Alrededor de la tecnología ronda mi última entrega del Re’09, porque la tecnología, muy presente en el Parc de Belloch, está siendo protagonista indiscutible de nuestra época.

picassoDigo con frecuencia de mí mismo que hace tiempo que dejé de ser un técnico, no tanto por el hecho nada dudoso de haber ido perdiendo mis competencias técnicas (que también), sino porque cada día me interesa más la comprensión de la utilidad y menos la comprensión tecnológica que, francamente, ya me desborda.

Creo que fue Picasso quien dijo algo así como que se necesitaban varios años para pintar como en el Renacimiento pero toda una vida para volver a pintar como un niño… y me gusta pensar que estoy en un camino paralelo… :)

Por eso en este post me gustaría hablar de tecnología, pero sobre todo de los dos bordes que conecta: la ciencia, su madre natural, la que le da la vida… y los seres humanos, su destino, quienes le dan sentido.

Porque, en el fondo, la tecnología no es sino el producto híbrido del descubrimiento y la utilidad… y ambas cosas son esencialmente humanas.

cienciatecnologiagoogleSe me ha ocurrido hacer un ejercicio intrascendente pero muy simple: buscar el número de referencias en Google para las palabras “tecnología” y “ciencia”… pero en inglés y en castellano.

Vean las significativas diferencias…

Creo sinceramente que le estamos privando a la ciencia y a la investigación científica de la relevancia que necesitaríamos que tuviera. Mantenemos apartados a los hombres de ciencia en sus discretas esquinas. Allí no les vemos y quizá con ello nos quitamos de encima la poco orgullosa carga de la ignorancia.

Somos una sociedad que exige igualdad y que se instala en la reclamación, poco humilde para acercarse a quienes están en lugares de los que ni siquiera podemos hablar, porque de ellos no entendemos nada. La humildad de decir “no sé, te escucho” está mucho más ausente de lo que tópicamente reconocemos… y las justificaciones son fáciles.

updateEn el Update de Updates, Alfons Cornella y Antonella Broglia nos introdujeron varias ideas relacionadas con esta entrada. Una de ellas la denominaron “The venturesome economy”, siguiendo la obra de Amar Bhidé, quien postula que la riqueza de un país estará en sus emprendedores y no en sus patentes.

Simplificando, trivializa el lugar en el que el conocimiento científico o tecnológico se pueda producir y refuerza la importancia de ser capaz de transformarlo en valor de mercado, que identifica con creación de riqueza.

Amalio Rey lo explica tan bien en su blog que desisto de intentar hacer algo parecido. Amalio hace algo más: cuestionarlo como desequilibrado… Y yo lo comparto. Aún más, me parece a mí que ningún país puede dedicarse siquiera a la competición entre territorios como apuesta estratégica absoluta. Le comentaba yo al propio Amalio: “… la capacidad tecnológica de un territorio no debería fiarse a que aparezca un Steve Jobs, creo. Me parece muy cortoplacista. Ni los que se reclaman liberales en economía reniegan de la conveniencia de políticas públicas (inevitablemente ligadas a un territorio)… y al menos en ‘lo público’, la labor de descubrimiento científico debería ser tenida en cuenta, como proveedor de equilibrios y ‘abridor’ de posibilidades a largo plazo“. Creo, por añadidura, que hay naciones con responsabilidad exigible en el descubrimiento científico y en el progreso de la humanidad. Me llamarán utópico… ya, ya, pero… aún lo creo.

Sobre ciencia propiamente dicha abrió el fuego Alfonso López Borgoñoz, acercándonos la figura de Galileo como artífice del método experimental, espoleta de la explosión renacentista, para reclamar la satisfacción por el “descubrimiento” que constituye la pasión de cualquier científico.

latorreJosé Ignacio Latorre nos contó cosas muy interesantes en un lenguaje de divulgación alejado de su también interesante-pero-en-otra-manera blog. Una de ellas fue la que se refería al Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual que dirige, un centro que ha orientado su actividad a la celebración de reuniones científicas entre investigadores de alto nivel, que deciden concentrarse en Benasque, entre una y tres semanas, para la discusión de un tema. Una forma diferente, también, de generar riqueza en un entorno marcado por una muy distinta y estacional actividad económica…

En aras a recuperar atención y valoración social para la ciencia, nos presentó también un interesantísimo proyecto de divulgación científica consistente en crear una serie de televisión para medios generalistas, desde la visión de sus protagonistas, así como una televisión IP especializada en temas científicos en 3 idiomas (inglés, español y mandarín) en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y la National University (NUS) de Singapur.

Pero finalmente, también nos contó algo inquietante: mostró su enorme preocupación porque “el conocimiento científico es cada vez más propietario, va a generar cada vez más elementos de poder y de conflictos éticos”. Mencionó que estaba habiendo intentos de patentar el conocimiento científico, de protegerlo para su explotación privada, en una forma que nunca antes se había conocido.

Odilas me decía que no, que eso no era algo nuevo… No sé, pero de verdad, piénsenlo… ¿hubiera sido admisible patentar la ley de la gravitación universal, el principio de Arquímedes o el teorema de Pitágoras?

La simple ley de Ohm es un descubrimiento científico en el campo de la física, que responde (como los demás) a leyes naturales que explican los fenómenos de nuestro mundo y que son, a mi modo de ver (estos sí que sí), auténtico patrimonio de la humanidad. Otra cosa es averiguar cómo medir la intensidad de una corriente eléctrica o tener una idea sobre para qué se puede utilizar una resistencia… Eso es ingenio humano aplicado a la creación de objetos por parte del hombre; eso es tecnología, eso es innovación, eso es diferenciarse, eso… se puede patentar.

Pues llegados aquí, aparquemos momentáneamente en el post la “conciencia trágica”.

revaTecnología y patentes de construcciones humanas también recorrieron el Re’09 en las ponencias y en realidades físicas que pudimos tocar y probar. Varias bicicletas o un Reva eléctricos, los ya conocidos Segways, la espectacular mesa táctil Microsoft Surface (multitáctil, dialogante con personas y objetos: natural user interface – NUI)…

Otras pasaron por vídeo. Hubo varios, no es fácil elegir…

Aunque no suelo embeber vídeos en esta bitácora, haré una excepción: les dejo uno de los sorprendentes que llegaron de la mano de Microsoft, su proyecto “Natal” de control de movimientos aplicado a la próxima generación de la consola Xbox 360.

Va éste por dos razones: porque es posible que acaben con la boca abierta y porque… puede que se sientan bien al teminar…

Pues va a ser que no… que no me resisto…

Porque independientemente de la que sea su posición personal frente al gigante de Redmond… de verdad… que no es propaganda… pero hay cosas de Microsoft que merece la pena ver.

Los grandes descubrimientos científicos han posibilitado siempre la aparición de nuevas tecnologías que han impulsado el progreso, a veces desigual y traumático, a veces grandioso, a veces simplemente inimaginable de la humanidad.

¿Merece o no la pena ver el vídeo que sigue, aunque sólo sea como ejercicio de prospección de un futuro diferente…?

Citando a Clayton M. Christansen y como marco de su intervención, Carlos Domingo describió el concepto de tecnología disruptiva como “aquélla que, de forma inesperada, desplaza a otra ya existente”.

tecnología-reComentó las tecnologías que había detrás de las 5 ideas en las que sustentó su ponencia, todas ellas funcionando gracias a Internet, pero sobre todo recordó que eran tecnologías ya existentes cuyo único freno real sólo podría ser la aceptación social.

Entre esas ideas incluyó la sensorización de las personas mayores y el mundo de la realidad aumentada, dos aspectos sobre los que volveremos enseguida porque ambos, como los vídeos anteriores, nos acercan al otro borde de la tecnología, a su interación con el ser humano y a la utilidad para el mismo.

La ponencia de Oriol Torres sobre robótica humanoide de PAL Robotics dibujaba aplicaciones para las personas, robótica de servicios, más allá de los conocidos usos industriales.

Las ambiciones que Julen Burgoa dibujó desde FIK Advanlife incrustaban la tecnología en las necesidades vitales de una generación de personas que viven una vejez prolongada en la que necesitan afrontar problemas de dependencia que la sociedad aún no ha resuelto.

Varias patentes están ya en marcha en un proyecto interesante y singular por las características de quienes lo impulsan, por el potencial de negocio y por el componente social e innovador de la iniciativa.

Para terminar, en el mismo Update de Updates se volvió a hablar de “realidad aumentada“.

Otra vez tengo que citar a Dolors Reig para mencionar la que suele ser mi fuente más habitual de novedades sobre algo que me atrae como un imán, que intuyo será omnipresente en unos años.

Sus posibilidades creativas y operativas son enormes y apasionantes. Hay imágenes en el blog de Dreig que ayudan a entender de qué hablamos casi sin explicar. También algún otro artículo que no deberían perderse porque se refiere a tecnologías y aplicaciones colaborativas ya disponibles, como nos muestra el vídeo sobre la cámara Sekai para iPhone.

La realidad aumentada está ya abriendo un mercado que empieza a aparecer en medios de comunicación cercanos al consumo (por ejemplo, en la revista Consumer Eroski), en aplicaciones que no sólo se desarrollan sobre dispositivos de telefonía móvil, sino sobre múltiples soportes y objetos cotidianos.

Permítanme ahora hacer un breve inciso en el discurso del Re’09 para volver enseguida desde otro “hilo”.

denokinnRecientemente tuve la ocasión de participar en un taller organizado por DenokInn para la delimitación de tendencias emergentes.

