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¿Números de blog?

Solo habían transcurrido tres meses de la vida de esta bitácora cuando escribí el artículo “Números de blog” para celebrar las 1.000 primeras páginas vistas.

Desde entonces, cada año he ido haciendo balance de cómo me va en esta historia, incluyendo los datos de visitas y la evolución del grado de atención que esta modesta casa despierta en su apreciada comunidad… aunque en varias ocasiones advirtiendo de las dudas que las “estadísticas” de WordPress me ofrecían en cuanto a fiabilidad de los datos.

Hoy ya no me cabe ninguna duda.

Desde la última gran renovación de LinkedIn, esta red profesional contabiliza las visualizaciones que dentro de ella se realizan a las publicaciones que uno hace allí. Como tengo ligada la publicación de artículos del blog desde el propio WordPress a mi perfil en LinkedIn, dispongo de una contabilización específica del tráfico que llega a mi bitácora exclusivamente en ese origen… hecha por ese origen.

El pasado viernes día 10 hice un balance de vistas en ambas fuentes de datos, desde la fecha de publicación de cada uno de los últimos 5 artículos, hasta dicha fecha… y el resultado fue el siguiente:

Como ven, LinkedIn registra 775 páginas vistas desde su propia plataforma (de la que no tengo por qué desconfiar, porque me he ido fijando en cómo iba creciendo cada una día a día hasta estancarse, en este periodo de control), algo imposible si WordPress me dice que sólo se han visualizado 111 en el conjunto de todas las fuentes de acceso en el mismo periodo.

Fuentes que para mí son:

  • Facebook (en mi caso desde luego con un tráfico nada desdeñable),
  • Twitter (que ha ido disminuyendo, pero que aún me sostiene una cierta actividad de enlace),
  • otras redes como Viadeo o Xing donde también publico (admito que en estos casos, cantidades despreciables),
  • Whatsapp (sí, también aquí… y en este caso, por ejemplo, he podido verificar que solo entre los días 12 y 13 hubo casi 100 páginas vistas de la serie “Arte y Bilbao” por este canal),
  • búsquedas de términos o imágenes (siempre hay una cantidad modesta, pero continua, de visitas a través de los motores de búsqueda como Google),
  • feeds sindicados (los Feedly de rigor, que “haberlos hailos”),
  • suscripciones al blog (a través de WordPress, por correo electrónico o por Networked Blogs).

Así que… no solo LinkedIn me muestra que debería multiplicar por 7 los registros de las estadísticas de WordPress, sino que, en función de las otras fuentes de visitas que no puedo controlar, ¿por cuánto tendría que multiplicarlos? ¿Por 10? ¿Por 15? ¿Por…?

Ya… ya sé que los pobres de WordPress.com no tenemos derecho a quejarnos, que todo es gratis y que se trata de un asuntillo amateur… que si uno quiere conectar su blog a Google Analytics u otros servicios, “hay que profesionalizarse” y pasar a WordPress.org…

Bueno, pues no.

Cuando a uno le ofrecen estadísticas desde quien es el indiscutible número 1 del mundo en su campo, espera fiabilidad.

Y si no, que las quiten.

¿No crees, WordPress.com?

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Año.8: balance y resumen

ajedrez-tableroLa esencia del número 8 es carretera inacabable, doble loop imposible que puede recorrerse imaginariamente hasta el infinito, infinito que dibuja al acostarse, cada noche, cuando nadie ve. 😉

La cuadratura de su doble círculo se logra en un tablero de ajedrez, un 8 casillas al cuadrado, en cada una de las cuales solo cabe colocar una ficha a la vez. Casi como este blog, que a los 8 años va asumiendo como norma (y a pesar de algunos voluntariosos intentos siempre de vida breve) el rellenarse con un post cada mes.

inquietos ha seguido en 2016 la senda de estabilidad de los últimos años, pugnando por superar cada mes la muy modesta barrera de las 1.000 lecturas, muy lejos de sus mejores aunque igualmente discretas cifras del pasado.

