Libros que inquietan

Libros que inquietan: “La insoportable levedad del ser”

Esta vez no es un libro de empresa. Ni siquiera es un libro práctico. En realidad, lo que traigo hoy al blog es formalmente una novela sobre el amor. Y eso significa, como recoge la contraportada de mi edición, que también lo es sobre los celos, el sexo, la traición, la felicidad… y hasta la muerte.

Hacía tiempo que quería leer esta obra de Milan Kundera, pero la perspectiva de enfrentarme a un ensayo sobre la psicología de la condición humana desde la necesidad de no estar solo me disuadía de ello.

Pero no… Aceptable incluso como lectura de verano, la historia te atrapa y los medidos párrafos de discutibles postulados psicológicos que intercala te piden volver sobre ellos, aunque solo sea para cuestionarlos desde tu razón.

Lo que empieza pareciendo una historia de un personaje o de una pareja singular (como todas) acaba siendo una obra coral, no porque la narrativa se llene de otros personajes importantes, sino porque se va contando desde dentro de cada uno de ellos, cambiando así de observador y llevando a los anteriores al exterior de su universo.

Les confieso que me siento identificado con esa idea de micromundo que envuelve la soledad de cada ser humano, con esa necesidad de buscar permanente sentido a la existencia y de aproximarse por ello a abismos que mantienen viva la pasión… para descubrir un día que no son un seguro de felicidad interior; pero en inevitable contradicción, también de que instalarse en la felicidad de lo cotidiano conduce igualmente, de manera inexorable, a que la propia levedad de una existencia así adquiera un peso insoportable.

Como cita en el texto el personaje de Tomás, extraído de la última frase del último cuarteto de Beethoven, “Muss es sein? – Es muss sein!” (¿Tiene que ser? – ¡Tiene que ser!).

Me costó encontrar su sentido, pero ahora su peso me resulta demoledor como razón de muchas decisiones. Alguien a quien conozco muy bien… seguro que incluso identificará también ahí el eterno conflicto entre el querer y el deber, aunque sea solo una parte de ese sentido.

Kundera nos lleva por tanto a una conclusión que no les sorprenderá: somos seres contradictorios. Y postulado así, no será el amor, sino sólo el miedo o la propia disciplina, quienes puedan resolver vitalmente esa contradicción. Pero esa resolución tampoco será leve.

El universo de personajes que aquí dibuja Kundera está formado por individuos cuyo recorrido vital se enlaza desde su soledad como seres humanos que son. Y su necesidad es radicalmente diferente. Por eso aparece ante nuestros ojos que la compasión, en el sentido más etimológico y positivo de un término de naturaleza triste, es un pegamento que finalmente empasta nuestras vidas compartidas.

Tengo que confesarles algo… quizá la razón verdadera de que haya escrito este post

Ya he dicho que los personajes de esta obra son radicalmente diferentes entre sí, en sus necesidades y en sus renuncias. Algunos incluso opuestos. Y en todos ellos me siento muy lejos de verme representado.

¡Pero los entiendo a todos!

Los entiendo profundamente: sus motivos, sus emociones, sus sacrificios, sus sufrimientos, su decisión de vivir o de romper con ellos…

Los entiendo tan bien… que me sorprende hasta qué punto.

Y de pronto… he caído en la cuenta de que eso es un síntoma más de que me estoy haciendo mayor.

Termino con una última reflexión. La historia nace en el entorno temporal de la Primavera de Praga. No se puede decir, se lo aseguro, que los últimos 50 años hayan cambiado gran cosa la condición humana en la vieja Europa, ni en los hábitos, ni en las conciencias. El mundo… cambia más deprisa que nosotros.

La insoportable levedad del ser“. Milan Kundera, 1984. 327 páginas. Tusquets Editores (colección Andanzas), ed. 2013. ISBN: 978-84-8383-512-8

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Libros que inquietan: “Innovar para ganar – El modelo ABCDEF”

Imagínense un libro que intente explicar cómo ganar al mus en 15 capítulos, pero que cuente las supuestas claves del triunfo entre los capítulos 13 al 15, dejando los primeros 11 para la introducción y para describir el significado de los ases, de los doses, de los treses… (hasta de las sotas, de los caballos y de los reyes) y el 12 para explicar las normas.

