Osterwalder-PigneurA lo largo del pasado año desplegamos en mi empresa un proceso de reflexión estratégica, en varias de cuyas fases el lienzo de negocio propuesto por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur en su ya famoso libro tuvo un protagonismo notable.

No quiero en este artículo hacer una reseña del texto, cantar sus alabanzas o cuestionar ninguna sus aparentes bondades: la web está abarrotada de todo ello y les será extremadamente fácil encontrar buenas referencias. Mi propósito es exponerles un sencillo complemento que nos resultó muy útil, al menos en alguno de los trabajos que desarrollamos.

En nuestro proceso reflexivo contamos con un apoyo externo, el de LKS, que varios meses después de su intervención solo puedo valorar como positivo. Adriana y Alfonso guiaron bien el camino entre los necesarios y no siempre sencillos equilibrios que requiere una empresa sólidamente construida y con una cultura fuertemente asentada en su tejido industrial.

Entre lo que nos entregaron, quiero destacar hoy un complemento al lienzo de Osterwalder que a mí particularmente me resultó muy útil. Suelo contar que trabajar un modelo de negocio significa sobre todo diseño, más que descripción. El canvas hay que “trabajarlo”, jugar con él, estirarlo o encogerlo en cualquiera de sus partes y observar qué sucede con las restantes, hasta que el conjunto responda bien al reto que nos hubiéramos planteado.

Pues eso hicimos en varios de los negocios que nos planteamos ordenar o conformar… y tengo que decir que con resultados bastante satisfactorios, al menos desde lo que hoy puedo yo juzgar.

Pero a pesar de ese trabajo, los consultores nos propusieron dar al final un paso más, un paso extremadamente simple en apariencia pero que a mí me pareció muy enriquecedor. Se trataba de rellenar una sencilla tabla de tres columnas.

Una vez construido el lienzo del modelo de negocio, identificar explícitamente:

  • qué apuestas es imprescindible hacer para que el modelo de negocio diseñado se haga realidad;
  • a qué se debe renunciar expresamente de acuerdo con el diseño de modelo de negocio realizado;
  • qué riesgos asume el modelo resultante… y cómo mitigarlos en la medida de lo posible.

            apuestas-renuncias

Tal vez piensen que la última columna es la más importante de este añadido… ¿Sí?

Es natural. Los análisis de riesgos están presentes en nuestras mentes desde que alguien nos explicó por primera vez lo que era un DAFO… o desde el primer día en que un proyecto nos forzó a enfrentarnos a un AMFE

Pero déjenme decirles que, de acuerdo a mi experiencia, es justo lo contrario: es la columna menos relevante de las tres. Y lo es porque los riesgos habían estado siempre presentes en las discusiones de eleboración del lienzo de negocio, porque los riesgos los vemos con facilidad y formamos nuestros juicios de acuerdo al valor que les damos.

Lo sorprendente para mí fue lo útil que resultó completar las columnas de apuestas y renuncias. Porque sacaron a la luz que, a pesar de extensos, documentados, ricos y productivos debates y de las conclusiones finalmente reflejadas en un canvas:

  • lo que cada uno consideraba que tenía cabida o no dentro de ese modelo de negocio aún tenía un grado de desalineamiento muy importante;
  • no todos los agentes afectados por el modelo eran plenamente conscientes de las implicaciones que las decisiones adoptadas tenían;
  • existían aún áreas de definición no suficientemente resueltas.

Así que se lo recomiendo: es lo bastante simple como para que en una mañana de trabajo en equipo pueda resolverse… y resulta muy clarificador.

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Nota:

Esta es una nota para “rápidos” y “listillos”, categorías con las que yo mismo he flirteado a veces: la tabla debe completarse después de haber construido el lienzo de negocio, no antes. Y por si aún hay dudas de interpretación… antes no significa lo mismo que después. ;-)

El “carsharing” es ya una realidad en casi todas las grandes ciudades europeas, alguna de las cuales puede mostrar una penetración de este modelo de utilización de automóviles que empieza a ser relevante en su mercado de  movilidad urbana.

La verdad es que la tendencia que se observa (en especial entre nuevas generaciones) de bascular el “tener” hacia el “disponer”, es incuestionable en algunos casos y se acentúa en el centro de Europa, donde (por ejemplo en Alemania) el porcentaje de jóvenes que no encuentra un valor especial en eso de tener un coche propio crece año tras año y empieza a alcanzar porcentajes que, siendo aún pequeños, conviene no desdeñar.