Y así tiene que ser, porque es el lugar que le ha quedado en este camino, que por otra parte cada vez recorro con menos compañía: a pesar de la limpieza de hace seis meses, aún les puedo contar que en casi un tercio de los feeds que decidí conservar no se ha registrado movimiento alguno en este tiempo.

El año pasado les hablaba de la impactante experiencia como vlogger de mi hija… Bien, pues ya no está. Ha experimentado, ha crecido, ha conversado, ha aprendido, ha disfrutado… y a otra cosa: ha cerrado al público su canal. Todos los vídeos. Tuvieran cientos de miles o medio millón de visitas en menos de dos años… Y no la veo muy arrepentida tras varios meses.

Es obvio que es otra generación. o_O

2016 se va a cerrar con 14 artículos que combinan la reflexión y la reacción a un momento vivido, casi al 50%. Por volumen, destaca la serie de reflexiones sobre innovación empresarial hacia modelos sostenibles (un conjunto de propuestas al hilo de mi participación en un seminario inesperado), aunque al margen de ello, les diré que de varios de los artículos restantes de 2016 estoy francamente satisfecho. Los publicados son los siguientes:

Reflexiones:

Vibraciones:

Otros:

En la parte cuantitativa, mis reflexiones sobre “Ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” siguen liderando la clasificación de artículos más vistos, con otras 2.100 nuevas visitas (ya son casi 14.000 acumuladas). El post navideño es el único de los del año que se sitúa en el top-10 de las visitas de estos 12 últimos meses.

Parece que lo de la sostenibilidad empresarial no “vende” mucho… 😉

Un apunte para centrar mi atención en los próximos meses en este proceloso mundo de los números: según las estadísticas del propio WordPress, al artículo sobre Javier Solana ha recibido hasta ahora solo 134 visitas, pero… el nuevo diseño de LinkedIn ofrece el dato de que exclusivamente a través de este canal (solo uno de los que tengo conectados al blog)… ¡ha habido 818 visualizaciones del mismo!

¿Cuál es el dato real? ¿Y pasará lo mismo en Facebook o Twitter o…? Porque he notado también que en las gráficas de WordPress aparecen casi siempre “a cero” los registros gráficos de lo que llama “visitas distribuidas”, que yo siempre había relacionado con los feeds de suscripciones (y que, al contrario que en el pasado, hoy son algo casi residual en mi blog). ¿O es que tampoco cuenta WordPress bien aquí?

Pues me quedaré en la duda, porque me niego a entrar en el universo del SEO…

La suma-resta de suscripciones controladas vuelven a subir ligeramente, hasta las 130, pero los comentarios han brillado por su ausencia (salvo en el artículo sobre Solana y en el de mi declarada intención de hacer limpieza en esta casa), aunque los pocos que ha habido siguen resultando para mí muy valiosos y les aseguro que también muy agradecidos.

Termino. Con los números de costumbre y con un agradecimiento ampliado a quienes, amables lectores, continúan pasando por estas páginas.

2017 se plantea con una crisis en el terreno profesional… pero aquí seguimos.

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mensual1702

 

Año.7: balance y resumen

siete enañitos

Siete, en añitos. 🙂

Esa es la edad que este mes cumple este modesto blog de años pequeños.

Cuando yo era niño, llegar a ese punto significaba que se te concediera lo que se llamaba “uso de razón”, una expresión que simbolizaba un indudable salto de madurez, el paso del pensamiento mágico a la lógica, la conciencia de iniciar el camino hacia la edad adulta.

No soy una persona adicta a la escritura. Me resulta placentero escribir, pero como muchas otras actividades que me apetecen cuando decido desconectar del mundo ordinario unos minutos. Sí… escribir en este blog, después de siete años, es definitivamente un escape esporádico, no pertenece a lo que yo considero “actividad cotidiana” ni en mi vida profesional ni en mi ocio.

