Reflexiones: el paradigma de la velocidad

Es muy conocida ya la frase de Bill Gates de que los negocios iban a sufrir más cambios en los siguientes 10 años que en los últimos 50, o en el mismo sentido y también célebre en su sector, la frase de Mary Barra (CEO de General Motors) en enero de 2016, de que el mundo del automóvil iba a cambiar en los siguientes 5 o 10 años más que en los 50 últimos.

La velocidad es el nuevo paradigma de nuestra época. Todo sucede cada vez más deprisa, en primer lugar porque el avance de las comunicaciones está permitiendo ya disponer de información en tiempo real en prácticamente cualquier proceso decisional, se produzca a la distancia a la que se produzca… y en segundo lugar porque ya no solo se trata de inmediatez en las comunicaciones, sino que la inteligencia artificial está abriendo decididamente ya la puerta al procesamiento casi instantáneo de ingente cantidad de información, definiendo modelos predictivos y crecientemente prescriptivos de las decisiones a adoptar.

La próxima etapa en la velocidad de transmisión de datos es el 5G, el salto de la tecnología móvil que a la gran capacidad une tiempos de latencia extraordinariamente reducidos (hablamos de milisegundos), crucial para todo lo que huela a decisiones autónomas basadas en algoritmos de inteligencia artificial, desde el funcionamiento de máquinas hasta la conducción autónoma.

Todo apunta al mismo lugar… y no solo en tecnologías de información y comunicación:

  • Tesla pone sobre la mesa desarrollar un automóvil entero en menos de 2 años (frente a los estándares previos de 5), o desarrollar y comenzar la producción de un componente (en justa correspondencia) en 6 meses en lugar de los 2 años tradicionales que costaba si se incluía el diseño de producto;
  • la colaboración con startups es la forma en que crecientemente las empresas e incluso los centros tecnológicos aceleran los procesos de innovación, incorporando recursos, competencias, tecnologías e incluso modelos de negocio disruptivos de forma no orgánica, a través de los modelos “venture client” o mediante la inversión selectiva y a veces la absorción;
  • la diversificación en servicios o el cambio en los modelos de negocio ganan presencia porque la innovación tecnológica, en un mundo donde el acceso al conocimiento se democratiza, cada vez dura menos como diferencial competitivo frente a la experiencia de usuario, más difícil de replicar;
  • los fenómenos de disrupción (que siempre han existido) se suceden ahora uno sobre otro, impulsados por miles de personas cuyo propósito es que esto suceda, con curvas de adopción cada vez más verticales;
  • el dinero que se mueve en los fondos de capital riesgo necesita también velocidad en el crecimiento de sus invertidas: salir en tres años en lugar de 5, con un mismo precio de salida, significa multiplicar por 2 el TIR de su inversión… y como consecuencia, las empresas consolidadas y con fuertes inercias en las operaciones se financian buscando refugio en las alternativas más conservadoras, aumentando indirectamente su exposición a los fenómenos de disrupción;
  • la integración creciente de las cadenas de suministro busca facilitar respuestas ágiles a los cambios de la demanda y las empresas “responsive” son capaces de entender la naturaleza de los cambios para convertir su respuesta en un diferencial competitivo…

Llegar tarde es ya hoy casi peor que el pecado de llegar demasiado pronto… por inútil. Aunque la frase parezca el reverso de un oxímoron, la innovación se entiende hoy mal sin la anticipación. Es decir, no basta ya solo introducir una novedad en un mercado que la acepte, sino que es necesario hacerlo con el margen temporal suficiente como para poder construir una posición en el escenario competitivo que haga que el esfuerzo merezca la pena, sin que la siguiente ola de innovación la desplace sin explotar.

Estamos, por tanto, frente a un incierto balance “retorno vs velocidad”, que con frecuencia resulta complicado de gestionar y no es evidente que pueda valorarse con cierta fiabilidad.

Nadie discute, en cualquier caso, que la velocidad deba ser uno de los vectores que definan muchas estrategias empresariales en nuestros días… pero déjenme decirles que están mucho menos claros los significados que se le deban dar en cada caso a la noción de velocidad o las rutas que se deban habilitar para conseguirla.