Quizá la evolución sea aún lenta (en España es aún algo mayor del 90% el porcentaje de jóvenes que aspiran a tener coche propio), pero los porcentajes son mucho más significativos si hablamos del segundo vehículo familiar: ahí es donde en Europa los porcentajes crecen sólidamente.

La prueba de ello es que muchos de los grandes fabricantes europeos de automóviles y las grandes empresas de alquiler han lanzado iniciativas de alquileres por minutos y sin reserva previa, solos o en alianza, en muchos casos ligadas a pequeños modelos eléctricos y urbanos.

En definitiva, que por estas razones, por las restricciones que están empezando a imponer las grandes urbes, por la larga crisis que atravesamos o por la mejora de las alternativas disponibles, los que estamos en el sector del automóvil sabemos que el consumo y como derivada la producción de vehículos en Europa y más en concreto en Europa Occidental, va a estancarse, como poco, e incluso pudiera descender ligeramente en los próximos años.

Pero admitido esto… me ha dado por preguntarme cómo está a estas alturas el balance económico del asunto desde la perspectiva del usuario.

Ya hace tiempo que hice cuentas y concluí (entonces) que tener coche propio en mis circunstancias personales significaba gastarme casi un millón de las antiguas pesetas cada año. Hoy he querido rehacer y actualizar las cuentas, haciendo las mías, a pesar de que por internet circulan análisis similares abundantes e incluso hojas de cálculo para adaptar los números a la realidad de cada uno.

Vaya por delante que yo hago un uso bastante intensivo del coche, básicamente porque lo utilizo para desplazarme cada día a mi punto de trabajo, que está a 65 km. de distancia de mi casa. Mi perfil, por lo tanto, podría definirse como sigue:

  • Berlina de nivel medio-alto, para asegurar la durabilidad y seguridad del vehículo en condiciones.
  • 40.000 km/año.
  • Uso diario para traslado al trabajo, parte autopista parte carretera.
  • Seguro a todo riesgo con franquicia.

Considerando, para estandarizar cálculos, un alquiler de garaje y no una amortización de uno en propiedad, el coste anual podría calcularse como sigue (click sobre cada tabla para verla más clara):

coste coche 40000

¿Sorprendidos?

¿O asustados?

Ya… que lo que pasa es que mi caso es una barbaridad… Bueno, veamos, supongamos un perfil de uso muy distinto:

  • Berlina de nivel medio.
  • 15.000 km/año.
  • No uso diario para traslado al trabajo, o si es así, breve recorrido urbano o por carretera.
  • Seguro a todo riesgo con franquicia.

Con el mismo supuesto anterior pero con reducciones de coste en varios conceptos, ligadas a tratarse de un vehículo más modesto y de uso más reducido, las cuentas dan como sigue:

coste coche 15000

Ahora ya no hay excusa para que hagan una valoración, aun suponiendo que haya errado un 10-15% en mis cálculos: ¿no les parece que es una pequeña y quizá inconsciente barbaridad?

No me interpreten mal, no estoy llamando a una insumisión vial ;-) : de esos 6.000 (u 11.000) euros por coche y año viven miles de personas hoy en día… y no sería malo que al menos durante unos añitos eso siguiera ocurriendo.

Pero me ha dado por pensar que tal vez del “pago por servicio” del automóvil también podrían vivir muchas personas… y que quizá un coste ventajoso podría ayudar a convencer de la idoneidad de un cambio más acelerado.

Pues dicho y hecho. He buscado tarifas por internet de un operador de carsharing ya presente en varias ciudades españolas (es Bluemove… y solo espero no haber tenido la mala fortuna de elegir el más caro por azar) y he realizado una aproximación muy grosera para aplicarla a los dos perfiles anteriores. Los resultados son como sigue:

coste carsharing 40000

coste carsharing 15000

¿Cómo lo ven? A pesar de lo que dice la propaganda, hiper-caro, ¿verdad?… Implanteable para perfiles como éstos, por mucha conciencia medioambiental que uno posea… salvo que les salga el dinero por los bolsillos.