Admiro a algunos bloggers que siguen disparando a diario… o incluso a razón de más de un post por día. Llegado a este punto, sé que no puede ser una simple cuestión de marketing, de sostener por razones comerciales una presencia y una reputación en la red, sino una práctica que, independientemente de lo anterior, conecta con una necesidad vital y una capacidad intrínseca de volcar pensamientos hacia el teclado desde el vértigo de saber de inmediato “qué” se quiere contar y tener la certeza de que el “cómo” irá fluyendo a medida que se escribe, desde la claridad del pensamiento y el dominio del lenguaje.

Lo mío no es así. No puedo decir que me resulte difícil escribir… pero no es algo que haga rellenando línea tras línea sin volver la vista atrás: cada artículo consume sus buenas horas de revisión y elaboración, de búsqueda de las imágenes adecuadas o de documentación de enlace, de síntesis de datos o de construcción gráfica, dependiendo de cada tema.

Me gusta tener un blog. Ya no es un capricho para probar a ver hasta dónde soy capaz de llegar y observar cómo funciona este mundo de recomendaciones y seguimientos. Ahora es una parte pequeña de lo que soy, una rutina mínimamente mensual que me obliga a ordenar a veces mis ideas sobre un tema, que me permite la libertad de cuestionar razonada y públicamente cualquier asunto si me apetece, que me facilita hacer propuestas desnudando la escucha de la dialéctica.

Este año he tenido la oportunidad de observar muy de cerca una experiencia de nacimiento de un “vlog“, un canal de YouTube con vídeos ideados, grabados y editados por una chica de 16 años que partía del desconocimiento técnico más absoluto de cómo hacerlo, más allá de su propia observación por “consumo” de canales ajenos. Esa chica de 16 años es mi hija.

¿Que cómo le ha ido? Siendo su primer año, ya alcanza 18.000 suscriptores, docenas de comentarios, cientos de “likes” y miles de visitas por vídeo… y ya ha conseguido que uno de ellos llegue a las ¡440.000 visitas! (y creciendo).

Si no hubiera sido ya consciente de las limitaciones de este minúsculo blog, no me cabe ninguna duda de que esa experiencia me hubiera puesto en mi sitio, jejeje… que hubiera acelerado la migración “del pensamiento mágico a la lógica”. 😉

En fin… que desde el realismo positivo, al llegar a los siete años inquietos se presenta disminuido pero asentado. Pocas lecturas, pocos comentarios… En especial, sí añoro un poco otros momentos donde los comentarios fluían y donde las visitas de suscriptores eran muy fieles, pero ambos datos no son sino una comprobación de esa regla inexorable basada en que si no creces, decreces, de que el estancamiento no funciona en la red.

Han sido 16 los posts de este séptimo año, con un foco intenso en un asunto probablemente de poco atractivo para quienes no formen parte del mundo cooperativo: la reflexión sobre el significado actual y futuro de los principios que rigen la experiencia cooperativa como modo de hacer empresa. Además, la singularidad de este año se ha completado con una terna sobre conducción autónoma, una parte relevante de la gigantesca transformación económica y social que nos va a llegar.

Todo desde el prisma reflexivo, en un año casi exento del vómito de las vibraciones de cada momento. Como decía… un año singular.

Los 16 artículos son los siguientes:

Reflexiones:

——-

Vibraciones y otros:

En lo cuantitativo, mis reflexiones sobre “Ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” siguen liderando la clasificación de artículos más vistos, con 2.200 nuevas visitas que llevan a 12.000 el acumulado desde que fuera publicado. Ninguno de los posts del año se sitúan en el top-10 de los más vistos en estos 12 meses y solo dos de los dedicados a los principios cooperativos aparecen entre los 20 más visitados (puestos 17 y 18). Como dato adicional más reseñable, algunos de los artículos de 2014 sobre la diversificación como estrategia empresarial han mantenido audiencias muy notables (la entrega 2, por ejemplo, ha recibido más de 1.000 visitas en este séptimo año).

La suma-resta de suscripciones controladas suben ligeramente, hasta las 122, pero los comentarios prácticamente desaparecen.