Una de las trabajadas era la miniaturización (mini y no micro ni nano), donde curiosamente se habían alcanzado logros espectaculares en el campo la mecánica… ¡no acompañados por la electrónica de potencia!

Son necesarios avances tecnológicos en ese territorio, así como en las características de compatibilidad de nuevos materiales con el cuerpo humano, incluyendo su aptitud de biomímesis, porque la sensorización de las personas y en concreto de las personas mayores, también apareció por allí.

cienciatecnologia1Volvemos…

Cierro esta tercera entrega sobre el Re’09 con un retorno a una posibilidad inquietante: la unión de las soluciones de miniaturización de sensores biomiméticos, con materiales que se integran en el tejido humano, con la potencialidad de la realidad aumentada. La posibilidad, que no creo lejana, de que no solo las ciudades, las vías públicas, los edificios, los comercios o las empresas, sino también las personas, cada uno de nosotros, puedan ser objetivo de una realidad aumentada cuyas aplicaciones respecto de seres humanos son las que no alcanzo a adivinar… y que no sé si prefiero no hacerlo.

¿Creen que exagero? Lean este artículo, aún desde el lado opuesto al “lado oscuro”, o sea, aún desde el lugar en donde la persona es quien observa y no desde donde es observada…

Y luego piensen si va a haber o no tentaciones insuperables desde ese “lado oscuro”.

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Dos semanas después de su finalización, cierro aquí la serie de entradas dedicadas a resumir reflexivamente los mayores impactos que me llevé del Re’09. Hubo más cosas interesantes, pero muchas de ellas tienen que ver con emociones… y en gran medida se quedarán entre quienes estuvimos allí. Con un excelente balance global, para la organización también hay retos de reinvención del formato para el próximo año: espacio, apertura, participación, co-creación, más asombro…

Pero ellos lo harán, no me cabe duda, y a ustedes seguro que no les interesa tanto…

El año que viene se lo vuelvo a contar.

En el Re’09 oímos hablar mucho de educación. Debe ser que la pobre está muy enferma, porque parece abundante el esfuerzo por reinventarla…

pupitreEspero que, a estas alturas, compartan conmigo que la educación es la gran clave para generar y mantener una cultura de progreso sostenible en una sociedad.

El indiscutido “secuestro” de buena parte de nuestras vidas en el periodo más intenso de aprendizaje es una oportunidad de tal calibre para “construir” seres sociales, comprometidos, capaces y libres… que desperdiciarla debería ser una de las cosas más imperdonables que jamás pudiéramos cometer o tan siquiera admitir.

Y sin embargo… hay poca militancia ciudadana al respecto. Siempre fuente de batalla política, no despierta visibles rebeldías ni exigencias cívicas, sino que las sociedades, en general, nos adormecemos en la resignación a aceptar los vaivenes ideológicos y a sufrir sus consecuencias, quizá asumiendo tácitamente que la educación más importante reside en la familia… lo cual, siendo cierto, no deja de ser una fuente de complacencia para con el sistema.

tríasdebesEl fuego lo abrió pronto Fernando Trías de Bes, cuando en su intervención reclamó crear conciencia financiera desde las escuelas. Desde su historia de “El hombre que cambió su casa por un tulipán” afloró paralelismos de la actual crisis con otras pasadas y se mostró pesimista respecto de la capacidad de las sociedades para aprender de su historia. En su concepción simple de que al hombre le mueven sólo el pánico y la euforia, auguró que en sólo 2 ó 3 generaciones, aparecerá un periodo de prosperidad que desembocará en una nueva burbuja especulativa perfectamente homologable a la que vivimos, porque las sociedades no guardan memoria de sociedades pasadas.

En línea con otras propuestas que escuchamos más adelante, Trías de Bes “abrió el fuego” sobre educación, proponiendo crear en las escuelas simulacros de burbujas especulativas “con fuego real”, pidiendo a los niños que pongan en juego sus pagas: “un niño que en la escuela ha visto cómo desaparecía su asignación semanal a través de un juego de burbuja especulativa guiado por el profesor, probablemente no incurrirá en el mismo error cuando sea un adulto”.

Fue la primera aportación que relacionaba el aprendizaje con la acción, con la observación de los resultados de los propios actos más que con la cognición derivada de la memoria o la comprensión lógica.

luiscachoLuis Cacho nos presentó una realidad más sorprendente e interesante cuanto más te acercas a ella: la Fundación Promete. Sorprendente tanto por sus ambiciones (ayudar a niños con talento a desarrollarlo) como por la forma de promoverla (como ejercicio de responsabilidad social, inicialmente de empresarios riojanos). Interesante porque, frente a una sociedad en la que la mediocridad reina e incluso se impulsa a través de sistemas educativos igualitaristas, apuesta por hacer del talento algo que ya se hace, paradójicamente, de la educación física: entrenar especialmente a quienes tienen capacidades extraordinarias.

Más allá del vídeo corporativo, que no sé si acierta en la forma de presentar un proyecto que corre el riesgo de ser tachado tendenciosamente de generador de élites antes de haberlo siquiera escuchado, es interesante ver el que recoge las actividades de la fundación en 2009 para entender el alcance de un proyecto aún con enorme recorrido.

Échenle un vistazo a otras actividades de innovación educativa promovidas por Luis Cacho y que se enlazan desde su página del Re’09: se divertirán.

luiscacho-prometeSe calcula que, en cualquier comunidad, entre el 2 y el 10% de los niños y de los jóvenes pueden ser calificados como “de alta capacidad” en cualquier área del conocimiento. La Fundación Promete trabaja en promover la detección del talento en edades tempranas, colaborar en su desarrollo… y facilitar el retorno a la comunidad de origen una vez formados.

Luis Cacho nos mostró el flujo de su proceso adaptativo de aprendizaje, reinventando la educación de una parte muy significativa de niños con necesidades específicas de reto, que el sistema actual se encarga de uniformizar.

Les sugiero una reflexión sobre la oportunidad de desarrollar programas específicos de desarrollo de personas con alta capacidad en nuestras universidades, con un enfoque similar que permitiera plantearse creíblemente la cada vez más dudosa reinversión del esfuerzo educativo en la propia comunidad…

periclesLa tercera pieza del puzzle la puso José Manuel Pérez-Díaz - Pericles -, explicando la experiencia de “Emprender en mi escuela” (EME), una iniciativa de Valnalón (la organización puesta en marcha hace 22 años con el objetivo de regenerar la asturiana cuenca del Nalón, transformando “una economía de dependencia en una economía emprendedora”), extendida finalmente a toda Asturias… y hoy ya realidad también en otras comunidades.

Pericles nos invitó a jugar a la analogía entre emprendizaje y un nuevo deporte que deseáramos introducir en sociedad.

Visto así, si quisiéramos cultivar la “cantera” para obtener muchos emprendedores (y de ellos, finalmente algunos “de élite”), tendríamos que comenzar a los 5 años y, por lo tanto, desde la escuela. La propuesta EME es entonces lógica: “si hay 2 horas por semana de educación física en la escuela… ¿cómo no va a haber otras 2 horas de educación emprendedora?

El programa EME abarca la etapa entre los 3 y los 16 años, con un hilo conductor que es el de constituir realmente una cooperativa escolar de fabricación artesanal de productos.

emeAborda desde la constitución de la cooperativa y de su capital social, a la negociación de préstamos con el banco (hay convenios), equipo directivo, imagen corporativa, explotación de las TIC, producto (etiquetado, envasado) o marketing (diseño del punto de venta en mercados locales, stands, promociones…). De su web puede descargarse un resumen del programa.

Hay más programas centrados en etapas formativas superiores: de emprendizaje social, para bachillerato, para ciclos formativos…

Un comentario al margen de la actividad educativa para terminar esta parte del post: Valnalón ofrece también un interesante nexo posterior a la etapa formativa, con un semillero de proyectos orientado a apoyar y facilitar la creación de empresas, un centro de empresas para que se instalen durante sus primeros 4 años de vida y, finalmente, un sevicio de apoyo a su consolidación definitiva. Todo un programa de fomento del emprendizaje en marcha.

El Re’09 tuvo más guiños indirectos hacia la educación, como la emocionante presentación del proyecto Meteotek-08 por sus protagonistas y su comentario sobre la escasa confianza inicial en el proyecto de su propio instituto y el aprendizaje enorme que supuso una aventura tecnológica que acabó siendo también de otro tipo y referenciada en varios medios de comunicación internacionales.

También se habló de que, en sólo unos pocos años (quizá para 2012), la educación por ordenador, con el profesor como integrador del niño y de la máquina (experiencias ya muy avanzadas en entornos rurales dispersos de Alabama), será el 25% de la educación del sistema público americano… y que ese será el punto de inflexión de lo que hoy entendemos por diseño educativo. Y de que millones de niños norteamericanos, australianos o canadienses aprenden bajo un modelo de educación en casa, que allí es posible, sin merma visible de los niveles de socialización.

Pero… “no sólo del Re’09 vive el hombre”… Reinventar la educación es una necesidad progresivamente más sentida y reclamada por muy diversas instancias.

En las últimas semanas, por ejemplo, Andrés Schuschny nos introducía en la visión crítica de Ivan Illich rondando su texto de “La sociedad desescolarizada“, quizá hoy más vigente que cuando la escribió, porque ya hace casi 40 años proponía activar el autoaprendizaje mediante la creación de redes de aprendizaje soportadas en tecnologías avanzadas… sin que, como es lógico, supiera nada de la revolución de la comunicación que estamos viviendo ahora.