Lo siguiente resulta obvio: probar perfiles muy diferentes, en los que la necesidad de uso del vehículo sea algo ocasional y no estructural. Como verán, las cosas cambian bastante, aunque en ningún modo vamos a encontrarnos con un chollo, ni siquiera si se trata de usar un coche pequeño 40 días al año:

coste carsharing ocasional-1

coste carsharing ocasional-2

Conclusiones

  • Solo si son de los que van a necesitar un coche 20, 30, 40… 50 días al año, el carsharing les saldrá a cuenta, con las tarifas que hoy se barajan. Si necesitan usarlo cada día, olvídense.
  • Si ese es el caso de su segundo coche familiar y sobre todo si para eso solo necesitan un coche pequeño y urbano, mírenlo con cariño, porque quizá sea una gran y ecológica alternativa. Si sus varios hijos empiezan a pedirle el coche con demasiada frecuencia, puede que también… ;-)
  • Si son de los que solo van a necesitar esporádicamente un coche para una o dos horas y en recorrido urbano o peri-urbano, no lo duden: si hay una buena red de carsharing en su ciudad, el modelo es suyo.
  • Aún así… tengan en cuenta que en lo del “coche propio”, yo he considerado costes de garaje, precios de vehículo medio-altos, seguro a todo riesgo y otros factores de coste… que son una opción: se puede tener coche con menos. En sentido contrario, seguro que buscando también se pueden encontrar tarifas y ofertas de carsharing más baratas.
  • El sector del carsharing debe hacer un esfuerzo inmenso de reducción de sus costes si quiere ganarle de verdad la partida en un pedazo de tarta relevante al coche en propiedad. Seguros, mantenimiento, combustible, costes de personal, leasing y costes financieros,  alquiler de locales, limpiezas, sistemas de gestión y logística de flotas… El sector debería, a mi modo de ver, trabajar muy en profundidad cada capítulo de costes, establecer alianzas y acuerdos de colaboración y ganar en dimensión empresarial… para alcanzar como objetivo el dividir por dos el coste actual para el usuario. Y si creen que planteo un imposible, les diré que ya hay quien empieza a hacer la revolución.

Les dejo también la hoja de cálculo para que hagan sus propios números si quieren… y hasta aquí llego con mi rato reflexivo.

Gracias por acompañarme hasta el final… :-)

google rain

Hace ya años que venía amenazando, pero ya es definitivo: con Google se acabó la magia, se acabó el glamour.

Por cosas como ésta o como ésta (que ha hecho que esto otro dejara de pasar… ;-) como se ve abajo…).

Y el problema es que, si alguna vez triunfan el software libre y las redes distribuidas, ya tengo por cierto que dios cambiará de mano.

Matrix se construye silenciosamente entre nosotros. Queda resistir.

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mensualMARZOS

Google RIPderHace ahora 10 días, el 13 de marzo, Google anunciaba el cierre de Google Reader. Requiescat in pace.

La noticia corría como un reguero de pólvora por los timelines de las redes sociales entre la sorpresa, el lamento o hasta la indignación de sus usuarios, en buena parte personas de perfil profesional avanzado que han hecho de la conectividad a la red un modo de estar y de trabajar.

Cuando uno se acerca por primera vez a un “agregador de feeds” descubre que una herramienta sencilla de verdad ofrece un servicio de productividad personal insustituible y un punto inimaginable en el que pivotar su entorno personalizado de aprendizaje. Una forma, además bastante libre, de ordenar nuestra atención sin someternos al dominio de lo que cada uno quiere mostrar, desde la selección trabajada de contenidos bien filtrados.

Muchos lo probamos hace años… e hicimos de los hilos RSS, ordenados de forma simple, una parte de nuestras vidas profesionales y personales. Y Google estaba ahí: en la magia de los modelos freemium basados en la entrega inconsciente de información y hábitos personales que conscientemente estabas dispuesto a abrir, en la ilusión sobre una empresa que aporta valor y desafía los modelos establecidos haciendo las cosas de otra forma.

No puedo cuestionar la decisión de Google. Ninguno podemos decir que no supiéramos que ese tipo de servicios no comprometen al prestador a su mantenimiento.

Tampoco voy a hacer un análisis sobre el futuro del RSS y el papel del que parecen querer retirarle muchos de los grandes de la red, ni voy a comentar plataformas alternativas que se estén posicionando para recibir a los expulsados del Reader, ni voy a centrar mi reflexión sobre el impacto que la decisión de Google pueda tener en mi propio PLE y el tiempo que me va a exigir migrar a otra herramienta que me haga sentir confortable. Sobre eso hay innumerables artículos ya escritos en estos días, sospecho que en todos y cada uno de los idiomas de este mundo. Y peticiones (yo ya he firmado) que igualmente se multiplican, para que Google dé marcha atrás en su decisión, que es lo que parece que no ocurrirá.

Este artículo es un lamento por el golpe que supone al trabajo que durante años venimos desarrollando muchos dentro de empresas tradicionales, por impulsar modelos de trabajo y de actividad profesional y empresarial más libres, más abiertos y más colaborativos.