Por ejemplo: es muy común desde hace años hablar de metodologías ágiles en la gestión de proyectos, que con frecuencia tienden a considerarse como herramientas que “agilizan” el proyecto, en el sentido de que reducen los lead-times de desarrollo del mismo. Y en mi opinión no es exactamente así, sino que más bien debería entenderse que lo que se reduce es el tiempo en que se consigue el producto o el servicio a plena satisfacción del cliente (o con plena aceptación de un mercado), aunque el tiempo del proyecto de desarrollo como tal permanezca similar o sea incluso superior. La clave de las metodologías ágiles es más la orientación permanente al cliente o mercado y entender su satisfacción o adopción como logro, más allá de la respuesta a unas especificaciones mediante un producto o servicio excelente.

Otro ejemplo: inteligencia competitiva no es un sinónimo de vigilancia competitiva. Incluso en los casos de un sistema de vigilancia realmente excelente, con acceso a fuentes de información relevantes, algoritmos de búsqueda bien diseñados, gestión de la información bien estructurada y procesos de comunicación potentes y ágiles, la clave por la que éste hace a una empresa inteligente es lo que es capaz de hacer con todo ello: cómo organiza su modelo de decisiones y cómo estructura mecanismos de acción rápida para ejecutar iniciativas estratégicas y anticiparse a sus competidores y a veces hasta al mercado. En definitiva, cuánto tiene de empresa “responsive”, que es capaz no solo de entender la naturaleza de los cambios sino de convertir su respuesta en una ventaja.

Y respecto a las formas, a los “cómo”… conviene tener cuidado, porque no hay “recetas para todos”.

Veamos… Quizá hayan experimentado la dinámica de grupo que les voy a exponer, pero en cualquier caso, no por conocida o por obvia que sea su conclusión deja de ser interesante como elemento reflexivo:

  • Imaginemos un grupo numeroso que dividimos en dos subgrupos, que cada uno contenga unas 15-20 personas. Se trata de pedir a cada subgrupo que acabe formando una fila ordenada por fecha de nacimiento, de mayor a menor. La diferencia está en las instrucciones que se les da para hacerlo:
    • Antes de comunicarles la misión, al primer subgrupo se le pide que escoja a un líder que lleve al equipo al logro de la misma. El líder irá hablando con cada miembro del equipo y le irá situando en la fila según considere. Todos los miembros del equipo conocen la misión y se comprometen a colaborar con el líder, respetando escrupulosamente y con diligencia las instrucciones que del mismo reciban, sin tomar iniciativas particulares que pongan en riesgo la dinámica que el líder determine.
    • Al segundo subgrupo se le pide simplemente que se auto-organice, que se auto-ordene sin que nadie ejerza ningún tipo de liderazgo nominativo o ni siquiera visible.
  • Como ya estarán imaginando, en la inmensa mayoría de los casos es el segundo subgrupo el que logra antes su objetivo… y además con claridad.

¿Cuáles son las características de este experimento? Pues que en este caso, cada persona es capaz de saber qué debe hacer él (cuál es su trabajo) y qué deben y van a hacer cada uno de los demás: todos conocen el trabajo que todos tienen que hacer, incluido el trabajo colectivo de coordinación: nadie tiene que explicarles nada. A partir de aquí… el resultado es simplemente una cuestión de cálculo de combinatoria: salvo que alguien sea muy torpe o boicotee el trabajo colectivo, éste se muestra imbatible, aunque solo sea porque el número de iteraciones en paralelo que se ejecutan deja sin opciones al liderazgo ordenado personal.

Sin embargo, les invito a que vean el siguiente vídeo, uno de los muchos que pueden encontrarse en la red sobre cómo construir todo un túnel o bajo-puente en una vía de comunicaciones activa, en tan solo un par de días:

Asombroso, ¿no creen? Me resulta hipnótico seguir la secuencia acelerada de los acontecimientos, de los que solo se salvan las acciones de preparación que en otros casos también se muestran…

¿Cuáles son las claves ahora de esa enorme efectividad de coordinación, que consigue un logro desafiante en un tiempo récord? Pues naturalmente, en este caso, una exquisita planificación.

