ello es valorar que, en el balance, pesa mucho más lo positivo, es así de simple.

      Una de las cosas grandes de la cooperativa es poder formar parte de un consejo rector, o en general de uno de los órganos sociales. Eso implica responsabilidad, tener que adoptar a veces decisiones que no son sencillas, arriesgar, afrontar momentos difíciles que muchas veces complican incluso relaciones personales… pero todo el mundo que conozco que ha pasado por esa experiencia la valora como un factor de crecimiento personal, por difícil que haya sido la etapa que le hubiera tocado.

      Seguro que hay excepciones. En todo las hay. Pero en general creo que uno es rector… por suerte.🙂

      Esa es una de las partes de las cooperativas que la gente de fuera desconoce y que incluso gente de dentro no sabemos valorar en su justa medida. Pero es parte de la belleza de esta historia.

      Muchas gracias por tu comentario.

  15. Gracias Jesús.

    Fantástico esquema aclaratorio. Claro, preciso y…… necesario una vez que hemos tenido que lidiar con toros bravos entre amigos, familia, clientes y proveedores. Ya no toreo más, reenviaré tu post a todos y cada uno de ellos.

    Personalmente creo que ni hace dos meses éramos parte del paraíso en la tierra, ni hoy somos el demoño.

    Algunos detalles si me gustaría comentar, y conocer tu opinión si es posible.

    Solidaridad:
    El resto de las cooperativas del grupo Fagor vais a sufrir profundamente las consecuencias directas de esta situación ¿Es así? No os oigo quejaros demasiado.
    Me lo comentaba un ex compañero hace pocos días y lo veía como algo tan natural que daba miedo. Expresaba SOLIDARIDAD con mayúsculas desde lo más profundo.

    Toma de decisiones:
    Autocrítica (o no). En ocasiones, o casi siempre, dentro de las cooperativas tomamos decisiones muy conservadoras en el ámbito de los negocios con dificultades con el paradigma del mantenimiento de los puestos de trabajo como eje principal.
    En una multinacional al uso, los negocios son una cifra al final del año. En una cooperativa hay mucho más que evaluar, y eso nos hace diferentes, también en la forma de gestionar las dificultades. Yo personalmente creo en lo positivo de esta situación.

    Comunicación
    Lo ubicas en el debe. Yo lo suelo juntar con marketing, también e el debe. Cualquier día de estos, una cooperativa va a enviar un cohete a Marte y lo va a contar exclusivamente Goiena.net. Suelo recordar que cuando nuestra competencia usa la comunicación como enorme amplificador de cualquier pequeña noticia para mostrarse en los mercados, sólo lo criticamos. No creemos que sea una oportunidad de aprender del que lo hace bien.

    Holding o Multinacional al uso
    Durante tiempo he pensado que la corporación debería ser más Corporación y menos Cooperativa, de manera que algunas áreas como cuestiones estratégicas, sinergias de mercados y tecnologías, control de gestión cercana, ahorro de costes… pudiesen mejorar al menos para las cooperativas más pequeñas.

    Sin embargo, estas semanas no sé que pensar. Me asaltan las dudas. (voy a tener que releer los principios…)

    Jesús, no puedes aclarar “futesas” y más tarde comentar “uno de los principios fundamentales que aseguran la pervivencia de la experiencia cooperativa de MONDRAGON, su extraordinaria resiliencia.” Y no explicar “resiliencia”. RAE: Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

    De los sindicatos….. mejor unas risas.

    Muchas gracias de nuevo.
    Eduardo

    1. Hola, Eduardo.

      Muchas gracias por pararte y comentar la entrada.

      No solo las cooperativas de Fagor, aunque ellas en mayor medida. El impacto del concurso de Fagor Electrodomésticos se va a notar en aspectos económico-financieros (presiones sobre líneas de crédito, condiciones de pago de proveedores, reducciones significativas de ventas en algunos casos…), de gestión ordinaria (comercial, de compras, social…), de reputación… Pero también afectará a las personas de forma individual, puesto que el impacto financiero sobre cada cooperativa que estuviera afectada por avales o préstamos deberá ser absorbido por las reservas o los resultados del año y unos como otros afectan al bolsillo, directa o indirectamente. Y no solo. Entender que eso es lo que toca ahora es lo natural. Es, en efecto, un ejercicio solidario de la condición de socio.

      Sobre comunicación no hay mucho que hablar, me temo… Basta con observar y juzgar, interna y externamente. Creo que ya dejaba bastante claro mi juicio en el artículo. Y sobre toma de decisiones o sobre la naturaleza de lo que debe ser MONDRAGON… Tiempo de cambios, o yo eso creo. Como me decía un socio tan veterano como yo hace un par de días, es posible que no solo tengamos que reinterpretar los principios, sino hasta cuestionárnoslos, incluso aunque luego no los cambiemos.

      Pienso que MONDRAGON no será lo que ha sido. Y en poco tiempo. Será necesario, para ello, un debate sereno y quizá desde bastante abajo. Yo ya he dejado algunas líneas de reflexión que considero claves.

      Gracias de nuevo y un saludo.

      PD: ya he enlazado la referencia a “resiliencia”😉

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