Casi al mismo tiempo, la Sociedad de las Indias Electrónicas nos ofrecía un interesantísimo artículo de David de Ugarte que titulaba “enseñanza universitaria: las aulas son para los lentos“, en el que cuestionaba la concepción burocrática de nuestro modelo de enseñanza y lo contraponía a la revolución en curso en el mundo anglófilo (“un mundo donde los estudiantes puedan hacer créditos y títulos de múltiples proveedores online, cada uno especializados en ciertas materias y -lo que es más importante- compitiendo ferozmente en precios”) con el detonante de MIT OpenCourseWare  y otras ofertas subsecuentes como la University of the People, que convertirían el papel de las universidades en “sistemas de señalización”.

La idea de los “entornos personales de aprendizaje” (PLE) que los que tanto habla Dolors Reig junto a otras que recoge en otros trabajos suyos, deberían ser demoledoras para la concepción clásica de la formación en ciclos superiores y medios. La cuña que suponen los movimientos de Open University u Open Learning tiene un potencial transformador cuyas consecuencias son aún difíciles de evaluar.

En el campo universitario, los  cambios derivados del proceso de Bolonia o la competencia entre universidades por un alumnado escaso, traducida en la búsqueda de una formación curricular diferenciada, han llevado a algunas experiencias interesantes. Véanse, en mi entorno y con mayor o menor acierto, OpenDeusto y MFUD de la Universidad de Deusto, o el modelo de aprendizaje Mendeberri o el Grado LEINN (del que no anda muy lejos Julen Iturbe) ofertado en cooperación con el Team Academy, de Mondragon Unibertsitatea.

Hace dos posts, cuando anunciaba éste, Aitor Bediaga me decía que quedaba expectante ante las ideas que hubiera recogido en torno a la educación, pero sobre todo sobre la reinvención de las universidades. Ya le advertí que de eso se habló poco en el Re’09, que “los tiros” iban a ir por otro lado, pero sí puedo anunciar ahora que tengo alguna reflexión pendiente que compartir sobre ello, en línea con estos últimos párrafos… que supongo llegará en una entrada no muy lejana.

Pero en resumen… ¿qué opinan?, ¿estaremos empezando a reinventar la educación?

áfrica1Para la mayoría de nosotros, África sigue siendo ese continente que simplemente existe. Con frecuencia, asociamos su imagen a la del África negra y su ritmo vital al de la tragedia: pobreza extrema, inmigración masiva, guerras tribales.

Colectivamente, quizá la conciencia colonizadora de este nuestro primer mundo, no muy lejana, nos ofrezca demasiados motivos de vergüenza por nuestro comportamiento y nuestra huída… y quizá por eso hace muchos años que tendemos a mirar hacia cualquier otro lado.

Pero la realidad es que nadie piensa en África cuando hablamos de economías del conocimiento, de innovación, de notable crecimiento económico sostenible, de países que asumen con firmeza su destino, de negocio… Las voces que hablan de África como oportunidad aún hablan bajo.

África es en realidad muchas realidades, pero resulta fácil simplificar. Si adoptamos a Sudáfrica como excepción, el gran desierto del Sahara divide el continente entre el territorio del Magreb y lo que hemos venido en llamar últimamente “África subsahariana”. La línea de la religión musulmana cruza el desierto hacia el sur y también establece una frontera distinguible, pero menos visible para nosotros.

Yo no conozco África, supongo que como la mayoría de quienes tengan la amabilidad de pasarse por estas líneas. De hecho, no he estado nunca en ninguno de los países del Magreb, por ejemplo. Pero sí he estado una vez en Kenya, hace ya 13 años, en un viaje de casi un mes del que guardo algunos de los mejores recuerdos viajeros de mi vida. Además de los clásicos pero impresionantes safaris fotográficos por los parques de Shaba, Samburu, Monte Kenya, Aberdare, Lago Nakuru, Masai Mara, Amboseli o Tsavo, estuvimos algunos días en las ciudades de Nairobi y Mombasa… y pasamos muchas horas en carretera, si se le podía llamar así.

Incluso desde la comodidad de un viaje organizado para el lujo de occidente, la realidad de otro mundo se palpaba en cada recodo. Intuyo que aún sucede hoy, así que les recomiendo que vayan si pueden, porque quedarán pocos años. Para lo bueno… y espero que para lo malo.

áfrica2El Re’09 de infonomia nos trajo África a las emociones y a las mentes, a través de realidades económicas que empiezan a ser diferentes, de propuestas innovadoras de emprendizaje social, de las preocupaciones e intereses de quienes consiguen convertir la emigración en una nueva vida, de la música… e incluso de la gastronomía.

La exposición de Antonella Broglia fue un aldabonazo a nuestra imagen de África, un contraste con mi retina de 13 años atrás y un aluvión de datos y observaciones personales que mostraron que en el “continente negro” están cambiando cosas fundamentales. Pero antes de centrarme ahí… hubo más visiones de África que me gustaría describir brevemente.

José Manuel Ojeda nos habló de Habitaem, una iniciativa de emprendizaje social que no renuncia al lucro, pero que se plantea desde una propiedad compartida con las comunidades rurales locales que puede atraer capital “privado y honrado”.

La idea es singular. Tal y como nos la mostraron, se basa en la compra (por parte de la joint venture entre la empresa social y la comunidad rural) de una gran superficie de terreno en cuyo centro se sitúa el núcleo poblacional, cuyo modelo económico se asienta en un gran anillo conservacionista que lo rodea y que soporta una oferta de ecoturismo de calidad. Alrededor de ese enorme anillo se dibuja otro exterior que se reserva a otro tipo de actividad económica ligado a usos primarios o industriales de la comunidad. Cada “espacio Habitaem” es un óvalo que puede enlazarse con otros, formando potencialmente inmensos corredores sostenibles desde las perspectivas social, económica y medioambiental. Un proyecto que ya muestra realidades en Tanzania y que trabaja también en Nepal.

áfrica3Xumo Nounjio nos abrió otra puerta: la que muestra lo que están haciendo hoy muchos de quienes forman las nuevas generaciones africanas, de dentro y de fuera de África, alejadas de los tópicos que aún hoy nos dominan. Músico, antes en París, ahora en Barcelona, condujo la noche africana en el Parc de Belloch junto a Roxane Butterfly y Enildo Raxua.

Pero antes, nos habló de su otro proyecto, CAP, una interesante empresa de creación multidisciplinar que incluye la producción de contenidos multimedia.

Xumo nos contó su cansancio de dar explicaciones ligadas a nuestros estereotipos sobre las inquietudes de los africanos y de la inmigración, de contar que él no desea hacer arte africano… ni música africana… que África está en lo que hace, pero como inevitable background de su origen camerunés, un origen tan inevitable como el de cada uno de nosotros. No queremos más arroz, nos dijo: África necesita socios, necesita empresas.

Y ahora sí… Antonella Broglia.

Desde que la conocí en el renacer’06, hablando de un mundo de pantallas, asocio esta mujer a fuerzas de la naturaleza. Esta vez nos habló que lo que había palpado en un breve pero intenso viaje a Rwanda, una semana de abril vivida en Kigali con un breve paso final por Nairobi, cuyo diario de a bordo fue compartiendo.

áfrica7Vuelvo un momento a mi viaje a Kenya. La imagen que guardo de las ciudades kenianas es singular. La vista de Nairobi desde la distancia era la de una gran ciudad, incluso con edificios de pretendido diseño, con afán de emular a cualquier gran espacio urbano de Occidente.

Las imágenes son fotografías personales tomadas en Nairobi en agosto de 1996. Pasear por las calles de la primera foto no pasaba de ser un circunstancial ejercicio de esgrima urbana, pero la segunda foto, un mercado en el mismo centro de la capital, a poca distancia del hotel Intercontinental, también era real. Dar la vuelta a la plaza en coche era pasar la mirada por docenas de hombres sentados sin hacer nada. Curiosamente solo hombres. Sin otra ocupación que mirarte… y no bien.

Pero aún más impresionante fue pasear por Mombasa, la segunda ciudad del país y centro económico de la costa este keniana.

áfrica6La avenida Moi, la arteria principal de la ciudad, reconocible por los enormes colmillos que muestran cientos de fotografías en folletos y en la red, era una mezcla infinita de razas y tipos humanos. Jóvenes altos, musculados, vestidos con unas chancletas y una camiseta desharrapada y tirados literalmente en cualquier esquina, mujeres totalmente cubiertas por burkas negros, hombres con traje y polvorientos zapatos, saris hindúes…

Completen la imagen con un hombre viejo defecando en público, en la mediana de la avenida Moi, con la almorrana salida…

Si Nairobi me pareció, a pesar de la plaza del mercado, una ciudad paseable, Mombasa me impresionó. En realidad… no se lo ocultaré… me dió miedo.

Por eso la intervención de Antonella Broglia fue tremendamente impactante para mí, porque contó y mostró cosas absolutamente diferentes.

Rwanda rondaba hace 15 años los 7 millones de habitantes. El genocidio que todos guardamos en la memoria exterminó en 3 meses, en gran parte a machetazos, a unos 800.000 tutsis y hutus moderados, entre el 75 y el 80% de la población tutsi del país. El exilio posterior de más de 2 millones de hutus a Zambia acabó por convertirse en el germen de otro genocidio, el del Congo, que acabó con la vida de 4 millones de personas en un episodio que prácticamente pasó inadvertido ante nosotros.

Rwanda es hoy un país de mujeres, sencillamente porque gran parte de los hombres fueron asesinados. Pero no es el único cambio: los 15 años transcurridos desde el genocidio han supuesto un giro tan radical en la vida del país que, simplemente… asombra.