Alguien (equipo o persona) ha tenido que ejercer un liderazgo efectivo que diga a cada gremio o equipo de trabajo exactamente qué tenía que hacer, cómo y cuándo… y todo el mundo ha tenido que ejecutar sus compromisos con la precisión de un reloj. Cualquier desviación de cualquiera de las operaciones hubiera dado al traste con el objetivo. Aquí no tiene cabida ni la auto-organización ni la improvisación y todo está detalladamente planificado y medido.

¿Por qué era ésta la mejor manera de ejecutar este proyecto? Pues porque, entre otras cosas, era posible conocer con antelación cada una de las acciones que debían ser ejecutadas y definir con absoluta precisión los tiempos específicos y con ello la secuencia exacta de ejecución de las mismas. Todos los factores que pudieran introducir variabilidad eran medibles y controlables antes de comenzar. Es como si, en la primera fila de personas del ejemplo anterior, al líder le hubieran dado la foto, el nombre y la fecha exacta de nacimiento de cada miembro de su equipo y hubiera podido hacer una lista ordenada en un papel media hora antes: el grupo auto-organizado no habría tenido opción.

Pero además, ninguno de los ejecutores del túnel conoce cómo desarrollar el trabajo de los demás y necesita concentrarse absolutamente en realizar efectivamente su parte (consciente solo de que de su logro dependerá el de los demás y el colectivo en su conjunto), porque cualquier imprevisto sería imposible de manejar por los distintos gremios en un ejercicio de auto-organización, salvo con un elevado riesgo de fallo, que solo una coordinación de obra centrada exclusivamente en ello podría resolver.

La forma en que se pueda aportar velocidad a un proyecto o a una toma de decisiones es, por tanto, variable y en ocasiones difícil de determinar. Ni la hiper-planificación ni el “agilismo” van a ser una respuesta universal ni van a concluir en resultados consistentes ni siquiera para una tipología homogénea de iniciativas, porque el factor humano siempre puede introducir factores de distorsión incontrolables.

Aún así, la fragmentación en bloques, con entregables verificables que vayan certificando la satisfacción del cliente o la adopción en el mercado, o la aplicación selectiva de nuevas tecnologías que permitan replantearse drásticamente los lead-time de las distintas fases de un proceso, pueden ser modelos mentales que consistentemente tengamos que plantearnos con perseverancia.

Cómo manejar el paradigma de la velocidad va a ser un desafío clave, en si mismo, en el escenario competitivo en el que ya hemos entrado decididamente.

A disfrutarlo… 😉

Vibraciones sonoras: las playlists del covid… y el retrofitting

La categoría de “vibraciones sonoras” apareció tarde en esta bitácora.

Básicamente respondía a un par de hechos que coincidieron en el tiempo: por un lado, que empecé a sentirme absolutamente dueño de escribir sobre lo que me diera la gana en cualquier momento, aunque el tono general del blog fueran los temas de empresa; y por otro, que habiendo hecho un considerable esfuerzo de ir construyendo un disco anual con una selección personal de 100 canciones mayoritariamente publicadas ese año, descargadas una a una desde redes p2p, me apeteció compartirlo en esta casa.

Mi primer CD fue el de 2006, el año en que nacía Spotify, aunque por aquel entonces yo no lo supiera, ni entonces ni durante varios años más (hasta finales de 2008, de hecho, no se lanzó la plataforma al mercado). Eran tiempos donde uno tenía que aguantar que los soportes digitales se comercializaran a mayor precio que los vinilos, o que iTunes cobrara 0’99 $ en USA y 0’99 € en Europa por el mismo producto distribuido por el mismo canal… así que uno se sentía invitado a buscarse la vida primero para aprender discernir inmediatamente después entre plataformas realmente p2p o propuestas abiertamente piratas, que escondían negocios lucrativos detrás de la imagen romántica de rebeldía frente a ese abuso de las multinacionales del sector. Por decir algo… 😉

El trabajo no era pequeño: además de la primera tarea de elegir 100 canciones, había que seleccionar para cada una el torrent por el que acceder a un contenido de calidad y al mismo tiempo con formato de compresión que no implicara comerse medio CD de destino, había que descargar las canciones, nombrarlas de modo uniforme para que los reproductores las identificaran, ordenarlas, quemar el CD con ellas, diseñar e imprimir las carátulas del CD y de su caja…

Muchas horas, la verdad… y por eso me pareció una buena idea compartir ese trabajo en inquietos… sin ser consciente, el principio, de que volcar cada CD a una lista en un post exigía identificar enlaces a vídeos musicales de YouTube (siempre que fuera posible) o a audios disponibles en abierto en internet, lo que en sí mismo era un nuevo trabajo, de más dedicación de la estimada.