Pues esa es la estructura del último libro de Fernando Trías de Bes y Philip Kotler, quienes pretenden resumir todo lo que se ha publicado y ya es conocido en materia de innovación (incluidas su propias aportaciones previas), entendido y ordenado como un proceso al que su carácter no lineal da permiso para ser considerado como modelo.

Claro que, a mi modo de ver, el que hayan dotado al libro de ese extraño orden que les contaba (que además explican, digámoslo así, usando una baraja con las cartas bien mezcladas…) ha hecho, se lo reconozco, que el texto me haya resultado de difícil lectura.

Y no es que los autores utilicen palabras o estructuras semánticas complejas o elevados niveles de abstracción en los conceptos. El lenguaje es más bien simple. Pero conviene apuntar que lenguaje sencillo y simplicidad no son necesariamente sinónimos, que en la noción de simplicidad… hay más cosas.

Advierto que lo he usado como lectura de tumbona y eso condiciona opiniones, pero realmente no he conseguido que me enganche: iba recorriendo sus páginas a base de determinación… y no es cuestión en época estival.

Así que he llegado a pensar que mi capacidad de concentración en una lectura se había deteriorado notablemente, hasta el punto de que elegí como siguiente libro de verano una novela ligera (cuyas más de 300 páginas de la edición de bolsillo leí afortunadamente de un tirón, en un único día de mal tiempo) para comprobar que no… o al menos que no del todo.

Entonces, dirán… ¿por qué traer aquí este libro?

Pues por lo mismo que los demás libros que han pasado por esta bitácora: porque su lectura me ha inquietado lo suficiente como para que fuera tomando una serie de notas que pretendo aplicar en la práctica y de inmediato.

Trías de Bes y Kotler identifican 6 roles que deberían encontrarse activos a lo largo de un proceso de innovación, que ordenan alfabéticamente porque los nombran por 6 palabras que empiezan por letras de la “A” a la “F”:

  • Activadores: proporcionan el marco general de innovación, lanzan iniciativas y definen las pautas generales que condicionarán las decisiones de lanzamiento de proyectos.
  • Buscadores: suministran información, diferente en las diferentes etapas del proceso, en forma de informes de evolución, análisis de tendencias, en su categoría o en adyacentes…
  • Creadores: generan ideas, de innovación incremental o con potencial disruptivo, si es el caso, pero siempre con perspectiva de cambio de lo ya establecido o conocido… y definiendo cada concepto creado dentro del marco general del mercado.
  • Desarrolladores: consideran y trabajan para superar las limitaciones comerciales, tecnológicas, productivas o financieras que aparecen rodeando a las ideas generadas por los anteriores, hasta obtener un producto o servicio “industrializable”.
  • Ejecutores: llevan el producto y el servicio hasta el mercado, ocupándose de la producción y del análisis de respuesta del mercado hasta asegurar el retorno previsto.
  • Facilitadores: de muy diversos tipos, ayudan al proceso en muy diversas formas y fases, desde aportar técnicas creativas o desbloquear equipos de proyecto, hasta aprobar inversiones o decidir qué proyectos se priorizan, normalmente apoyados en técnicas, métodos y herramientas.

Aparentemente, además, podrían actuar en una secuencia lineal (siguiendo un proceso clásico de alineación y atención estratégica, ideación, gestión de proyecto e industrialización y comercialización), pero ya advierten los autores, en una de sus principales aportaciones, que esto no será así, puesto que todos los roles deben entregar y recibir aportaciones relevantes de los demás en las distintas fases del proceso.

De hecho, Trías de Bes y Kotler proponen una interesante y clarificadora tabla sintética de aportaciones colaborativas que se van cruzando entre los cinco primeros roles.

Los facilitadores quedan fuera de la tabla porque su función es colaborativa per se.