Antonella nos mostró imágenes de un país que ha decidido transformarse, en el centro de África, en una economía del conocimiento. Lo contaba ella misma en un artículo publicado en los blogs de infonomia y lo completaba en persona en el Re’09.

áfrica8Imágenes de personas que no vagan, sino que caminan con un propósito: personas con proyecto.

Imágenes de campus universitarios llenos de estudiantes de carreras tecnológicas (les recomiendo que naveguen por los programas formativos y las imágenes de las facultades del KIST).

Imágenes de un país cableado por fibra óptica, con una entidad -Rita (Rwanda Information Technology Authority)- que se ha propuesto volcarse en las TIC “para llevar adelante un país que apenas tiene materias primas de valor”.

Imágenes de carreteras que conectan ya en red todas las principales ciudades, de Kigali como una ciudad aún pobre, pero limpia y ordenada, en permanente y continua reconstrucción.

Imágenes de posicionamiento público y social contra la corrupción en un país que hoy supera los 8 millones de habitantes y cuya riqueza tiene un crecimiento sostenido en los últimos años (como Uganda, Tanzania o Nigeria) por encima del 8% anual.

Rwanda no es un caso aislado. Hay casos similares en países en los que, curiosamente, los niveles de pobreza no han llegado a pobreza extrema… y por ese motivo se han quedado muchas veces fuera de los programas de ayuda internacional (precisamente los países objetivo de Habitaem). Según nos contó la propia Antonella, la estimación de crecimiento del África subsahariana para 2009 es del 6′3%, según el FMI,  como media de los 42 países considerados.

Hoy, Rwanda es una realidad tangible. Es posible encargar la transformación de un croquis 2D a un modelo 3D a un precio imbatible y en un tiempo récord, o digitalizar historiales médicos en papel e información radiológica con seguridad y calidad.

Ha pasado de los últimos países del mundo en la facilidad burocrática y la seguridad para crear o instalar una nueva empresa, a aspirar a entrar entre los 50 primeros.

Otro dato que se confirma día a día: el comercio entre China y África ha crecido exponencialmente en los últimos 5 años. Los países africanos se ha convertido ya en el low cost de China… y recientemente de India. Hay datos, muchos datos…

Y hay gente con la que hablar para acercarse. Incluso más próxima de lo que pensamos.

África es hoy una realidad que deberíamos atender… especialmente desde aquí, privilegiado enclave por simple cercanía geográfica.

Y me dirán que un proyecto en África será cualquier cosa menos una balsa de aceite, que aparecerán miles de dificultades diferentes que habrá que aprender a afrontar de forma diferente… Vale, vale… creo que ya entiendo… me lo dicen por comparación con lo fácil que es emprender y sostener un proyecto empresarial aquí…

¿África de los negocios?

Me pareció que sí…

renacer-re09En mi última entrada, hace hoy una semana, anunciaba mi viaje emocional y físico al Re’09.

Añoraba en ella el renacer’06 y compartía ilusiones y expectativas para la edición de este año, cuyo retorno a los orígenes reclamaba del esfuerzo y la capacidad organizadora de infonomia.

Entonces hablaba de reencontrarme con el asombro y de compartirlo, en esta ocasión por primera vez, con alguien con quien trabajo cada día… y creo que de ambas cosas tengo que estar satisfecho.

Les confieso que tenía (y tengo) ganas de escribir varios posts sobre el Re’09. Pero al mismo tiempo, las síntesis de las intervenciones realizadas in situ por la propia infonomia, la crónica en tiempo real que se elaboró por varios asistentes con el hashtag #Re09 de Twitter… y los excelentes resúmenes filtrados, comentados y enriquecidos de Amalio Rey… me dejan sobre la mesa el reto de escribir aquí algo que aporte un valor complementario.

Así que he estado guardando las esencias en un cajón del que empiezo a disfrutar a la luz. Este post será más breve de lo que es habitual en mí, porque pretendo que sea sólo un primer feedback de mi compromiso de contar lo que fue.

El gran evento anual de infonomia ha sido en 2009, de nuevo, una “fiesta de las ideas”. Cada uno puede poner el acento en una de las dos mitades de la expresión (en la de “fiesta” o en la de “ideas”), pero ambas estuvieron presentes.

En la parte negativa…

La experiencia anterior del iFest’08 fue un esfuerzo por reinventarse, paradójicamente más en coherencia con el título de esta edición… y las reinvenciones no deben ser consideradas como una meta en sí misma, sino como una forma de acelerar y disfrutar del camino. La verdad es que (no sé si en parte por la crisis económica que nos azota o por el análisis crítico de la edición pasada), el diseño del Re’09 se aproximaba mucho más al que disfruté como pocas veces en la edición de 2006 .

re09-iglesiaPero eso sí, ha resultado mucho más austero, con una escenografía menos espectacular y un local central poco propicio para el comentario sobre la marcha (no por ser iglesia, sino por sus bancos en ortodoxo alineamiento), repetitivo en el “tocar para comprender”, con menos asistentes… y quizá, incluso… menos híbrido.

También entre los asistentes he notado diferencias: en línea con lo anterior, igualmente una mezcla menos híbrida. Aunque eso además depende de cómo se te reparta la fortuna de los cafés, las comidas o los espacios comunes, claro…

Mi relativísima decepción de 2008 no implicaba que no reconociera el enorme esfuerzo de atracción de ideas que supuso (fue un verdadero aluvión de impactos) ni el esfuerzo de reinventar el modelo. Simplemente creo que no encontró el cauce adecuado… pero que habrá que intentarlo otra vez, porque todos los modelos, incluso los brillantes (y éste lo es), lo necesitan.

Y en la parte positiva…

re09-postitDicho lo anterior, que puede que les suene un poco crítico… el Re’09 ha sido sencillamente “una gozada”.

Aunque sea “a toro pasado”, un simple vistazo a la agenda dibuja las que fueron 22 horas de trabajo diferente desplegado en 2 días de ideas, conversaciones, provocaciones, contactos… de encontrar caras conocidas y extrañas, de escuchar otras preocupaciones vitales, diferentes pero conectadas…

Y todo ello desde la ciencia, la tecnología, la empresa, el emprendizaje social, la educación, el territorio, la cultura, el dinero…

Todo hecho por personas con afán de reinventarlo todo… y sobre todo a sí mismas.

La llegada el domingo a casa fue algo parecido a un jet lag que ha durado dos días. El paso de las horas va asentando los impactos y desbroza el camino de las valoraciones.

De ese cajón del que hablaba algo más arriba, les iré entresacando a lo largo de los próximos días alguno de los tesoros. De momento, creo que serán tres:

  • África“;
  • Reinventar la educación“;
  • Los dos bordes de la tecnología“.

Mi compañera de viaje dice que vuelve en un año aunque sea de su bolsillo…

Yo también.

Espero reencontrarme este viernes con el asombro.

Hace algo más de 4 años llegó a mis manos una invitación a participar en uno de esos eventos que reclaman para sí el calificativo de “único”. Una propuesta creativa que nacía de mezclar la empresa con la literatura, la ciencia, la música, la pintura, la imagen, la tecnología, los medios de comunicación… Una mezcla de personas que organizaba una marca que para mí tenía significado desde hacía muy poco tiempo: infonomia.

Aquel evento hablaba de “renacer”, avistaba un nuevo “renacimiento” en el mundo conocido, el retorno del uomo universale como centro, de nuevo, de una transformación universal.

A pesar de la seducción que ejerció en mí aquella propuesta, no vencí la tentación de 2005 cayendo en ella… pero esperé un año a que me volviera a tentar, con la disposición firme a no repetir trinchera.

renacer

Asistí al renacer’06 en los primeros días de julio de ese año. El marco: el hotel Ra de El Vendrell, al borde del mediterráneo, un hotel y una ubicación extraordinarias.

renacer-sinfoníaUn programa muy apretado pero muy diferente, de nuevo fusión de mundos distintos para dar lugar a lo que ellos mismos proclamaban como “una ocasión única para escuchar, aprender, descubrir y conectar, dirigida a profesionales de la empresa, la ciencia y las artes con un factor común: la curiosidad por las ideas y las cosas, y la voluntad de transformar la sorpresa en nuevo valor económico”.

renacer-ponenciasUn montaje escénico impresionante, experiencias vitales de personas que abrían su pasión a quienes compartíamos con ellos el espacio de las ponencias, de las comidas, de las áreas libres… de las conversaciones.

Transformar conocimiento sobre pájaros en negocio, montar una multinacional farmacéutica desde el salón de casa, repensar la arquitectura desde la naturaleza y la función social, apostar contra-corriente por la propiedad intelectual y por ser en vez de fluir, emprender acercando el automóvil al mercado del lujo, vivir de inventar, vivir de un reto…

marcel-líY empezar rondando en la playa y estimulando los sentidos para crear más tarde una sinfonía colectiva de la mano de Menno Marien y terminar con una transgresión de las mentes de la mano de la “Transpermia” de Marcel.lí Antúnez.

Hubo más…

Por ejemplo, no sé cómo contarles la emoción de entender cómo fue el cielo de Copérnico y Galileo, proyectado desde las posibilidades de la tecnología de hoy… y narrado mágicamente por Carlos López Borgoñoz, reunidos en la noche sobre el techo del hotel.

renacer-personasY personas…

Conocer a ese volcán de la naturaleza que es Antonella Broglia, a gente tan interesante como Fernando Iglesias, Pep Puig, Marc Segarra, Pep Torres, Vicente Guallart, Javier Nieto… y muchos más, todos muy diferentes, todos con necesidad de crear…

No soy capaz de transmitirles aquí las emociones y el valor que para mí supuso el renacer’06. Sí que la cita anterior, extraída de la web del evento, se compadece bastante bien con lo que yo describiría de mi experiencia.