Es un golpe duro y bajo (no puedo decir que ilegal, inmoral o sucio, pero solo porque sé que no es así) que ataca frontalmente a la confianza en que hay cosas que socialmente están cambiando en la noción del trabajo.

Hacer que las personas adopten herramientas de la web social desde dentro de las empresas tradicionales y con funcionamientos internos bien asentados en una tarea complicada y siempre de largo aliento.

Las barreras son culturales, de hábitos y comportamientos que cambian (y que cuando cambian, hacen visibles mayores necesidades de cambios en los propios procesos de gestión), de miedos (nadie se puede imaginar los miedos que despierta en una empresa asentada el concepto de empresa abierta, el poner en riesgo el culto a la protección del conocimiento, al secreto empresarial…) y de desconfianzas (a colocar mi conocimiento en “la nube”, en donde nadie sabe cómo se protege, quién lo controla o cómo garantizar que no desaparecerá sin más…).

Desde poner la foto en una intranet hasta abrir una cuenta en Google, trabajar en un Google Site o poder acceder a una red social sin barreras desde tu puesto de trabajo, cada paso a dar es un problema para muchas personas y una batalla a ganar por quienes tratamos de impulsarlo.

Reader ha estado en casi todas esas batallas. Es uno de los puntos claves por los que empezar, porque su utilidad es asombrosamente visible para la mayoría de las personas que se acercan por primera vez a conocerlo. Alrededor de un agregador de feeds se mueven los PLE (un paso trascendental para entender el trabajo conectado), las comunidades de vigilancia artesanales, la alimentación de comunidades de microblogging basadas en Twitter y Yammer…

De verdad que el cierre de Reader es un golpe bajo para todo ese esfuerzo: ¿cómo defender ahora la idoneidad de utilizar la plataforma de Google Sites para el funcionamiento de comunidades colaborativas… ante gente que para empezar a hablar demandaba disponer de backups automatizados de una wiki incluyendo los contenidos enlazados? ¿Cómo volver a explicar que la seguridad de la información es muy probablemente mayor en la nube que en cualquiera de nuestros servidores, aunque eso no sea lo relevante?

El mismo día en que se anunció el cierre estábamos formando internamente usuarios en Reader. ¡Y todavía podemos afirmar… que eran usuarios avanzados!

Nosotros sabemos que las herramientas van y vienen y estamos preparados para aceptarlo con un simple cabreo, pero para la confianza en ello de las organizaciones más clásicas y de las personas que en ellas trabajan, el mensaje es demoledor.

Ellos no son “beta-permanente”: necesitan caminar sobre mayor estabilidad hasta llegar al punto de considerar un cambio así parte del juego.

La verdad es que aún hoy, 10 días después… no sé muy bien cómo abordaremos esto. Tampoco sé si Google ha medido bien la consecuencia de dar carpetazo a una aplicación con un uso profesional muy relevante.

Lo que sí intuyo… es que tendrá consecuencias, sin saber cuáles, en la forma en que hemos venido contemplando esto de lo 2.0… y a Google en particular.

Y que no hay derecho. Aunque lo haya.

cumpleaños4Cuatro años de blog. En síntesis numérica, unas 100.000 páginas vistas y casi 1.000 comentarios (incluidos propios y pingbacks), para 123 artículos.

Cada año he estado presentando un cierre dividido en dos partes (el resumen de los 12 meses y el balance de la experiencia), pero a partir de ahora iré dejando todo en un único post… para no aburrir en demasía.

Empezaré por decir que el balance de escribir un blog sigue siendo positivo, pero también que las sensaciones que me provoca esta casa son muy diferentes a las de años anteriores.

Mientras que las cifras cada vez me dan más igual (sin negar que halaga mucho un post muy ‘tuiteado’ o muy leído, la liviandad con que acojo los ascensos o descensos bruscos de visitas es casi como la de levantarse cada mañana para empezar el día), sin embargo empieza a surgir algo así como un cariño por la criatura que, lejos de ser un proyecto en el que me embarque con ilusión y con ganas, cada vez se parece más a un abrigo que me colocara por encima en cada viaje, un nuevo apéndice de quien soy.

Lo miro como quien mira a un hijo que ya va creciendo y tomando sus propias decisiones: desde la tutela pero desde la observación, al mismo tiempo desde la distancia y desde el afecto.

Es más… he pensado a veces en cambiarle el diseño, renovar la imagen, buscar plantillas más actuales y limpias… pero he decidido que no. Quiero que cuando me acerque sea algo reconocible, como lo son mis manos o mi imagen ante un espejo.