Así fueron cayendo los discos de 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010… y así empecé el de 2011, que se quedó a medias sencillamente porque las obligaciones profesionales y familiares apretaron los tiempos libres hasta el punto de interrumpir el camino.

Hay que decir que también influyó que la orientación de los discos (muy marcada por las novedades pop en castellano) dejó de ser muy apreciada por la familia según pasaban los años… así que la recompensa al esfuerzo claramente se iba reduciendo en el tiempo. 😉

Y así se acabó, como derivada, la categoría de “vibraciones sonoras” del blog.

Hasta hoy…

Hace tres años se instaló en mi móvil la suscripción de pago de Spotify… y la pandemia de 2020 fue la excusa perfecta para comenzar a construir mis listas de reproducción. Comencé poco a poco: cada fin de semana iba añadiendo temas en castellano a una de esas listas, asociada al año en curso. Una forma fácil de ir sumando temas, sin esfuerzo, simplemente haciendo un click tras escucharlos.

El resultado: el disco de 2020 contiene 10 horas de música pop, rock, indie y algunas excepciones más desde el folk, pasando por el bolero o hasta el trap. Siempre en castellano, una orientación mantenida desde el origen y que tiene como principal explicación lo bien que acompaña a los viajes familiares en coche. 🙂

2021 sigue por el mismo camino, pero esta facilidad de ir creando lista me fue provocando cada vez más ganas de volcar los viejos CD de canciones descargadas a nuevas listas de Spotify… y este fin de semana pasado, lo he hecho.

La página de “vibraciones sonoras” tiene ahora un nuevo diseño: una tabla en la que la primera columna enlaza a los viejos post, donde se exponen los contenidos y el contexto de cada disco y se enlazan a su vez los vídeos de los temas seleccionados para cada año del periodo 2006-2010, con una segunda columna que en esta ocasión enlaza a las playlists de Spotify donde he recopilado cada una de esas selecciones anuales.

Y claro… se añaden las de los años 2020 (ese año covid que tardaremos en olvidar) y 2021 (aún covid, pero espero que finamente marcado por la victoria de las vacunas), que aún está en semanal construcción.

Nada más, estimados lectores. No es ésta una categoría muy popular y no parece que vaya a serlo (entre otras cosas porque sobre gustos no hay nada escrito… y sobre gustos musicales mucho menos), pero como decía en el arranque de este post, esta es mi casa.

A la que, claro está, siguen todos invitados. 🙂

Año.12: balance y resumen

La docena es una medida que curiosamente nos acompaña en buena parte de la forma en que regulamos nuestras vidas: 12 meses cada año, 12 horas en el reloj.

Doce fueron los Apóstoles, las tribus de Israel, los signos del Zodiaco, los caballeros que se sentaban alrededor de la Mesa Redonda, los dioses principales griegos o hasta las estrellas que adornan la bandera de Europa.

El 12 es también un número clave en otras métricas como la de longitud (lo fue ya en las civilizaciones sumeria, griega o romana), donde un pie es la medida natural que contiene 12 pulgadas… lo que tiene su belleza, porque el 12 contiene a la vez exactamente mitad, tercio, cuarto, dos tercios y tres cuartos. Me imagino que esto encaja muy bien con ese carácter tan pragmático de los anglófilos… y quizá por eso sean los únicos que lo han conservado. 😎

Pero también (y esto es más sorprendente para una cultura inmersa en el sistema métrico decimal) es la unidad habitual de compra para cosas tan distantes y prosaicas como las rosas, los huevos, los pasteles… o los churros.

El caso es que son 12 años de blog… que van siendo ya muchos en una relación de amor. ❤ 😉

El año ha sido más diverso y equilibrado que los precedentes, con la recuperación del casi olvidado capítulo de “personas inquietas” mediante un post en recuerdo y reconocimiento póstumo de Ángel Arboníes, a la sazón y junto a la comparación entre producto y servicios como factor de diferenciación competitiva en empresas B2B, uno de los más leídos, compartidos y comentados del año.