Les recomiendo los vídeos de la mayoría de las intervenciones (que están disponibles en la misma web)… aunque la magia desaparezca, porque para mí, lo más importante no fueron las ponencias.

El renacer’06 tuvo además efectos prácticos posteriores: el regalo del libro “La alquimia de la innovación” (otro día les hablaré sobre este “libro que inquieta“) terminó convertido en valor en sí mismo, pues nos ayudó a diseñar un proceso creativo basado en la hibridación de ideas y necesidades, orientado a la definición de un plan tecnológico divisional; nos trajimos la impresionante experiencia del “Mostrarme” a nuestros anuales Plenarios de Mejora e Innovación; y conocer a Fernando Iglesias nos permitió meses después disfrutar del placer de trabajar juntos.

Con este bagaje… imaginarán que estuve esperando “como agua de mayo” al renacer’07. Me inscribí, pero a última hora no pude asistir. Me contaron cosas, pero no les hablo de él porque hay que vivirlo para hacerlo.

Así que otro año de espera… y el nuevo renacer se llamó iFest’08. Cambio de nombre y de “aroma”: julio del año pasado supuso una pequeña decepción. Internacionalizado, engrandecido, profesionalizado… viví más exposición que conversaciones. Gente muy importante, sin duda, ponencias interesantes, muchas… pero poca pasión abierta entre iguales, otras sensaciones al terminar. Algunos hablamos del “efecto Maradona”… ;-)

renacer-re09Este año se llama Re’09… y ofrece un programa que me llega… como una vuelta a los orígenes. Me atrae, me tienta…

Por primera vez me acompaña alguien que trabaja directamente conmigo. Me ilusiona que viva sensaciones tan intensas, aunque serán diferentes, a las que yo viví en 2006.

Pongo el listón alto a la gente de infonomia, pero saben y pueden hacerlo. Y otra vez presiento que voy a recuperar esa emoción infantil del asombro…

Ya les contaré.

Mañana voy a Barcelona.

vasoraroLa noción de “diseño” ha invadido la producción y comercialización de absolutamente todos los productos que se ofrecen al consumo…

Estos días andaba yo buscando ideas para un regalo de cumpleaños. No hablo del regalo principal, sino de uno de esos objetos o complementos asequibles que uno puede comprarse por sí mismo un día cualquiera porque le gustan o porque le vienen simplemente bien, pero que puede ilusionar mucho recibirlo por el sencillo hecho de que quien te lo regala… es que ha estado lo suficientemente atento a ti como para haberlo advertido.

El hecho es que tenía un par de buenas ideas de objetos que quería que fueran simples, “de los de toda la vida”. Esperaba encontrarlos con facilidad: “de esto, seguro que encuentro enseguida”, me dije.

Error. Casi imposible. Y no es la primera vez, aunque por lo que se ve no aprendo…

El diseño lo llena todo, el afán de diferenciación uniformiza la variabilidad. Lo “normal” es que no encuentres cosas “normales”.

Es muy típico ya ese reclamo de un teléfono móvil que sólo sirva para hablar, pero les propongo dedicar un par de horas a encontrar las siguientes cosas cotidianas:

  • Unos pendientes rojos, que no sean de pinza ni de colgar… de los clásicos, una simple bola un poco grande con tornillo o similar, para adultos.
  • Unos calcetines marrones, de algodón, que no tengan fibra de “elastán”, “elastín” o “elastón”… ni marcas ni dibujitos ni letreros visibles.
  • Una bufanda de lana, lisa, verde botella, de una longitud normal… que permita llevarla cruzada dentro de una chaqueta o abrigo sin que llegue al suelo.
  • Cuadernos de hojas cuadriculadas, tamaño folio, de espiral… con portadas lisas azul, verde, roja, amarilla…

¿Les parece sencillo encontrarlos? Pues hagan la prueba. A mí me ha costado dos horas de un día y tres de otro encontrar un comercio en el que conseguir realmente uno de los de esa lista.

vasonormalNo hablo de minimalismo. El mimimalismo responde obviamente a sus propios cánones de estética, es diseño puro. Me apetece elogiar ese diseño limpio que hay en las cosas cotidianas, que nació hace años en buena medida derivado de su utilidad.

Por eso un día como hoy me da por pensar que un comercio donde se puedan encontrar cosas “normales” tendría su nicho.

“Oiga, sí, son vasos normales, de los de toda la vida. No tienen nada especial, pero tampoco defectos funcionales ni aparentes: sirven para beber y le durarán una buena temporada”.

Me encanta el diseño, disfruto mucho del placer de las diferencias y de los objetos que excitan los sentidos, pero… buff… de vez en cuando, qué descanso…

Quizá les sorprenda este post, sin enlaces, sin temas profesionales, sin conclusiones sesudas ni opiniones personales derivadas de la experiencia, pero qué quieren… me lo pedía el cuerpo al entrar en casa. Por eso quizá mañana mismo no sea capaz de firmar debajo. Pero cada vez soporto peor la banalización del diseño. Porque me ha dado por pensar que además de a los objetos… podría extender la misma reflexión a otras cosas.

Desde hace 3 ó 4 años, los veranos familiares vienen también marcados por un pequeño piso en una villa marinera y cántabra.

cuadrojaponés1El piso prolonga la sensación de vacaciones a los fines de semana soleados que siguen al relax agosteño y les permite disfrutar de la calidez del sol por anticipado, desde antes de que la primavera abandone su paso por cada ejercicio anual.

Recibieron el piso amueblado… pero como si la selección de mobiliario hubiera sido conducida por dos mentes inconexas: habitaciones vestidas con una idea conductora, equilibradas, armoniosas… y habitaciones hechas a retazos de dudoso gusto, con piezas que me atrevo a calificar de vulgares junto a otras de estilo, que incluso dimensionalmente no guardaban análoga proporción frente al tamaño del cuarto en que habitaban.

cuadrojaponés2Los anteriores propietarios habían pintado a brocha los dos dormitorios, tiñendo sus paredes de un azul y un verde chillones, casi insultantes, pero con una falta de pericia tal que se adivinaban trazos del color original en numerosas zonas.

Corregir ese desaguisado y dar coherencia a las habitaciones inconexas fue lo único que sintieron necesidad de hacer para convertir ese piso en su hogar de verano.

Tiraron para esto último de complementos, algunos adornos, ropas de cama o nuevos estores, pensados para dar un cierto sentido a cada espacio.

Y lo hicieron todo en el primer verano.

Todo… excepto ocupar la mayor pared de la vivienda, en el salón, que hasta este año había permanecido desnuda, con dos solitarias escarpias clavadas, esperando que un par de cuadros nuevos justificaran su existencia.

El caso es que este año, él tropezó sin proponérselo con dos láminas sobre marco que le llamaron la atención lo suficiente como para decidirse a comprarlas. Consultó con ella por teléfono antes de pagar: “oriental no”, le dijo, aunque también añadió: “pero si tú lo ves claro…”.

Decidió arriesgarse.

Cuando llegó a casa y colgó las láminas de las solitarias escarpias, enseguida tuvo claro que no había acertado. A ella, definitivamente, tampoco le gustaron. Ni a sus dos hijos. Sin embargo parece que, tácitamente, todos en la familia prefirieron tenerlas colgadas a seguir contemplando la pared desnuda, así que, aún con el plástico protector que traían como envoltorio, las dos láminas llevan ya más de un mes decorando su salón.

Lo curioso es lo que ha pasado en el transcurso de este mes. Familiares y amigos les hemos dicho que las dejen, que nos gusta cómo quedan. Sus hijos han empezado a decir también que ahora les gustan y hace unos días, él se descubría a sí mismo reconociendo que le volvían a gustar, que por él podrían quedarse.

Así que le pregunté de nuevo a ella si también se había “convertido”… y me lo dijo con claridad: “no es lo que buscábamos, no pegan con la idea que teníamos ni con el resto del salón. A mí, desde luego, no me gustan nada”.

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No sé cómo acabará la historia de las láminas, pero pensando en ella, de vuelta a casa, me vinieron varias preguntas y alguna reflexión a la cabeza que me parecieron interesantes y que paso a compartir con quienes deseen seguir leyéndome…

Desde hace tiempo me atrae el dominio de la estética. Aunque no conozco las claves del tema y de su efecto sobre los mercados, este verano he leído algunos libros relacionados con la búsqueda de tendencias y con la labor de los denominados coolhunters sobre productos orientados a mercados de consumo.

En este dominio… ¿cómo se crean esas tendencias? ¿qué es la belleza? ¿cómo se introducen nuevos cánones de belleza socialmente aceptados?

Recuerdo haber visto el lanzamiento de nuevos vehículos con una estética diferente a la norma imperante y haber pensado que eran definitivamente horrorosos… y reconocer años después que esos vehículos fueron los precursores de una estética del automóvil que es la que hoy describiría nuestro actual estándar de belleza (automovilística) para ese producto.

A pesar de que hemos llegado a un estadio de civilización en que varias modas pueden convivir naturalmente, observen un automóvil, un televisor, un teléfono móvil, un corte de pelo o un traje que hace diez años les pareciera insuperablemente bello… y compárenlo con su percepción de ahora.

Me pregunto si uno de los mecanismos que funcionan es una analogía de la historia de las láminas chinas, si el hecho simple de que algo diferente se pasee persistentemente a nuestro lado basta para ir transformando nuestros cánones de belleza.