Supongo que les parecerá una contradicción postular día sí y día también las bondades y la necesidad de mirarlo todo desde una visión diferente… y al mismo tiempo declarar esta posición conservadora, coherente con la satisfacción que me da muchas veces el guardar cosas durante largo tiempo (o para siempre), pero déjenme decirles que uno tiene derecho a ser un humano contradictorio… y que para ser sincero, no lo llevo nada mal. :-)

Los buscadores, además, ejercen un papel maligno sobre el ego, inflando las estadísticas en base a búsquedas de imágenes y a algoritmos que cambian y balancean las cifras de un lado a otro sin explicación razonable y sin efecto alguno respecto de medir realmente el alcance del blog.

Así que, asumido desde el principio que esta es una cabaña muy modesta habitada por un escribidor en un rincón, el tiempo transcurrido no ha hecho sino aportar evidencias a las intuiciones. Engañarse a uno mismo es fácil, pero no le encuentro el beneficio, la verdad… Ésta es una bitácora leída por cuatro gatos (muy respetables y valiosos, eso sí), pero tengo que decirles que son ustedes poco más que cuatro… y seguirá siendo así porque entre otras cosas no tengo intención de hacer nada para que este asunto cambie. ;-)

Les daré los números, no faltarán. Seguiré siendo contradictorio, en este mismo post con respecto a lo que en él digo. Y seguiré además celebrando algún pequeño récord si se produce, pero por el simple hecho de que me divierte hacerlo, porque está bien aprovechar una ocasión para celebrar.

Eso sí, antes… vayamos con el resumen de lo publicado, 16-post-16 incluyendo éste…

Reflexiones:

Vibraciones:

Vibraciones sonoras:

Y los restantes:

Solo un post escrito este año tiene el privilegio de estar entre los 20 más leídos en el mismo periodo: “Křižovatka” (325 vistas), aunque estuvieron cerca “Disposición y disponibilidad” (255), “Start-up, emprendimiento, producto y circo” (200), “Resiliencia a relevos” (194) y “Priorizar, esa cómoda falacia” (185).

Como siempre, en el top-10 se sitúan mis artículos ya clásicos sobre autogestión, gestión por competencias, coaching, el mágico “2.0″ o algunas reseñas bibliográficas. Para que se hagan una idea, mis reflexiones sobre “ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” ha tenido en los últimos 12 meses la friolera de 3.000 visitas para un total de 5.000 desde que fuera publicado.

Pero en el cuadro de honor, lo que hay realmente que destacar es que varios de los artículos han generado una amplia conversación: en torno a los veinte comentarios han estado “Disposición y disponibilidad”, “La empresa no está” y “Start-up, emprendimiento y producto y circo”, sin despreciar algunas conversaciones muy interesantes alrededor de “Spiral-up process”, “Resiliencia a relevos”, “El ser magnánimo” o “Priorizar, esa cómoda falacia”.

Tengo que reconocer que algunos comentarios de este año me han llegado a ruborizar “virtualmente”: personas que te dicen que leerte les ayuda a tomarse el día con el corazón… no dejan indiferente. Al menos no a mí. A ellos y a todos los que han dejado testigo de su paso por estas páginas, un millón de gracias. Es de verdad lo más gratificante, con mucha diferencia, que te puede pasar cuando escribes para quien quiera leer.

También las suscripciones han vuelto a crecer. Poco, como cada año, pero hacia arriba: hoy son 125 personas, 17 más que un año atrás. Pero también esta cifra (que ésta sí que me importa), tiene una lectura agridulce: mientras era normal que registrara entre 40 y 50 visitas sindicadas hace 12 meses para cada post que escribía, hoy cuesta ver que hay más de 20 de mis suscritos que se molestan en leer cada artículo. No sé si es que los tiempos… no están para la lírica. :-(

Y ya poco más. Dejo abajo algunos de los indicadores actualizados que he venido publicando año a año, incluyendo la evolución de las páginas vistas (sin contar visitas sindicadas). En lo que llevamos de 2013, en cualquier caso, esos cambios de los algoritmos del padre Google parecen estar haciendo mucho daño a mis frías cifras… así que no le daremos demasiada importancia.

A por el quinto… :-)

tabla-año4

mensual1302

falaciaPriorizar es un verbo de significado complicado, con el que nos justificamos o incluso nos engañamos con extraordinaria y sospechosa facilidad.