Termino con los números de costumbre y con un profundo agradecimiento a quienes, amables lectores, continúan pasándose esporádica o fielmente por estas páginas, tras estos siete “enañitos” de ocurrencias de escribidor. 🙂

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mensual1602

Año.6: balance y resumen

cumpleaños6Lánguida.

El sexto año de esta criatura se ha vestido de vida lánguida, a ritmo de post mensual sin excepción alguna… lo que habla más de disciplinas que de voluntades.

Supongo que, como en el transcurrir de la vida en general, uno tiene años mejores y peores, que solo es cuestión de esperar tiempos futuros donde la necesidad de escribir vuelva a surgir con fuerza y donde los paréntesis de tiempo que ello requiere sean otra vez más sencillos de encontrar.

Y no hay falta de ideas: en mi actividad profesional tengo la suerte de encontrarme cada mes con iniciativas o realidades que en sí mismas merecen un artículo… unas veces por el brillo que desprenden y otras por su tristeza, porque el teatro de emprender se representa, globalmente hablando y para ser generoso, en un escenario agridulce donde reinan a la par la comedia, la tragedia y el drama.

Pocas “reflexiones” y muchas “vibraciones” hablan también de lo mismo: de las escasas ventanas de tiempo dedicadas a ordenar pensamientos en forma adecuada para la escritura.

Y poco más que añadir… Una vez más reconocer la escasa capacidad de percepción que uno tiene del atractivo que su producto despierta: desde mi propia y privilegiada atalaya les confieso que ha habido tres artículos que he escrito con especiales ganas de gustarme en ellos  (“El verdadero soporte de lo sostenible“, “Cultura de empresa” y “De ‘hackers‘ y ‘makers‘ de siempre“), pero solo uno (el primero que menciono) suscitó el suficiente interés de los lectores como para que los comentarios abonaran conversaciones.

El resumen de publicaciones recoge por tanto unos exiguos 12 posts, que son los siguientes:

Reflexiones:

Vibraciones:

Y los restantes:

Mis reflexiones sobre “Ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” siguen liderando la clasificación de artículos más vistos, con 2.600 nuevas visitas que acercan a 10.000 el acumulado desde que fuera publicado. Solo un par de los posts del año se sitúan en el top-10 de los más vistos en estos 12 meses (las entregas 2 y 3 sobre diversificación empresarial).

La suma-resta de suscripciones controladas las mantienen en 118 y los comentarios descienden drásticamente, aunque son la parte más agradable de esta bitácora y créanme que agradezco sobremanera cada palabra que me dejan en ella.

Termino con los números de costumbre… y con la decisión, este año sin dudas y pese a todo, de que seguimos adelante.

tabla-año6

mensual1502

Temas de empresa

Temas de empresaOrden.

Hacía tiempo que sentía ganas de poner un poco de orden en los temas que voy desgranando en este blog… y en especial en los que se refieren a los asuntos de empresa.

Por ahí he empezado, creando una nueva página denominada “temas de empresa“, donde enlazo los artículos más relacionados con la gestión empresarial, agrupados en cuatro bloques y sin orden cronológico ni natural ni inverso.

Les confieso que mi primera tentación fue redefinir las etiquetas… pero primero la pereza (y cuando tengo pereza mental es que algo no acaba de encajar como debiera, aunque no sepa muy bien qué es) y luego el darme cuenta de que las etiquetas puestas no están tan mal puestas, acabó por decidirme a no hacerlo.

La nueva página me permite ordenar los artículos por contenidos, más como si formaran parte de un libro… y eso es lo que necesitaba. Como este blog no crece deprisa, el volumen de lo escrito se mantiene en una dimensión que lo permite y que no hará muy penosa su continua actualización. O eso espero…

Me da en la nariz, queridos lectores… que habrá más.

Año.5: balance y resumen

5-manoEs que nada es lo que era.

En las personas, al hacerse mayores, eso de celebrar cumpleaños va perdiendo un poco la gracia. Y eso le ha debido de pasar a mi blog, que ha cruzado hace un mes el rubicón de su quinto aniversario sin enterarse.