Otra tabla más conteniendo qué figuras pueden desempeñar los roles anteriores dentro de la mayoría de las organizaciones y una última con cuáles podrían ser entregables elaborados por cada uno de esos roles, completan (junto con algunos gráficos y criterios adicionales) un modelo sobre el que dibujar la elección que cada uno hagamos en nuestra casa.

Pero lo que a mí más me ha interesado, como suele suceder, es la lista de ideas que me iban surgiendo al hilo de la lectura de las páginas del libro. Ideas algunas muy menores, otras más importantes, pero todas ellas traducidas con exactitud al lenguaje que yo comprendo de mi organización.

La lista que va a continuación contiene de qué van algunas de ellas, para que entiendan mejor de qué hablo. No es una lista exahustiva ni de detalle, claro… y no tiene demasiado sentido que lo sea porque, como advertía en el párrafo anterior, es una traducción exclusiva y subjetiva de aspectos marginales del texto a una realidad muy particular, que es la que yo observo de mi empresa:

  • formas de retribución en especie para proyectos de innovación;
  • papel del responsable de un proyecto en los procesos de ideación creativa;
  • enmarque presupuestario de proyectos de alto impacto;
  • formación estable en técnicas creativas;
  • componentes para una carta de servicios del área de innovación;
  • liderazgo y comunicación con la organización;
  • representación visual, de la cartera, de los recursos, de los niveles de innovación…

Así que si leen el libro… deberán hacer la suya. 😉

Innovar para ganar – El modelo A-F“. Fernando Trías de Bes y Philip Kotler, 2011. 349 páginas. Ediciones Urano (colección Empresa Activa). ISBN: 978-84-92452-74-3

Libros que inquietan: “Atrévase a pensar como Leonardo da Vinci”

Les presento aquí otro libro cuyas cualidades literarias puras, se lo adelanto, me parecen más bien limitadas.

Se puso de moda entre nosotros hace 3 ó 4 años por un acompañamiento mediático inusual para un libro de estas características, que ni alcanzará nunca el nobel de literatura, ni revolucionará el mundo de ninguna empresa, ni probablemente será el libro de autoayuda de cabecera de ningún aficionado a los mismos.

Pero como varios de los libros que traigo a esta sección, ha tenido para mí una aplicación práctica… y he disfrutado mucho de ello.

Y puedo decir, por qué no, que he aprendido varias cosas de sus páginas.

Michael J. Gelb es también un personaje bastante mediático, ocupado en buena parte de su tiempo en dar conferencias por todo el mundo. Pero, además de profesor universitario, escritor e investigador, es también un hombre de consultoría que ha conducido seminarios y prácticas en el campo de la creatividad y la innovación en empresas tan relevantes como General Electric, Mattel, Microsoft, Merck, Alcatel-Lucent, IBM, KPMG, Pfizer, AT&T, Dupont, Nike, Unilever, Xerox…

Aún no lo he leído, pero su último libro parece ofrecer, en torno al vino como otra de sus pasiones, un recorrido sensorial que enlaza con algunas propuestas del que nos ocupa.

En “Atrévase a pensar como Leonardo da Vinci”, Gelb nos propone una visión lúcida del genio renacentista (tengo que advertirles que en ocasiones llega al punto de loa empalagosa), a través de la que nos invita a crecer como personas y a desarrollar un poder personal cercano a lo que Rafael Echeverría (a quien ya he mencionado en numerosas ocasiones en esta bitácora) denominaría la “concepción ontológica del poder”.

Comienza por analizar cómo pudo abrirse una etapa creativa como la del Renacimiento después de 1.000 años de Edad Media y de asfixia del pensamiento independiente: drástica sacudida de los cimientos de la fe de entonces, o inventos que hicieron accesible el acceso al conocimiento a numerosas personas, que aportaron una visión global del comercio, que permitieron el control del tiempo…

¿Les suena?