Recuerdo que, cuando era muy pequeño, nos hicieron un test psicológico en el colegio, uno de cuyos ejercicios consistía en pintar un paisaje. Mi tía, que era maestra, nos explicó más tarde que dibujar ese paisaje con perfiles definidos y firmes, con las montañas apuntadas, era una buena señal, de madurez y de sentido estético del niño.

Qué barbaridad, ¿no?: pocos años después, las casas se llenaban de esmaltes ‘naif’…

La historia de las láminas chinas me ha transportado de nuevo a ello. Frente a una idea general, masivamente aceptada, de pronto… alguien se siente tentado a desafiarla. Puede que luego, al diferenciarse en comunidad, se arrepienta y su desafío sea breve, pero si forma parte de una “tribu” en la que su imagen pública de reto le satisface, probablemente haya plantado una semilla que será observada y que podrá ir creciendo. Incluso si en su entorno no se identifican “tribus”, alguien habrá observado su paso adelante… y puede que una “tribu” situada muy lejos de la provocación inicial sea el lugar a donde el viento la arrastre para que polinice.

Son los “precursores“.

En la impregnación, habrá quienes desde otros cánones no la vean extraña sino original y la adopten con naturalidad (los que se identifiquen ”cool), habrá personas que no se fijarán en ello hasta que vaya extendiéndose y cobre notoriedad social (los “dispersores“), habrá otros que, cuando se haya convertido en una corriente masiva, la adopten por el simple hecho de serlo (la “gran masa“)…y habrá, finalmente, quienes sigan defendiendo sus criterios originales, sólidamente asentados (los “clásicos“, podemos decir…).

Bien… si me siguen habitualmente en esta bitácora, probablemente se sientan extraños con este post

Pues volvamos a lo que más me interesa… ¿hay en estos patrones de comportamiento claves para la introducción de nuevos productos en mercados de consumo? ¿es lo “diferente” y su “persistencia en la memoria” uno de los elementos clave para que una nueva tendencia sea acogida y divulgada viralmente, desde un entusiasmo masivo o de nicho?

De ahí se deriva mi segunda línea reflexiva: ¿puede ser también un patrón de comportamiento esperable en la introducción de cambios en las organizaciones?

Me explico…

Lo que nuestro protagonista ha hecho para cambiar la aceptabilidad de un elemento que desafía la armonía estética en su entorno familiar, ¿es lo que podríamos esperar si introdujéramos un elemento contracultural en nuestras organizaciones? ¿Funcionaría a modo de germen patógeno? ¿Estaría condenado, si el poder lo detentaran los “clásicos”?

Como en las láminas chinas, el final es incierto, aunque me temo que intuyo algunas respuestas… ¿qué opinan?

autogestión'Como tales, los equipos no tienen ningún derecho a ser libres. Solo podrían reclamar un hipotético derecho a autogestionarse en tanto en cuanto están formados por personas, que sí son sujetos de ese derecho a gobernarse en eso del destino propio.

Al menos desde una concepción humanista o filosófica de la autogestión, ésta tiene mucho que ver con la autogestión del individuo, con el “derecho inalienable” de la persona a decidir los aspectos que condicionan o de alguna manera conducen el desarrollo de su vida en todas las facetas de la misma.

En este sexto y por ahora último post de la serie sobre autogestión, la abordaremos desde el lado de cada uno, desde el derecho y el compromiso personal a coger las riendas y cambiar las cosas.

El individuo dentro del sistema

Mirando al trabajo y la empresa, es muy interesante destacar de nuevo el concepto de individualismo cooperativo introducido por David Sánchez Bote (cuando reclama la necesidad de impulsar un movimiento contracultural en las organizaciones y conversa en torno a algunos de los comentarios a su post), porque nos pone en la tesitura de personas que, voluntariamente, son las que deciden acogerse a un sistema en el que más o menos se puedan sentir cómodas.

Así que, si aceptamos que en la empresa emergente es la persona el único núcleo generador de valor (hipótesis que hoy nadie discute, aunque decisiones que vemos cada día a menudo nos parecen indicar lo contrario), es trascendental, desde el punto de vista de quienes se supone que dirigen una empresa, construir marcos lo suficientemente flexibles y abiertos para que las personas estén dispuestas, libre y voluntariamente, a jugar a ese juego y a transformar sus capacidades en valor para la organización.

Lo contrario supondría fiar esta transformación (especialmente en aquellas personas más creativas, innovadoras o emprendedoras… las que supuestamente serán nuestro más valioso capital humano) en la disciplina personal o en el discutible y no sé si sostenible concepto de “profesionalidad”.

¿A ustedes les convence, se sentirían bien con eso…? (yo no).

Pero veamos. No es lo único de lo que debemos hablar cuando examinamos el concepto de autogestión, ¿no?

el-yoNo desviemos la atención de otro factor imprescindible. Porque, si como derecho le pertenece al individuo, las obligaciones que conlleva (siempre el yin y el yang), también le aplican individualmente.

Es decir, al mismo tiempo, la persona debe desear y ser capaz de asumir la responsabilidad de gestionar autónomamente su camino dentro de una organización que inevitablemente tendrá que marcar algunos límites (aunque se flexibilicen y reduzcan) a su capacidad de acción.

En singular, no en colectivo.

En efecto, para el individuo se deben aplicar los mismos criterios que son necesarios a la hora de valorar, como ya hablamos en el segundo post de la serie, la posibilidad de que realmente se pueda avanzar hacia una organización interna del trabajo basada en la autogestión. Es decir, el individuo debe querer, saber y poder actuar con esas nuevas reglas de juego.

Si los límites de sistema son los que condicionan la capacidad de autogestión de un equipo (como hemos venido analizando), condicionan igualmente la capacidad de decisión de cada persona, que es en realidad (como decíamos al principio) el único sujeto de derecho si concluimos que éste existe: esos límites condicionan la capacidad de manejar libremente su horario, su calendario, sus objetivos, el hecho de ser medido más por el rendimiento que por el tiempo de presencia… Todo lo que que hemos reflexionado sobre los grupos, en realidad lo hacíamos sobre los individuos, que serán quienes deban ejercer democráticamente el derecho a decidir sobre las normas de convivencia de las que se dote el equipo.

Pero para ello, lo que también hace falta es querer y saber. Es decir, hace falta ser lo suficientemente competente como para desarrollar con ambición y con capacidad lo que Rafael Echeverría llamaba “concepción ontológica del poder“. Es decir, la persona debería ser capaz de desarrollar acción suficiente como para que haya cosas importantes que sucedan de forma visible en su entorno… y mostrar disposición a hacerlo.

Echeverría identifica fuentes de poder bien diferenciadas. Por ejemplo, habla de poder obtenido desde la seducción, desde la capacidad de crear en otros la posibilidad de que yo pueda serles interesante, como aproximación al fenómeno de liderazgo. También del poder derivado de la autoridad institucional o del ejercicio de la fuerza como canales de poder jerárquico.

Pero frente a esas fuentes, centradas en una idea tradicional de detentar poder sobre cosas o personas, está una concepción ontológica que se define como poder para actuar, sustentado en dos pilares: mi capacidad personal de acción  y el juicio de efectividad que los demás tengan sobre mi ejercicio de la misma, que es realmente lo que hace poderosa a la primera.

Fíjense que en este caso, el poder no es un concepto excluyente (si alguien lo detenta, desplaza a otros), sino distribuido (es consustancial al ser humano, de ahí lo de ontológico), que suma cuando se conecta en red. Tampoco un concepto ligado al presente, sino al futuro, a las posibilidades de acción. Y fíjense que en esta idea, el desarrollo de nuestro poder está ligado indefectiblemente al aprendizaje. Como decía Echeverría, “el pasado pertenece al dominio de lo necesario; el futuro, al dominio de lo posible”.

Desde una perspectiva diferente, tambiénvuelvo a mencionar la idea de automanagement del artículo del mismo nombre de Peter Drucker a que hacía referencia al comienzo de la serie. Un desempeño excelente nos exige a cada uno determinación para conducir decididamente el progreso de nuestro desempeño individual y para con los demás, es decir, el del trabajo individual y el de coordinación.

Drucker repasa la importancia del feedback continuo para la identificación de nuestras fortalezas y su explotación intensiva como factor diferencial de nuestro desempeño, en lugar de ese esfuerzo tan habitual en nuestras empresas para mejorar nuestras debilidades, que Drucker define como el esfuerzo de transformar incompetencia en mediocridad. Les recomiendo este artículo ya con solera, que pone más de un punto gordo sobre la gruesa y pesada “i” que somos cada uno.

Dos grandes ideas-fuerza de dos pensadores distantes pero importantes para apoyar mi reflexión.

pesimismoBien… Pero equilibrando la balanza y a pesar de la idea que se hubieran estado formando sobre mí al hilo de la lectura… va un ramalazo de sinceridad.

Me cuesta hasta escribirlo, pero soy un poco pesimista respecto de la aplicabilidad generalizada de todo esto.

Creo que hay muchas personas que claudican respecto de la posibilidad de ser libres en el actual mundo de la empresa, que prefieren ser “dirigidas”, que se sienten más confortables en el marco actual de relaciones organizativas, que les permite seguridad de futuro (o adormecer el ánimo pensando que eso es así) y capacidad de reclamar a otro cuando las cosas no salen.