Pues habrá que corregirlo, que uno tiene un rincón de tradiciones que gusta de alimentar…

No hay ninguna duda de que este quinto año está marcado por mi artículo sobre la caída de Fagor Electrodomésticos. Como ya mencioné (y adiviné conclusiones entre líneas) en otro artículo posterior, ese post fue el más largo del blog, el que recibió mayor número de visitas por persona y el que hasta ahora marca el récord de visitas diarias, semanales y mensuales, además del récord de comentarios.

Aunque a pesar de ello, respecto a los números del blog, San Google introdujo a principios de 2013 nuevos y relevantes cambios en sus algoritmos, que profundizaron mi alejamiento emocional de las cifras. Ya se sabe… la decepción no entiende de razones… que por otra parte seguro son muy razonables.

El resumen de publicaciones recoge 15 posts y es el siguiente:

Reflexiones:

Vibraciones:

Y los restantes:

El impacto de los “Apuntes sobre Fagor Electrodomésticos” le hizo perder por un momento su particular liderazgo, pero mis reflexiones sobre “Ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” han vuelto a marcar el ritmo en los meses posteriores, recuperando la primera posición y superando ya las 7.000 visitas totales desde que fuera publicado.

El citado post sobre Electrodomésticos sí es claramente el más visitado del año, acompañándole en el “top ten” la reseña del libro de Kundera, “La insoportable levedad del ser“. “Lo que cuesta tener coche y el carsharing” entra también en los 20 más leídos del año, junto con la segunda entrega de “La diversificación como estrategia empresarial“.

Las mayores alegrías, en cualquier caso, vienen de los comentarios (menos que en años precedentes, pero muy agradecidos) y de las 117 suscripciones que se mantienen (quizá por la desaparición de Reader también menos que un año atrás, pero igualmente agradecidas).

Puede que “inquietos” haya perdido intensidad, continuidad o interés… pero quien comenta o lee regularmente esta bitácora es alguien que después de la lectura da el paso de hacer algo más, porque ello le aporta el suficiente valor como para dedicarle parte de su tiempo. Y eso, mis queridos lectores, es un hecho que merece ser honrado.

Los fríos números más abajo… y seguimos otra temporada.

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mensual1402

 

Año.4: balance y resumen

cumpleaños4Cuatro años de blog. En síntesis numérica, unas 100.000 páginas vistas y casi 1.000 comentarios (incluidos propios y pingbacks), para 123 artículos.

Cada año he estado presentando un cierre dividido en dos partes (el resumen de los 12 meses y el balance de la experiencia), pero a partir de ahora iré dejando todo en un único post… para no aburrir en demasía.

Empezaré por decir que el balance de escribir un blog sigue siendo positivo, pero también que las sensaciones que me provoca esta casa son muy diferentes a las de años anteriores.

Mientras que las cifras cada vez me dan más igual (sin negar que halaga mucho un post muy ‘tuiteado’ o muy leído, la liviandad con que acojo los ascensos o descensos bruscos de visitas es casi como la de levantarse cada mañana para empezar el día), sin embargo empieza a surgir algo así como un cariño por la criatura que, lejos de ser un proyecto en el que me embarque con ilusión y con ganas, cada vez se parece más a un abrigo que me colocara por encima en cada viaje, un nuevo apéndice de quien soy.

Lo miro como quien mira a un hijo que ya va creciendo y tomando sus propias decisiones: desde la tutela pero desde la observación, al mismo tiempo desde la distancia y desde el afecto.

Es más… he pensado a veces en cambiarle el diseño, renovar la imagen, buscar plantillas más actuales y limpias… pero he decidido que no. Quiero que cuando me acerque sea algo reconocible, como lo son mis manos o mi imagen ante un espejo.