De ahí, Michael J. Gelb nos conduce a preguntarnos si no estaremos abriéndonos a un nuevo “renacimiento” y, como consecuencia, a la revitalización de la figura del “uomo universale“, por nadie mejor encarnada que por Leonardo da Vinci, cuya vida también recorre pero cuyo comportamiento, sobre todo, trata de escrutar a través de siete principios que, según el autor, explican la forma en que observaba la vida.

Los siete principios son:

  • Curiosità: tomarse la vida con una insaciable curiosidad y buscar implacablemente el aprendizaje continuo.
  • Dimostrazione: el compromiso de contrastar el conocimiento con la experiencia, la persistencia y la voluntad de aprender de los errores.
  • Sensazione: el continuo refinamiento de los sentidos, especialmente la vista, como modo de vivificar la experiencia.
  • Sfumato (literalmente «esfumarse»): el deseo de abrazar la ambigüedad, la paradoja, la incertidumbre.
  • Arte / Scienza: el desarrollo del equilibrio entre la ciencia y el arte, entre la lógica y la imaginación. «El cerebro íntegro» en acción.
  • Corporalità: el cultivo de la gracia, lo ambidiestro, la salud, el equilibrio.
  • Connessione: el reconocimiento y el aprecio por la interconexión de todas las cosas y los fenómenos. Los sistemas piensan.

No les cuento más ya: saben que no es el objetivo de mis post sobre libros el describirlos. Pueden encontrar un extracto del comienzo del libro aquí… y les dejo, más abajo, 10 minutos de vídeo por si quieren que el propio autor les resuma su obra.

Sólo me centraré, para terminar, en contarles muy brevemente mi experiencia con el texto.

Cada uno de los capítulos anteriores viene regalado con prácticas que el autor nos propone realizar. Aparte de que les reconozco mi amor a primera vista por el concepto de “sfumato“, alguno de esos ejercicios me resultó lo suficientemente atractivo como para realizarlo… y el resultado fue extremadamente gratificante.

Les recomiendo, por ejemplo, realizar la próxima visita a un museo que hagan con sus hijos en la forma en que él la plantea, o seguir las instrucciones del curso de dibujo si consideran que nunca serán capaces de dibujar algo de lo que se sientan orgullosos.

Pero, sobre todo, les recomiendo vivamente que sean audaces para jugar al juego de los sentidos que propone con la simple condición de desterrar el que más utilizamos (la vista), para excitar la atención a los restantes.

Yo he podido guiarlo varias veces… y les aseguro que lo disfrutarán.

Más incluso de lo que esperan.

Sólo una cosa más…

Con este libro me acerqué por primera vez a los mapas mentales. No es una herramienta que utilice con mucha frecuencia, pero el texto me guió por algunas claves que me permiten disfrutar sensorialmente cada vez que me enfrento a uno.

Más adelante descubrí, previamente advertido por una persona cercana que precisamente fue quien me introdujo en este libro, que el mapa mental le sirve básicamente a uno mismo… y que es sobre todo útil en el momento en que se construye. De ahí el brevísimo cruce twittero con Alfonso Alcántara de hace no mucho… sobre el paso de los “mapas de servilleta de papel” a los “mapas 2.0″… 😉

Pero esa… es otra historia.

Atrévase a pensar como Leonardo da Vinci“. Michael J. Gelb, 1998. 400 páginas. Punto de lectura (edición en castellano de 2006). ISBN: 978-84-66316-95-8

 

Libros que inquietan: “La alquimia de la innovación”

alquimiaFue uno de los mejores regalos que recibí de aquel fructífero renacer’06 del que tanto les he hablado estos meses.

Como muchos de ustedes conocerán ya a estas alturas, el libro está planteado como una la transcripción de una conversación entre Alfons Cornella, fundador de infonomia, y Antonio Flores, en aquel momento alma máter de Node (una factoría de innovación aplicada) y hoy en otras interesantes iniciativas empresariales.

La conversación la recoge en texto Epi Amiguet, y la ordena en torno a 10 ideas-fuerza que va poniendo sobre la mesa una por una para que los dos autores conversen sobre ellas.