La lista es la siguiente:

Reflexiones:

Vibraciones:

Personas inquietas:

Otros:

No sé si acabo de entender bien esta persistencia (¿se habrá convertido en texto de trabajo en algún sitio?), pero según WordPress (???), un año más mis reflexiones sobre “Ventajas e inconvenientes de la gestión por competencias” siguen liderando la clasificación de artículos más vistos, con miles de nuevas visitas (ya acumula más de 20.000).

Solo los registros de LinkedIn sobrepasan las 12.000 visitas a los artículos de este año, mientras el total de WordPress dice que no llegan a las 1.200… y no digo más.

Otro leve ascenso en suscriptores, hasta los 139… y la grata noticia de los comentarios, que este año han aparecido en un número cercano a los 50 en conversación cruzada, sobre 7 de los posts, en el propio WordPress pero también en las publicaciones de LinkedIn, cada vez mayor referencia para mi red no solo ya para leer y comentar, sino también para compartir o recomendar.

Que sepan que queda actualizada también la página de “temas de empresa“… 🙂

Vibraciones: 25 años, día a día

No recuerdo la hora exacta que era en la mañana del pasado viernes, pero sí que había transcurrido buena parte de la misma y que estaba compartiendo algún tema relacionado con los proyectos que tenemos este año en nuestra mano con una colaboradora muy cercana.

No sé por qué, pero me fijé en la fecha y no en la hora al mirar el móvil: 5 de febrero de 2021. Y como en días pasados había sido consciente de ello, enseguida me vino a la mente que tal día como ese, 25 años atrás, había sido mi primer día de trabajo en la cooperativa.

Casi 5.500 días de dedicación formal a ella (los de casa no merece la pena contarlos) y 700.000 km recorridos solo para ir a trabajar o volver a casa cada día… que suponen nada menos que 200.000 € gastados, groso modo, solo por usar un coche para ir a trabajar durante ese tiempo.

25 años son casi la mitad de la vida que recuerdo… y la verdad es que, visto así… abruma.

Más aún… no sé si hay mejor ejemplo de esa expresión que Julen Iturbe usaba antes con asiduidad, que es que en el pasado “la empresa vertebraba la vida de las personas”.

Pues no sé yo si es algo que pertenece al pasado.

Tal vez no… o tal vez es que formo parte del segmento ya viejuno, en el que este factor aún podría estar muy presente.

Y va a ser que sí… 🙄 🙂

Reflexiones: IQS Tech Fest y el crecimiento del emprendimiento industrial

Como cada enero desde hace ya 4 años, asistí hace unos días a la fiesta del IQS Tech Fest. En esta ocasión, el evento estuvo (bien) organizado virtualmente, sin contar con el entorno físico habitual de la antigua fábrica de cervezas de Estrella Damm de Barcelona, que en sí misma aporta dosis de singularidad al asunto.

Creo que no he hablado mucho del IQS Tech Fest en esta bitácora… y me apetece hacerlo, porque lo merece y porque además es una buena muestra de la reflexión que pretendo volcar en este artículo.

El Instituto Químico de Sarriá – IQS está adscrito a la Universidad Ramón Llull y es una entidad con más de 100 años de historia que ofrece estudios de ingeniería química e industrial. En 2015 impulsa una iniciativa denominada IQS Tech Factory, al frente de la cual está desde el principio Oriol Pascual, enfocada al emprendimiento y la promoción empresarial industrial o, en definitiva, a acercar la ciencia a la empresa como fuente de innovación.

Buscan captar talento a través de un “scouting” proactivo de iniciativas emprendedoras y facilitar las relaciones entre empresas, emprendedores e iniciativas. Establecen barreras de entrada bajas, no piden nada a los promotores y no se consideran una  aceleradora, sino un acompañamiento a emprendedores e iniciativas de desarrollo de nuevas oportunidades de negocio, por un tiempo más prolongado que el habitual.