Hablando de diseño estratégico o de elegir los objetivos a abordar en un plan de gestión o de distribuir los recursos disponibles entre varios proyectos posibles, seguro que si les digo que “priorizar es un error“… muchos de ustedes, estimados lectores, discreparían abiertamente conmigo.

¿Lo hacen? ¿Discrepan?

¿Les he encendido alguna lucecita de alarma que excite su curiosidad?

Pues déjenme decirles que, en mi modesta opinión, el uso que tácitamente hacemos muchas veces del verbo “priorizar” en nuestras organizaciones es una auténtica falacia, y su aplicación, un cáncer que instala a las personas en la complacencia de haber hecho las cosas bien, cuando la realidad está bastante distante de ello.

Y eso, en las empresas y entre directivos, es un asunto grave.

Todo comienza en otra falacia: asumir que hay que distribuir una bolsa de recursos finitos. ¿Tampoco están de acuerdo con que eso sea una falacia?

Pues vamos a tener que pelear mucho hoy… ;-)

Veamos… No quiero con eso afirmar que los recursos que podamos tener sean infinitos, no soy un ingenuo. Lo que quiero decir es que el postulado del párrafo anterior, en la práctica, suele conllevar varias lecturas tácitas perversas:

  • Finito no quiere decir escaso, pero es fácil ver cómo se asume su equivalencia, ¿verdad? Escaso es que es inferior a lo necesario… y no es evidente que el disponer de recursos finitos signifique que no disponemos de los necesarios.
  • Tener no es igual a disponer. Con demasiada frecuencia nos instalamos en lo que podemos alcanzar sólo con lo que está bajo nuestro dominio o control absoluto. Pero hay recursos de los que podemos disponer aunque no sean “nuestros”, ¿no? Y por cierto… ¿recuerdan el verbo pedir?
  • ¿Son ustedes de los que creen que la mayoría de los retos deben abordarse mediante trabajo de conocimiento? Pues si es así… ¿me explican cómo miden la “finitud” del recurso conocimiento que puede desarrollar una persona? Ejem…

Llevo ya recorridos muchos años de vida laboral y he pasado por varias organizaciones y equipos… y en todos, pero en todos ellos, ha habido momentos importantes en que el equipo llega a la conclusión de que “queremos hacerlo todo y a todo no se puede llegar” y por consiguiente, “no sabemos priorizar” o “tenemos que priorizar”.

Aparentemente, el equipo tiene razón: uno no puede hacer en la vida todo lo que quiere, porque no le da la vida… o no le dan las capacidades de las que dispone.

Pero es que el proceso, en las empresas, suele tener un “antes” de esa situación en la que alguien parece descubrir la piedra filosofal y el bálsamo de Fierabrás todo junto cuando propugna que “hay que priorizar”.

Cuando una empresa se embarca en una reflexión estratégica o cuando desencadena un proceso de definición de un plan de gestión, incluido el correspondiente despliegue de objetivos, el resultado final es siempre una conjunción de apuestas y renuncias.

En efecto, identificados los factores de competitividad y analizado el posicionamiento estratégico actual y el deseado, la conclusión de un proceso de reflexión estratégica es un conjunto de retos organizativos seleccionados a costa de otros que, siendo igualmente posibles, no se consideraron relevantes o deseados. Es decir, el resultado de una reflexión estratégica ya lleva implícita no solo una priorización de líneas de trabajo, sino incluso renuncias explícitas o tácitas a infinitas otras posibilidades.

De igual modo, cuando se elabora un plan de gestión, se establece un despliegue de objetivos que se supone conducirán las acciones que van a permitir a la organización alcanzar las mejoras de rentabilidad, de penetración en el mercado o de funcionamiento interno que se desea alcanzar.

Pasa igual en un proyecto de mejora: tras el proceso de análisis, se determinan las acciones a realizar para alcanzar un determinado grado de mejora, que nunca son todas las posibles sino las que se consideran necesarias.

Y es que en esa palabra, necesarias, radica la clave de lo que quería decir. Cuando semanas o meses más tarde se observa un “atasco” en el rendimiento con que la organización va digiriendo sus planes, ya no se trata de priorizar, si se entiende que “priorizar” es decidir de nuevo qué se va a hacer y qué se va a abandonar… porque estaremos dejando de hacer cosas que en su momento tuvimos claro que eran necesarias y por tanto estaremos comprometiendo seriamente el logro.

La competitividad es tan intensa y los competidores tan rápidos que en numerosas ocasiones, una empresa necesita hacer todo lo que ha definido que necesita hacer, si quiere sostener su supervivencia. Podrá renunciar a algunas cosas, pero muy probablemente eso tendrá un coste no deseado y a veces difícil de recuperar.