Vaya por delante que es uno de los libros que más me ha impactado en los últimos años, a pesar de que un amigo mío me advirtió enseguida que innovación y alquimia son términos que se compadecen mal…

Pero asumido el título como licencia literaria, estamos ante el que a mi entender es uno de los mejores libros sobre innovación con que pueden topar.

Es sencillo encontrar en Internet información sobre el mismo e incluso resúmenes que describen muy bien sus contenidos o que glosan en detalle alguno de sus capítulos, como hacía en un reciente post Aitor Bediaga.

Así que no voy a ofrecerles mi resumen para pasar directamente a lo que puedo aportarles de forma diferencial. Me limitaré por tanto a continuación a listar las ideas-fuerza del libro y a decirles que, sin prejuicio de otras pequeñas joyas, el capítulo de hibridación, no muy lejano a las ideas del pensamiento lateral, justifica por sí mismo la totalidad de la obra. Las 10 ideas son las siguientes:

  1. Hibridación: combinar lo existente… o lo contrapuesto.
  2. Auténtico / honesto: el valor de lo natural, lo artesano.
  3. Teamdividualism: equipo desde y para el talento.
  4. Territorio / frontera: espacio abonado para innovar.
  5. Efímero / efervescente: fugacidad para el consumo.
  6. Capilaridad: liquidez, capacidad de flujo.
  7. Catálisis: los activadores del momento mágico.
  8. Fracaso: los errores controlados del camino.
  9. Radical: identificar y enfrentarse a los límites.
  10. Innovadores: no hay innovación sin ellos, no lo olviden.

A partir de aquí… mi experiencia de uso práctico del texto, lo más interesante que probablemente pueda aportarles. He tratado de traducir el libro a la acción en dos ocasiones:

  • La primera puede describirse como hacer un simple uso desestructurado del mismo para la generación de ideas.

En un grupo de amigos que desde hace años formamos una pequeña comunidad, nos planteamos en un momento de 2006 abordar un proyecto de emprendizaje social.

Para empezar pusimos algunos condicionantes, porque para encontrar algo suele ser deseable saber qué es lo que se está buscando.

Una vez marcados los límites de partida, bastaron unas fotocopias del capítulo de “hibridación” junto a un papel y un lápiz. Fijados los límites en mente, el método fue tan simple como leer sus párrafos y los numerosos ejemplos que salpican sus páginas, para ir anotando “a vuelapluma” las ideas nuevas que surgían al hilo de su lectura. En tan sólo unas horas teníamos una lista de varias decenas de ideas trabajadas en “conversación azul“.

Unos meses más tarde habíamos sido capaces de filtrar, sintetizar e incluso integrar (“hibridar”) esa lista hasta definir un proyecto que aún conserva su particular “océano azul” (y perdonen la cacofonía del color).

La verdad es que los condicionantes de partida eran simples, pero no precisamente un aval para la buena marcha del proyecto: debía ser compatible con nuestros trabajos y no requerir inversión, o al menos no un nivel de inversión reseñable. O sea, una señal evidente de que ninguno de nosotros éramos emprendedores… 😉

Dicho esto, no es dificil adivinar que el intento no llegó a buen puerto, pero si un día oyen hablar de un proyecto de innovación en el trabajo llamado “lanha”… acuérdense de esta entrada.

  • La segunda historia tiene un calado diferente. Se trataba en esta ocasión, ocupando primer semestre de 2007, de diseñar un proceso de definición de un Plan Tecnológico que implicara el trabajo en red de los centros tecnológicos y de las unidades de I+D empresariales de las cooperativas que conformaban la División de Automoción de la actual Corporación MONDRAGON. El proyecto además incluía un segundo objetivo: la identificación de potenciales proyectos de generación de nuevas actividades.

El equipo de trabajo: los responsables de las áreas de mercado, los de los propios centros tecnológicos y los gerentes de las cooperativas, además de algunas personas procedente de la universidad o de centros tecnológicos externos.

No voy a desmenuzar los pormenores del proceso, que obviamente tuvo un diseño particular dado que se circunscribía a oportunidades en torno al mercado de automoción y que incluía varios subprocesos y bastante material de trabajo, tanto individual como para dinámicas de grupo.