Supongo que les parecerá una contradicción postular día sí y día también las bondades y la necesidad de mirarlo todo desde una visión diferente… y al mismo tiempo declarar esta posición conservadora, coherente con la satisfacción que me da muchas veces el guardar cosas durante largo tiempo (o para siempre), pero déjenme decirles que uno tiene derecho a ser un humano contradictorio… y que para ser sincero, no lo llevo nada mal. 🙂

Los buscadores, además, ejercen un papel maligno sobre el ego, inflando las estadísticas en base a búsquedas de imágenes y a algoritmos que cambian y balancean las cifras de un lado a otro sin explicación razonable y sin efecto alguno respecto de medir realmente el alcance del blog.

Así que, asumido desde el principio que esta es una cabaña muy modesta habitada por un escribidor en un rincón, el tiempo transcurrido no ha hecho sino aportar evidencias a las intuiciones. Engañarse a uno mismo es fácil, pero no le encuentro el beneficio, la verdad… Ésta es una bitácora leída por cuatro gatos (muy respetables y valiosos, eso sí), pero tengo que decirles que son ustedes poco más que cuatro… y seguirá siendo así porque entre otras cosas no tengo intención de hacer nada para que este asunto cambie. 😉

Les daré los números, no faltarán. Seguiré siendo contradictorio, en este mismo post con respecto a lo que en él digo. Y seguiré además celebrando algún pequeño récord si se produce, pero por el simple hecho de que me divierte hacerlo, porque está bien aprovechar una ocasión para celebrar.

Eso sí, antes… vayamos con el resumen de lo publicado, 16-post-16 incluyendo éste…

Reflexiones:

Vibraciones:

Vibraciones sonoras:

Y los restantes:

Solo un post escrito este año tiene el privilegio de estar entre los 20 más leídos en el mismo periodo: “Křižovatka” (325 vistas), aunque estuvieron cerca “Disposición y disponibilidad” (255), “Start-up, emprendimiento, producto y circo” (200), “Resiliencia a relevos” (194) y “Priorizar, esa cómoda falacia” (185).

Como siempre, en el top-10 se sitúan mis artículos ya clásicos sobre autogestión, gestión por competencias, coaching, el mágico “2.0” o algunas reseñas bibliográficas. Para que se hagan una idea, mis reflexiones sobre “ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” ha tenido en los últimos 12 meses la friolera de 3.000 visitas para un total de 5.000 desde que fuera publicado.

Pero en el cuadro de honor, lo que hay realmente que destacar es que varios de los artículos han generado una amplia conversación: en torno a los veinte comentarios han estado “Disposición y disponibilidad”, “La empresa no está” y “Start-up, emprendimiento y producto y circo”, sin despreciar algunas conversaciones muy interesantes alrededor de “Spiral-up process”, “Resiliencia a relevos”, “El ser magnánimo” o “Priorizar, esa cómoda falacia”.

Tengo que reconocer que algunos comentarios de este año me han llegado a ruborizar “virtualmente”: personas que te dicen que leerte les ayuda a tomarse el día con el corazón… no dejan indiferente. Al menos no a mí. A ellos y a todos los que han dejado testigo de su paso por estas páginas, un millón de gracias. Es de verdad lo más gratificante, con mucha diferencia, que te puede pasar cuando escribes para quien quiera leer.

También las suscripciones han vuelto a crecer. Poco, como cada año, pero hacia arriba: hoy son 125 personas, 17 más que un año atrás. Pero también esta cifra (que ésta sí que me importa), tiene una lectura agridulce: mientras era normal que registrara entre 40 y 50 visitas sindicadas hace 12 meses para cada post que escribía, hoy cuesta ver que hay más de 20 de mis suscritos que se molestan en leer cada artículo. No sé si es que los tiempos… no están para la lírica. 😦

Y ya poco más. Dejo abajo algunos de los indicadores actualizados que he venido publicando año a año, incluyendo la evolución de las páginas vistas (sin contar visitas sindicadas). En lo que llevamos de 2013, en cualquier caso, esos cambios de los algoritmos del padre Google parecen estar haciendo mucho daño a mis frías cifras… así que no le daremos demasiada importancia.

A por el quinto… 🙂

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mensual1302