Priorizar significa decidir qué hay que hacer antes y qué después, dónde hay que poner los mejores recursos y personas a trabajar, en dónde hay que poner un mayor empeño o foco.

A veces, priorizar es solo reservar y proteger un pedazo de esos recursos, destinados a retos que serían absorbidos por las necesidades operativas en caso de no hacerlo (diversificación o innovación, por ejemplo).

Pero si hablamos de que hay que priorizar de entre lo que hemos identificado que es necesario hacer, priorizar ya no es decidir qué no haremos.

Otra cosa es que, después, en el desarrollo de la acción, nuestras limitaciones o los imprevistos que fueran surgiendo nos impidan alcanzar el final de la lista. Eso es hasta natural.

Pero la labor de un equipo líder es trabajar en el “cómo sí”, en cómo la organización llega a todo lo necesario, empezando (eso sí) por lo prioritario.

Para conseguir que se haga simplemente lo que aparentemente se puede hacer… basta un buen gestor. Y en castizo, oigan, “eso lo hace cualquiera” (… que se ponga a ello).

Así que corrijo ahora la provocación del principio ;-) : sí hay que priorizar, pero escapando de dotarle al verbo de ese otro significado complaciente… y falaz.

Dice el cuento que Pedro avisó en falso tantas veces al pueblo de la llegada del lobo, que cuando realmente llegó, la gente se quedó en su casa mientras el animal daba buena cuenta del rebaño. Entre nosotros, 2009 fue el año de la confirmación de una crisis muchas veces anunciada por aparentes “cenizos”… que pilló a muchos mirando hacia otro lado.

Pero lo curioso es que, en el terreno musical, el lobo apareció premonitoriamente en muchos temas que sonaron a lo largo de 2009, como veremos en mi correspondiente “disco del año”.

Aún con los ecos de Miguel Bosé, como un lobo en su dueto con Lucía, este año descubrimos que, en su Peter Punk, Alejandro Sanz pensaba a veces que aullaba un lobo… pero sobre todo, contemplamos cómo Shakira se transfiguraba en una poderosa loba de barrio.

Amaia Montero dibujaba su primer álbum en solitario y Bebe renacía de su voluntaria huida musical (se ve que era muy cansado :-) ), con nuevos temas tras más de cuatro años de sequía… coincidiendo con otro “ave fénix” que renacía de sus cenizas nada menos que 8 años después (aunque esta vez al 50%): Ella Baila Sola (EBS).

En sentido contrario… no sé si ellos lo sabían por aquél entonces, pero El Canto del Loco y La Quinta Estación daban los últimos coletazos, antes de que Dani Martín, David Otero (El Pescao) o Natalia Jiménez (un año después) iniciaran sus carreras en solitario.

Reeditan disco y mantienen calidad gente tan diversa como Conchita, El Sueño de Morfeo, Rosana o David Bisbal… y se confirma como una propuesta muy sólida (y por fin “con cuerpo” popular), Efecto Mariposa.

Entre las novedades agradables del año, María Villalón… y la sorpresa de Labuat, la formación del “producto” de Risto Mejide, esa niña de ojos azul infinito llamada Virginia Maestro que pone terciopelo en la voz… y que ya dirigiendo ella sola sus pasos tiene aún que regalarnos muchos grandes momentos.

Fuera… es el año de Jason Mraz, al que descubrimos en múltiples vídeos y espléndidos directos tras el bombazo que fue su álbum “We Sing. We Dance. We Steal Things”. Sus temas “I’m yours” y “Lucky” (a duo con Colbie Caillat) encabezaron las listas de todo el mundo durante meses y fueron versionadas por aficionados en YouTube hasta la saciedad.

La selección de seis vídeos para este disco comienza por un gran tema de Bebe, “Pa mi casa” (sobre el que caben casi infinitos significados que seguro no son el original), sigue por una grabación en estudio del “Eres tonto” de El Canto del Loco junto a Vicentico, el pop floral de Ella Baila Sola en su “Baldosas”, el bombazo “I’m Yours” de Jason Mraz (he elegido el videoclip oficial para no perder ni un matiz de la voz), la canción más oída de ese primer álbum de Labuat con los Pinker Tones (“Soy tu aire”, aunque tentaciones tuve de poner el “Ya se verá” enlazado en la lista) y, finalmente, el temazo de Shakira para la banda sonora de “Amar en tiempos del Cólera” llamado “Hay amores”.