Sólo les dejo el esquema de los dos primeros talleres, donde verán que de nuevo la “hibridación” pero además los conceptos de “máximos – mínimos” y “estrés”, que aparecen con detalle en el libro, adquieren un peso específico. Si lo leen, seguramente lo interpretarán mucho mejor…

El plan de nuevas actividades no tuvo un posterior recorrido por esta vía, pero varios proyectos del plan tecnológico sí han tenido un recorrido interesante que aún no se ha agotado.

Obviamente, no puedo achacar al proceso diseñado, desde ningún punto de vista, el impacto que alguno de esos proyectos pueda llegar a tener. Sería sumamente pretencioso mantener algo parecido. Simplemente jugó su papel en ese momento.

Pero lo que sí me interesa destacar es que la traducción a la práctica operativa de las ideas del texto es sencilla, se puede hacer sin más que aportar algo de imaginación y mantener la orientación al objetivo buscado.

Lo dejamos aquí. Un libro importante, de los que verdaderamente inquietan, que se lee con avidez y que tiene poco precio… pero mucho valor.

La alquimia de la innovación“. Alfons Cornella y Antoni Flores, original 2006 y edición ‘Reloaded’ 2007. Ediciones Deusto. ISBN: 978-84-23424-62-7

Lecturas de estío

veranoReivindicaba casi al principio de esta aventura el conservar el placer de la lectura de libros como fuente de emoción, de traslación mental a otros mundos o edades en liberadora alternativa a la fugacidad, de espacios de reflexión diferentes, con tempos propicios a la concentración y a la tranquilidad… no siempre sinónimo de calma.

Mi año laboral es largo y denso. Deja pocos paréntesis de agenda donde ese “tempo propicio” pueda instalarse.

Por eso el verano, brisa fresca que se lleva la agenda en volandas, es mi gran momento para la lectura reposada. Cada año más. La obligada vida familiar de los agostos vacacionales me ha enseñado a disfrutar de la sombrilla y la hamaca, en ese paraíso de las temperaturas, el aire limpio y el mar abierto que son las Islas Canarias.

Cuando se acercan los días de San Juan y San Pedro empiezo a sentir la inquietud de elegir los libros del verano. Peregrinar por los largos pasillos de las grandes librerías del centro de Bilbao (La Casa del Libro, El Corte Inglés, Topak, fnac…) es un pequeño y excitante placer adicional en sí mismo, un preludio de lo que esconden las páginas de los libros que elegiré de entre los miles que aguardan expectantes las manos buscadoras de sus potenciales lectores.

Pero llegar a casa con una flamante bolsa de libros nuevos es aún como llegar con una mercancía, como recibir por correo un paquete con un pedido… Aún no me he apropiado de la fibra que sostiene a las palabras. Por eso estampo un ex-libris en la primera o la segunda página de cada uno, buscando el lugar donde el dominio de la estética permita un equilibrio más armónico con la entrega editorial.

La vida de los libros prueba el tacto de muchas manos. Pero me gusta esa sensación de propiedad inicial porque la lectura de un libro es siempre una experiencia personal e intransferible. Reabrir ese libro, con mi ex-libris, años después… es reabrir “mi” lectura del libro, mucho más allá de lo que hubiera querido transmitir el autor, que aunque reproducido miméticamente en todos los ejemplares, probablemente no sea captado nunca con fidelidad por ninguno de sus lectores.

Elijo siempre mezcla: novela y libro de empresa, lectura ligera (mucha) y más densa (poca), títulos recientes y clásicos…

La sombrilla y la hamaca, la terraza de la primera hora de la mañana, la modorra de las tardes calurosas, los caprichos del tiempo… son momentos diferentes que invitan a sabores y lecturas diferentes.