Un excelente y reciente post de Nacho Muñoz titulado “Reactancia a los modelos organizativos limitantes” abordaba de partida este asunto desde la intachable perspectiva teórica. Pero la interesantísima conversación surgida a raíz del mismo ahondaba en esa misma duda sobre la cantidad real de personas dispuestas a responder a ese patrón. Respondía yo allí:

Conceptualizamos con frecuencia sobre “necesidad de libertad” asociada al “trabajador de conocimiento”, pero la verdad es que lo que veo con frecuencia es poca rebeldía ante la escasa libertad en la organización del trabajo que se permite dentro de muchas empresas. Más bien suelo observar un modo de autorregulación basado en la disciplina personal para con las pautas culturales que marcan la vida de la empresa. Si la mayoría de los protagonistas del trabajo de conocimiento realmente se rebelaran contra las armaduras normativas que muchas veces soportan hasta con cierta complacencia, nuestro concepto del trabajo cambiaría mucho más deprisa.

Yo no dudo que el trabajo de conocimiento realmente rinde y sólo rinde extraordinariamente cuando se ejerce en libertad (conceptualmente es impecable), pero intuyo que hay mucha gente que teme más que reclama la libertad como marco de trabajo. Aquí la pregunta sería: ¿realmente queremos ser libres?

Pues eso…

Y no… no me he olvidado de mirarme al espejo.

El poder jerárquico y el “merece la pena”

El otro aspecto a considerar en este post tiene que ver con la responsabilidad de quienes dirigen una organización de hacer que todo ello sea posible. También es una tarea muy relacionada con el “yo”, con el ego y con la capacidad de desarrollar poder y con el valor que se debe tener para afrontar un compromiso de esta envergadura: modificar las estructuras, la cultura, los sistemas de una organización para que esa organización permita niveles de autogestión importantes en su interior es muy complejo, muchas veces conlleva costes personales importantes… e incluso riesgos desde un punto de vista clásico de carrera profesional.

Parte de lo que Yuri Noda nos puede haber apuntado con los documentos que enlaza en su comentario, nos aporta ya una justificación del ideal de autogestión desde el punto de vista filosófico e ideológico y desde la evolución sociocultural de la historia más reciente de la civilización occidental.

hacer-balanceMe interesa abordar la cuestión, por lo tanto, desde otro ángulo.

Esa conocida y significativa distinción entre “hacer las cosas correctamente” o “hacer las cosas correctas” es la que yo creo que finalmente determina el nivel de satisfación con una vida profesional fecunda.

En números redondos, las personas nos pasamos 30 años de nuestra vida trabajando. Algo menos de 30 años estudiando para poder trabajar… y 30 trabajando.

Pero es que, cuando eso se nos acabe, aún nos quedará (por lo que vamos viendo) un promedio de otros 30 años en los que una de las inevitables dedicaciones… bueno, será a hacer balance. Así que intuyo que más vale que ese balance sea positivo.

Todos los que han participado, apoyado, impulsado o directamente conducido un cambio importante dentro de una organización dicen que es necesario “tocar” comportamientos, símbolos y sistemas, u otro esquema lógico similar. Pero sin embargo es facilísimo encontrar gente en nuestro entorno que, sin que tenga ninguna “muesca” que mostrar en su “culata”, nos dice que no es necesario nada de eso para cambiar las cosas, que simplemente basta con aplicar lo que tenemos definido.

Desde mi punto de vista, esa es una manera de esconder emocionalidades limitativas (más que negativas, que también lo son), como la incapacidad, la incompetencia, la desidia, la autoprotección o simplemente y en el fondo de muchas de ellas… el miedo.

¿Creen que he sido muy duro? ¿Tal vez es una visión excesiva, exagerada, de la realidad de nuestras acciones como “directivos” de empresa? Bueno, naturalmente lo anterior es sólo un juicio… es lícito discrepar abiertamente de él…

Pero hagan por favor algo que nos recomendaba Rafael Echeverría a la hora de fundar un juicio: traten de fundar el juicio contrario. Busquen gente que les diga  que ha protagonizado una  gran transformación empresarial y que no haya necesitado cambiar símbolos, sistemas y comportamientos.

Difícil encontrar un sólo ejemplo, ¿verdad?

Lamento haber perdido las referencias (autor y libro) e incluso la frase exacta de una cita que hace poco me regalaba Yuri Noda. Quizá corrija ella misma mi fallo en un comentario…

Es igual, la hago mía. Decía algo así como: “intenta cosas extraordinarias y, si fracasas en ello… que sea estrepitosamente”.

Probablemente… en el balance final habrá merecido la pena.

De nuevo las CoP y el arte de lo posible

Permítanme terminar reforzando la idea que aparecía en el tercer post de la serie sobre soluciones de autogestión: la comunidad de práctica (CoP).

Incluso en aquellas empresas donde sea muy difícil mover determinados límites de sistema, o especialmente los límites más internos, la CoP puede ser una especie de oasis o de isla en la que se den condicionantes de trabajo completamente diferentes a lo que puede ser el trabajo ligado al puesto habitual.

Hacer crecer comunidades dentro de la empresa tradicional tampoco es sencillo. Tiene que enfrentar sus propios límites, no demasiado lejanos a los que hemos ido desmenuzando para la idea global de autogestión. Pero yo considero que la CoP es un modelo viable, que es factible que los sistemas toleren digresiones de esta naturaleza, siempre que no vean amenazado su control sobre lo que consideran sustancial de la actividad de la organización.

Además, el caracter de voluntariedad que impregnan las CoP permite que sólo se impliquen aquéllos entre cuyos anhelos esté el trabajar en libertad.

Y si se establecen, las CoP serán un germen en donde la innovación, la estrategia emergente o el aprendizaje continuo podrán tener un significado real y valioso para cada persona, para la comunidad en sí misma y para el futuro de la organización que las acoja… o que al menos haya dado el primer y tímido paso de tolerar e impulsar su nacimiento.

Para finalizar: no pierdan de vista el poder de la cultura del igualitarismo cuando se instala en una organización desde la idea del control, cuando no entiende que iguales derechos no significa que seamos iguales ni que debamos ser tratados por igual.

uniformidadEse igualitarismo mata la emergencia, la diversidad y la capacidad de transformación, porque enfrenta a quienes se embarcan en la aventura de cambiar los modelos imperantes, contra la exigencia de que “a todos igual” (y a veces hasta “al mismo tiempo”).

Y eso… es imposible, un esfuerzo titánico condenado desde el principio a ni siquiera nacer.

Quid pro quo, les invito a leer un artículo de la propia Yuri Noda que, desde su esquina, tira de este mismo hilo.

En mi modesta opinión (tampoco yo puedo mostrar “muescas en mi culata”, sino simples años de observador reflexivo), si se plantean avanzar decididamente en los niveles de autogestión dentro de una empresa tradicional, deben ser posibles soluciones transversales como las CoP o nichos donde el territorio sea propicio y donde los experimentos significativos se toleren.

Recuerden las referencias que en esta serie he ido enlazando de Senge y de Kotter… y seguro que me entenderán.

Ahora sí.

Muchas gracias por las conversaciones, que han enriquecido y complementado de forma realmente extraordinaria mis reflexiones personales.

Seguimos conversando.

100followersHablo de Twitter, cómo no… de MI Twitter. Hace unos días me encontré con esta imagen en mi pantalla y, como me fascina que las cifras lleguen a un número redondo, me ha parecido que comentar algunas de las cosas observadas en 8 meses de andadura podía ser divertido.

Veamos…

Como creo que casi todo el mundo, cuando el 17 de enero de 2009 “puse” mi primer tweet, no tenía ni idea de para qué servía esa historia… y más bien estaba seguro de que era una solemne tontería…

Luego, claro, no es difícil darse cuenta de que el asunto puede servir para muchas cosas y casi todas útiles… dependiendo de cómo se use, como todo en este mundo. Para mí, por ejemplo, hoy es entre otras cosas un “Reader” de personas en vez de “sitios”. Mantengo las dos fuentes y ya no sabría decir cuál me “regala” mejor filtro, porque a los contenidos en sí mismos que ambos me van volcando a la pantalla se unen criterios más tácitos de selección de cuál leo en profundidad y cuál no…

También es más cosas, pero en fin… no quiero hablar del uso de Twitter aquí. Me tienta más soltar unas cuantas observaciones sobre tipos curiosos que he ido conociendo y recopilando en el camino… Vamos a ello:

  • Las señoritas “veraniegas”. O los robots que tientan ese lado morboso y sexoadicto que se nos supone. Mucha gente dice que las bloquea, pero yo no hago nada y a mí me desaparecen, sin más. Vienen, se quedan unos días… y luego se van. No sé si es que los robots son piadosos, en el fondo, y se compadecen de llenarnos las casillas de followers sin posibilidades de corresponder, o si Twitter tiene un sistema de rastreo muy bueno que las detecta en pocos días y las elimina de oficio. ¿Lo han probado, les pasa igual? También me asalta la duda de si son inteligentes y no atacan a la parte femenina… o de si lo hacen con contenidos selectivos… ¿Hasta dónde han llegado en el nivel de refinamiento?
  • La investigación pura. También un robot, pero de otros fabricantes. Un día tuiteé algo a Anna Cabañas que contenía la expresión “aún aguantamos casi cinco” (o algo parecido). De inmediato, un replay con el texto “¿Cinco? Pues por el XX te la hinco”. Una investigación compleja sobre @nodigascinco arrojaba inmediata luz a tan amable propuesta, experimento social cuyos resultados seguro alumbrarán un nuevo mundo.
  • Los misterios insondables. Estos son esos fabulosos twitteros que son capaces de concitar multitudes de forma inexplicable: 634 following /537 followers / 1 tweet. Oigan… ¿cómo lo hacen? Lo de los followers, me refiero… Debe ser que su único tweet es oro puro y no que no se deprecia ni en recesión…
  • La propaganda inane. Este tipo humano corresponde a aquél que tiene, regenta, gestiona o dirige un hotel, por poner un ejemplo, y te encuentras con que te sigue un día cualquiera en el que, con solo un clic, te percatas de que se ha “pegado un curro de tres pares de narices” para seguir a cientos de personas (la idea no está mal, ¿eh?) pero que luego no usa para nada pues no pone un solo tweet en cuatro meses (y son los de veranito… ???).
  • Las twittermetralletas. Oigan, que no puedo… Ni físicamente puedo seguirlas: 101 tweets perfectamente distribuidos en 17 horas consecutivas es un ejemplo real, escogido al azar de un prototipo humano de esta categoría. Aparte de eso sólo duermen, parece. Y poco. Sólo pensar en seguir a media docena de similares… o estoy muy mayor o sencillamente no hay quien pueda. Además de que, en cuanto te das la vuelta, han salido de tu cola tus restantes following y ya no te enteras de nada… Les confieso que, con cierto dolor (me parecían buenas, simpáticas e interesantes personas), algunos de ellos han sido los únicos adscritos a mi relación de desfolloweados. No he podido evitarlo y espero que me disculpen. Cuestión de supervivencia.