    1. Alejandro Fernández – Se me va la voz
    2. Alejandro Sanz – Desde cuándo
    3. Alejandro Sanz – Lola soledad
    4. Alejandro Sanz – Mala
    5. Alejandro Sanz – Mi Peter Punk
    6. Alejandro Sanz – Yo hice llorar hasta a los ángeles
    7. Amaia Montero – 4 segundos
    8. Amaia Montero – 407
    9. Amaia Montero – Quiero ser
    10. Amaia Montero – Te voy a decir una cosa
    11. Amaia Montero – Tulipán
    12. Bebe – Escuece
    13. Bebe – Pa mi casa
    14. Bebe – Sinsentido
    15. Chambao – Camino interior
    16. Chambao – Cómeme
    17. Chambao – Detalles
    18. Coldplay – Lovers in Japan
    19. Coldplay – Viva la vida
    20. Conchita – Cuéntale
    21. Conchita – El manual
    22. Conchita – Qué suerte
    23. Conchita – Se cerró la puerta
    24. Conchita – Soy un gato
    25. Conchita – Tan despacio
    26. Conchita – Tanto tiempo
    27. Conchita – Un trocito de aire
    28. David Bisbal – Al andalus
    29. David Bisbal – Besos de tu boca
    30. David Bisbal – Dame tu amor
    31. David Bisbal – Esclavo de tus besos
    32. David Bisbal – Si falta el aire
    33. David Bisbal – Sin mirar atrás
    34. Ella baila sola – Baldosas
    35. Ella baila sola – Confianza
    36. Ella baila sola – Donde más lejos
    37. Ella baila sola – La parada del 6
    38. Ella baila sola – Tequila
    39. Ella baila sola – Tiene sentido creer
    40. El canto del loco – Contigo
    41. El canto del loco – Corazón
    42. El canto del loco – Peter Pan
    43. El canto del loco – Quiero aprender de ti
    44. El canto del loco & Amaia Montero – Puede ser
    45. El canto del loco & Alejandro Sanz – Volverá
    46. El canto del loco & Vicentico – Eres tonto
    47. Efecto Mariposa – 1994
    48. Efecto Mariposa – Amante
    49. Efecto Mariposa – Camino
    50. Efecto Mariposa – Diez minutos
    51. Efecto Mariposa – Indiferente
    52. Efecto Mariposa – No puedo
    53. Efecto Mariposa – Por quererte
    54. Efecto Mariposa – Querencia
    55. El sueño de Morfeo – Miel en los labios
    56. El sueño de Morfeo – No hay vuelta atrás
    57. El sueño de Morfeo – No sé dónde voy
    58. El sueño de Morfeo – Quién te crees
    59. El sueño de Morfeo – Si no estás
    60. El sueño de Morfeo – Volver a empezar
    61. Jason Mraz – I’m yours
    62. Jason Mraz – Make it mine
    63. Jason Mraz – Mr. Curiosity
    64. Jason Mraz – One love
    65. Jason Mraz – Please don’t tell her
    66. Jason Mraz – Sleeping to dream
    67. Jason Mraz – Summer Breeze
    68. Jason Mraz – You and I both
    69. Jason Mraz & Colbie Caillat – Lucky
    70. Julieta Venegas – Luna de miel
    71. Julieta Venegas – Mi principio
    72. Julieta Venegas & Miranda – Perfecta
    73. La 5ª estación – Así eres
    74. La 5ª estación – Que te quería
    75. La 5ª estación – Sin salida
    76. La 5ª estación – Te supieron a poco
    77. Labuat – Carta de otoño
    78. Labuat – De pequeño
    79. Labuat – I’ll stand by you
    80. Labuat – Llueve mal
    81. Labuat – Mentiras a contraluz
    82. Labuat – Soy tu aire
    83. Labuat – Ya se verá
    84. La oreja de Van Gogh – 11 de marzo jueves
    85. Manuel Carrasco & Malú – Que nadie
    86. María Villalón – Cansado de girar
    87. María Villalón – Gli ostacoli del cuore
    88. María Villalón – La lluvia
    89. Miley Cyrus – Don’t walk away
    90. Miley Cyrus – Obsessed
    91. Miley Cyrus & Nick Jonas – Before the storm
    92. Rosana – Aprendí
    93. Rosana – Con viento a favor
    94. Rosana – Llegaremos a tiempo
    95. Rosana – Lo que quiero y lo que no
    96. Rosana – Para nada
    97. Rosana – Tú eres mi suerte
    98. Shakira – Hay amores
    99. Shakira – La loba
    100. Shakira – Pure intuition

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