Todos no caerán, doce son demasiados… Porque este año he seleccionado, de entre la literatura “de empresa”…

Y como novelas…

Olvidaba decirles que, por alguna suerte de arte mágica, la fotografía de arriba está tomada de mí mismo dentro de unos días. Los niños no salen, están un poco más a la derecha… 😉

¿Llegará alguno de los libros de este año a tener un impacto práctico en mi vida real? ¿Se convertirá su imagen de portada en la cabecera de uno de los post de “Libros que inquietan“?

Se lo cuento.

En meses que siguen al verano…

Libros que inquietan: “Al frente del cambio”

frente-cambioHabía leído y disfrutado con anterioridad de varios de sus artículos (publicados por el Harvard Business Review), pero no fue hasta mediados de 2007 que, en mi ya tradicional selección de títulos para el verano, encontré en las estanterías la edición en forma de libro, traducida por fin al castellano, de una revisión ordenada y con sentido de texto de las ideas sobre liderazgo de John P. Kotter.

Al mismo tiempo, en mi empresa, yo había terminado por asumir la dirección de un programa de cambio a varios años (cuyo objetivo es conseguir que la calidad del producto se convirtiera en un elemento de diferenciación competitiva), pero en unas condiciones bastante distantes de las que inicialmente había deseado.

Una fase preliminar de diagnóstico y de propuesta de intervención que nos había ocupado todo un año, nos orientaba con claridad a la modificación de comportamientos personales y organizacionales como la verdadera clave del éxito, más allá de los proyectos que de orden técnico (también necesarios) fuéramos capaces  de poner en marcha.

Nada nuevo, me dirán no sin razón…

Porque para entonces, no había ya un solo proyecto importante que no hubiera contenido de forma destacada su capítulo de “gestión del cambio”. Y al mismo tiempo… no había uno sólo que hubiera calado en la organización con la suficiente profundidad en un plazo razonable, incluso considerando como tal uno o dos años después del cierre formal del mismo.

Les reconozco que estoy un poco cansado de recibir propuestas para un proyecto desde la premisa de que la gestión del cambio es imprescindible para el proyecto “X” porque es necesario un auténtico cambio cultural, un cambio de chip en las personas para que el tema funcione.

Es al revés.

El cambio cultural se producirá (si es que se produce) al final del todo, como consecuencia de la acción. Como postula Rafael Echeverría, no sólo actuamos de acuerdo a como somos, sino que somos de acuerdo a como actuamos: la acción genera ser.

Y si hablamos de cambiar comportamientos, hablamos de recabar voluntades y por tanto de liderazgo. De liderar a través de la acción.

Dee Hock ya nos advertía que líder significa seguidores, pero… no es que precisamente viera yo a mi alrededor docenas de personas con las que pudiera contar para “arrastrar multitudes” 😉 (obviamente, tampoco si me miraba a mí mismo), así que andaba yo preocupado sobre cómo afrontar un programa de cambio así… cuando la distinción nítida entre gestión y liderazgo del cambio de Kotter me iluminó el agosto…

¡Sabía qué hacer!… a pesar de que los párrafos en que Kotter describe qué sucede cuando al frente de un programa de esta naturaleza se coloca a una “coalición rectora débil” eran, si no espabilábamos… la fotografía anticipada de nuestro fracaso.

Porque… no nos engañemos. En palabras de Kotter, “la gente acaba encontrando miles de maneras ingeniosas de negarse a cooperar en un proceso que sinceramente consideran innecesario o equivocado“. Así que… conviene tenerlo en cuenta.

kotterNo voy ahora a entrar en los contenidos del libro: además de que no es difícil conseguir resúmenes en la red, me apetece contarles un poco sobre ello en otro post, filtrado por la forma en que lo estamos llevando al terreno de la práctica: nos ocupamos ahora de una fase más gestora del programa de cambio, pero hemos trabajado durante meses desde una perspectiva muy diferente e interesante de liderazgo… y volveremos a ella varias veces en los próximos años. Así que les iré contando.

Me encantó escuchar recientemente a Genís Roca en Donostia hablando de empresa 2.0 y recomendando al mismo tiempo al auditorio la lectura de los “clásicos” del management, mencionando expresamente a Kotter como guía para liderar cambios. Aún más recientemente le he oído repetir recomendación, en una interesante conversación sobre empresa abierta con Julen Iturbe que el propio Julen ha divulgado en su blog de artesano.