Qué… ya habían advertido que Twitter era un fondo impagable de comprensión de la naturaleza humana, ¿verdad?

Si les apetece colaborar en completar este particular bestiario Twitter, están invitados… Ya saben que es sólo un poco más abajo…

En la entrada anterior abordábamos la primera mitad de los límites que los distintos sistemas existentes en el interior y en el entorno de una organización imponían para el desarrollo de elevados niveles de autogestión como forma avanzada de organización del trabajo en la empresa. Vamos con la segunda…

Límites culturales.

Nos adentramos en un capítulo normalmente difícil de mover, porque responde a un entramado normativo interno y de cultura organizativa muy asentado en las formas de hacer de muchas personas e incluso en los valores más primarios que se manifiestan en la seguridad frente al futuro, en la utilización de la norma como antídoto frente a la incertidumbre o el miedo… o incluso como defensa de intereses particulares.

sociedadPero aquí hay que mencionar una idea fundamental: la autogestión casa muy mal con el control homogéneo del trabajo. No se puede pretender que las personas asuman responsabilidades libremente gestionadas y al mismo tiempo someterlas a un control homogéneo del trabajo. Quizá piensen que exagero pero, si creen en lo contrario, déjenme decirles que en mi modesta opinión se equivocan radicalmente: delegar y promover la autogestión son dos opciones conceptualmente muy distantes.

Una vez más vuelvo a mencionar que, en las organizaciones (y las cooperativas son un paradigma frecuente de ello) el igualitarismo mal entendido es un grave problema que establece, en sí mismo y a medio y largo plazo, límites al crecimiento de las personas y al valor de la empresa.

Valga en este mismo sentido y de nuevo el excelente artículo de David Sánchez Bote en que nos invitaba a introducir un movimiento contracultural que promoviera el “individualismo” cooperativo, entendido como individuo que coopera con los demás de forma autónoma y libre, desde su propia voluntad.

En un equipo autogestionado, las personas deberían tener cierta capacidad de decisión democrática sobre factores que frecuentemente son tabú en las empresas. No estoy afirmando que no deban existir límites en absoluto (sobre todo en organizaciones grandes, a medida que los niveles de participación real o formal crecen, las necesidades de coordinación se multiplican… y no alcanzo a ver cómo se puede caminar sin ciertas “normas de urbanismo”), sino que debe haber márgenes que los equipos y las personas puedan desplazar.

Así, un equipo que funcione con eficacia desde elevados niveles de autogestión debería, siempre dentro de un marco general pero con significativas dosis de flexibilidad:

  1. Disponer de capacidad de establecer su calendario de trabajo, así como las modalidades que considerara más adecuadas para satisfacer la demanda del mercado.
  2. Disponer de control para equilibrar  retribución y modalidades de trabajo en su ámbito, salvaguardando siempre los objetivos sociales y de rentabilidad acordados, pero eliminando la relación única “retribución – tiempo de presencia” y sustituyéndola al menos parcial pero significativamente por criterios de logro y de mérito.
  3. Poder fijar, en consecuencia, una retribución variable significativa en función de sus propios objetivos, de forma que las decisiones que se adopten por parte del equipo impacten y se vean impactadas por el retorno económico del trabajo.
  4. Poder desactivar, también en consecuencia y a voluntad individual, el control del tiempo de trabajo (el “fichaje”), sustituyéndolo por el compromiso abierto para con la tarea, el objetivo y los plazos… y por la imputación adecuada de dedicaciones (que no de presencias) a proyectos y procesos, para un adecuado conocimiento de lo que sucede verdaderamente en los mismos, de las fuentes de desperdicio y de las rentabilidades reales.
  5. Tener capacidad para sustituir la correlación de la valoración estructural (y por tanto de la retribución básica) con las tareas de un puesto de trabajo, para ligarla a otros factores como la capacidad efectiva de asumir responsabilidades funcionales dentro del equipo, para favorecer la rotación continua desde la polivalencia y posibilitar así la flexibilidad máxima en la organización del trabajo y su adaptabilidad a las circunstancias externas cambiantes, con posibilidad de balanceo de costes que se oriente a minimizar su impacto.
  6. Poder definir y desplegar mecanismos singulares de evaluación que le otorgaran capacidad de establecer procesos disciplinarios internos para actuar ante situaciones de abuso (…que las habrá). En el caso anterior, por ejemplo, posibilitando la “devolución” de una persona a las condiciones normativas estándar de la organización.
  7. Participar activamente en los procesos de selección y en la definición y despliegue de los planes de acogida de personas que se incorporen al equipo.
  8. Disponer de control de los recursos destinados a la formación y al desarrollo continuo de las personas, con capacidad de modificación en cualquier momento en función de oportunidad.
  9. Disponer de mecanismos ágiles de control de su propia gestión y de sus resultados operativos y de rentabilidad.
  10. Disponer de protocolos bien definidos para actuar en común con el resto de la empresa en casos de variaciones significativas y sostenidas de su demanda de trabajo, de la de los demás, o de otros factores contingentes relevantes.

Facilísimo, ¿no creen?…

Límites de intuición.

Como los anteriores, muy difíciles de mover, aunque en este caso son bastante reconocibles, incluso reiterativos en la mayoría de las organizaciones empresariales.

Del trabajo con MIK (2004), se destacaban dos principales factores de intuición que inciden en la oposición a los cambios:

  1. el conocimiento tácito de las personas que tienen capacidad de decisión en la organización, que pueden ser representados como modelos mentales individuales y cultura corporativa y…
  2. las experiencias anteriores de las empresas, valores e inercia, que pueden representarse como el paradigma de la empresa.

En ambos casos acabamos por hablar de gestionar el “ego” de las personas, fundamentalmente de quienes saben que disponen de conocimiento clave, o de quienes se saben situados en el nivel en donde las decisiones importantes “deben ser tomadas”.

tasaka-ifestY gestionar el ego… es algo francamente difícil, como se encargaba de recordarnos Hiroshi Tasaka en el marco del ifest’08.

Los límites derivados de la intuición son los que acaban generando en el resto la organización la profunda convicción de que al final las cosas no van a cambiar, o de que si cambian lo harán en la dirección de siempre, sea ésta cual sea. Son los que hacen que los que han sufrido consecuencias de querer cambiar con anterioridad, sin conseguirlo, “moldeen” a los que están “limpios”. Son los que nos empujan a sentir como necesario el que nuestro sello personal esté presente en cualquier cambio para aceptarlo.

Sobre cómo enfrentarnos a ello hablaremos en la última entrada de esta serie destinada a la autogestión.

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Hemos mencionado muchos sistemas habituales que gobiernan el funcionamiento interno de una empresa y consolidan buena parte de su cultura, pero que al mismo tiempo establecen límites para que personas y equipos tomen libremente las riendas de su trabajo… o al menos no ayudan a impulsar decididamente aumentos significativos del nivel de autogestión. Los resumimos:

  • el sistema de gestión de objetivos;
  • el modelo de gestión de proyectos;
  • el sistema de gestión, con su estructura de procesos y procedimientos;
  • el sistema retributivo básico asociado a la descripción de puestos;
  • los sistemas de incentivos o de retribución variable y otros sistemas de reconocimiento;
  • las normativas y acuerdos relativos a modalidades de trabajo y a las retribuciones asociadas;
  • los sistemas de control del trabajo que afectan a calendarios, horarios o rendimientos;
  • el régimen disciplinario;
  • los sistemas de acogida, formación, promoción y desarrollo de personas;
  • la normativa de selección de personas;
  • los sistemas de información.

La lista de sistemas no es exahustiva y el impacto de cada uno de ellos es muy variable en cada realidad empresarial, pero me permito reproducir, a riesgo de pecar de reiterativo, el dilema que les planteaba en el cierre del post anterior: si, repasando el efecto de los anteriores sistemas sobre la autogestión en su empresa, encuentran necesarios algunos cambios importantes, ¿están dispuestos a acometerlos?

Porque modificar los sistemas va a ser necesario… y eso exigirá además, como veremos, cambios personales por parte de quienes tengan que impulsarlo.

Y no olviden que finalmente tendremos que responder, para cerrar, a la última y fundamental pregunta: ¿debemos hacerlo, podemos hacerlo, merece la pena promover un funcionamiento interno basado en la autogestión?

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