Para terminar… ¿Saben qué es lo que más me gusta de cómo Kotter propone liderar el cambio en su libro? Pues dos cosas:

  • la orientación que da al sentido de urgencia, generado mediante una declaración de guerra a las fuentes de complacencia en la empresa y, sobre todo…
  • que al hilo directo de la lectura se traduce el texto sobre la marcha, y casi sin pretenderlo, a la realidad de cada uno.

Hay otros modelos de liderazgo… y no pretendo defender que el de Kotter sea el mejor. A mí, sobre todo, lo que me ha parecido es muy práctico.

Eso sí… definitivamente… No lean este libro: trabájenlo.

Piensen en su organización y en un cambio de gran calado que deseen introducir… y especialmente en los primeros capítulos del libro (el 3, el 4…), háganse con un lapicero para anotar (sobre los márgenes y entre el mismo texto) lo que les vaya sugiriendo su lectura.

Ya me contarán…

Al frente del cambio“. John P. Kotter, 1996. Empresa Activa (traducción de 2007). ISBN: 978-84-96627-24-6

Libros que inquietan: “La empresa emergente, la confianza y los desafíos de la transformación”

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Conocí a Rafael Echeverría en 2004, en el marco de un intenso programa de aprendizaje denominado The Art Of Business Coaching (ABC) conducido a través de su empresa Newfield Consulting.

Creo que dije ya en un post anterior que tendría que hablar algún día de este programa, pero… hoy tampoco va a ser.

Sí voy a adelantar que la base de la propuesta de Echeverría es una concepción ontológica del ser humano que ajusta su condición de ser lingüístico como esencia diferencial: “el lenguaje nos constituye”.

Sobre esta base filosófica y tres principios que considera ontológicos, Rafael Echeverría profundiza en el dominio de las competencias conversacionales como clave de productividad del trabajo de conocimiento.

En el libro “La empresa emergente, la confianza y los desafíos de la transformación“, aborda precisamente este asunto, recorriendo con sencillez y meridiana claridad la historia reciente del problema de la productividad.

Partiendo de la estructura de la empresa tradicional, adaptada al objetivo de búsqueda de productividad en un trabajo manual (resuelta por Taylor primero a nivel de individuo y luego por Ford para las tareas de coordinación), analiza las causas de su crisis actual por efecto de variables externas e internas (cambios en el carácter del trabajo y en sus mecanismos de regulación).

transformacion

Echeverría habla así de que nos enfrentamos a un doble carácter en la transformación de las empresas, aún no resuelto, que supone rediseño de su modelo básico de organización.

Plantea que la clave estará de nuevo en cómo resolver el problema de la productividad, aunque ahora del trabajo no manual, del trabajo de conocimiento. Y la tarea asociada a este tipo de trabajo, al contrario que antaño… ya no es obvia.

Drucker nos aproxima a la reflexión con la distinción entre trabajo físico y trabajo de conocimiento… y Echeverría nos conduce hasta la identificación del trabajo no manual con aquél que utiliza el poder transformador de la palabra.

 Un trabajo en el que identifica tres dimensiones:

  • la tarea individual;
  • las actividades de coordinación;
  • el trabajo reflexivo de aprendizaje.

La empresa, ente relacional donde el valor se crea por interacción, necesita de personas conversacionalmente competentes para responder al problema de la productividad. En las tres dimensiones.

Si quieren entender con sencillez la trascendencia de todo esto, les recomiendo que lo lean.

Se hace fácil.

El libro tiene una segunda parte en la que aborda el lado emocional: una empresa de la naturaleza de la que intuimos no puede sustentarse en una emocionalidad diferente a la confianza. Echeverría desmenuza la confianza y los juicios en que se sustenta.

Pero de eso… hablaremos otro día.

La empresa emergente, la confianza y los desafíos de la transformación“. Rafael Echeverría, 2001. Ediciones Granica. ISBN: 950-641-301-0