Con un preludio más interno en 2016, un año después lanzaron su primer evento anual hacia el exterior, IQS Tech Fest, que ha ido creciendo y consolidándose hasta la actualidad. El festival, abierto al público previa inscripción, se organiza en torno a una serie de conferencias y mesas redondas, una feria con sus correspondientes stands, donde las startups seleccionadas interactúan con los visitantes, un concurso entre las iniciativas seleccionadas e incluso un foro de inversores.

Como ven, estructuralmente nada muy distinto a lo que pueden ofrecer otros grandes foros, como en nuestro entorno puedan ser el South Summit, el Startup Olé, por citar los dos quizá más conocidos específicamente centrados en el “universo startup”.

Pero la gran diferencia está en lo de dentro: el IQS Tech Fest ofrece proyectos claramente de naturaleza industrial, pues su foco está en iniciativas en las que la propuesta de valor se nuclea o al menos se asocia a un producto físico… lo que no es óbice (como es lógico y hasta casi obligado hoy en día) para que se acompañe de capas de inteligencia o servicio asociados al mismo que sean claves de valor.

Ni los emprendedores, ni los organizadores, ni los conferenciantes, ni los visitantes, ni los inversores que asisten desprenden el mismo halo que uno percibe en un South Summit (no lean en esto una crítica, que todo tiene su lugar, su utilidad y su sentido). Aquí todo es más próximo, todo fluye más en línea de disfrutar de la oportunidad, todo se rodea de un lenguaje conversacional común de entender el negocio y la empresa industrial, absolutamente alejado de la visión de negocio financiero puro que rodea otros ambientes.

Siempre hay alguna excepción poco comprensible, pero para que se hagan una idea, les dejo una tabla resumen de las startups presentes en la edición de este año, procedente de nuestro trabajo preparatorio previo:

3GSolar CÉLULAS FOTOVOLTAICAS IMPRESAS
Células que utilizan luz LED o luz de interiores de baja intensidad para la carga inalámbrica de dispositivos
aimentia SOLUCIONES IA PARA PROFESIONALES SALUD MENTAL
Clínica virtual que permite la personalización del tratamiento al paciente
AORTYX EQUIPOS ENDOVASCULARES PARA REGENERACIÓN AÓRTICA
Equipos endovasculares que permiten la regeneración endógena de la aorta en vez de realizar implantes artificiales
BαƖαmis SENSORES REMOTOS POR MICROONDAS
Control a distancia y mediante radares de riesgos de desplazamiento de terreno, incluso bajo vegetación
BeneSit DISPOSITIVO PARA ASEGURAR BUENA POSTURA SENTADO
Colocado en el respaldo de la silla, detecta una mala posición del usuario y vibra para que la corrija
BIEL DIGITAL GLASSES GAFAS PARA PERSONAS CON VISIÓN REDUCIDA
Gafas asistente VR para personas visión baja (discapacidad visual periférica o central, pobre contraste o definición…)
BitMetrics ROBOTS DOTADOS DE VISIÓN E INTELIGENCIA
Pick&place automátizado mediante robots que ven, interpretan y actúan adaptándose a cambios en tiempo real
Bronze TOSTADORA PARA TOSTADAS SIEMPRE PERFECTAS
Independientemente del tipo de pan o de las circunstancias, por tecnología de visión computerizada
circulr.  ECOSISTEMA INTERFACE DE USUARIO PARA AUDIO Y VOZ
Aparato de audio inteligente (auriculares y altavoces a un tiempo) y plataforma IA controlada por voz
Clever solar devices PLATAFORMA AI PARA GESTIÓN DE PLANTAS FOTOVOLTAICAS
Digitaliza los procesos de mantenimiento y mejora la eficiencia de la producción de energía en plantas FV
CYBER SURGERY ASISTENTE ROBÓTICO PARA CIRUGÍA ESPINAL
Sistema robotizado que guía al cirujano en los procesos de fusión arterial, una intervención frecuente y de riesgo
Edete TECNOLOGÍA DE POLINIZACIÓN ARTIFICIAL
Producción, almacenamiento y posterior dispersión o diseminación del polen
ENergiot NODOS SENSORIZADOS AUTOALIMENTADOS PARA IoT
Digitaliza la red eléctrica y la gestiona con millones de baterías conectadas
esus TRICICLOS – PATINETE ELÉCTRICOS
Patinetes de tres ruedas con plataforma sobre la que descansa un contenedor de carga, para last mile delivery
evix AIRBAG CERVICAL
Orientado a ciclistas, la soución, protegida por patentes, se integra en un casco
hello REFRIGERADOR SMART PARA VENDING
Refrigerador smart gobernado por una app, para ofrecer comida de alta calidad
INDRESMAT MATERIALES PARA ENVOLVENTE TÉRMICA DE EDIFICIOS
Poliuretano biobasado (bioPUR): un producto para ventanas y puertas y otro como espuma aislante para paredes y techos
kiversal TELEAUDÍMETRO DE DIAGNÓSTICO
Teleaudímetro inteligente con reconocimiento de voz natural
loop-dx TEST DE DIAGNÓSTICO DE SEPSIS
Detección de sepsis a partir de una simple gota de sangre
lupa VEHÍCULO ELÉCTRICO
Vehículo eléctrico económico, con 150 km/h de velocidad máxima y 350 km de autonomía, fabricado en BCN
MESbook SISTEMA DE GESTIÓN DE PLANTAS DE PRODUCCIÓN
Plataforma de interconexión de todos los sistemas de gestión de la fábrica para una gestión inteligente en tiempo real
MiFood ROBOT PARA PREPARACIÓN DE COMIDAS
Robot que reduce y asegura los tiempos de preparación y mejora la seguridad y la higiene en la cocina
MIXO MÁQUINA DE VENDING DE COCKTAILS
Para eliminar las colas en barras de bar en eventos, festivales o clubs nocturnos
muutech MINERVA, PLATAFORMA CLOUD DE MONITORIZACIÓN DE IoT
Recolección de datos IT/OT/IoT/BI y centralización de la gestión en tiempo real, con comunicación bidireccional
NAUTASIGNALS DISPOSITIVOS DE LOCALIZACIÓN MINIATURIZADOS
Brazaletes, colgantes, joyas… soluciones para localización con autonomía ilimitada, indoor y outdoor
neutroon PLATAFORMA INDEPENDIENTE  GESTIÓN REDES PRIVADAS 5G
Las redes privadas 5G van a ser el habilitador real 4.0: mayores anchos de banda móviles, menores latencias…
N Ó M A D A BASE OMNIDIRECCIONAL PARA EXPERIENCIA INMERSIVA VR
Plataforma omnidireccional para posicionarse sobre ella y tener una experiencia VR realmente inmersiva
Olịn MÁQUINA CASERA DE ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA
Partiendo de pasta de oliva desecada en cápsulas, produce AOVE en el hogar con solo pulsar un botón
Sens Solutions SOLUCIONES IoT PARA VIDA SALUDABLE
Monitoreo del aire en tiempo real / Desinfección inteligente del agua
steering machines PLATAFORMAS PARA ROBOT MULTIDIRECCIONALES
Plataforma multidireccional para la integración y el desarrollo de robots móviles
SuperAr MÁQUINAS DE PURIFICACIÓN DE AIRE
Equipos que purifican el aire, eliminando contaminantes y microbios, incluyendo coronavirus
Waterologies BIOSENSORES INTELIGENTES
Biosensores inteligentes para la detección de microorganismos en agua y aire en tiempo real

Sobre esta tabla inicial planificamos nuestra asistencia al IQS Tech Fest. Empujados por el hecho de que por cuestiones de agenda solo podíamos asistir el primero de los dos días, la idea era aprovechar en ese mismo momento las oportunidades que bien gestionadas en la plataforma preparada para esta edición extraña (como todo lo que rodea a esta época covid) se abrían por parte de la organización a los asistentes. El balance que podemos hacer es el de un trabajo muy efectivo de filtrado y comprensión de intereses y posibilidades cuyos frutos pueden medirse más o menos como sigue:

No sé cuál será su experiencia en casos similares, pero a mí me parece que no está nada mal, ¿no creen? 🙂

El caso es que el post de hoy no trata de centrarse en exclusiva en el IQS Tech Fest o en los merecidos halagos, sino utilizarlo como una muestra de lo que en los últimos años va tomando forma como una realidad creciente y bastante interesante de emprendimiento industrial.

En efecto, hay ya en la actualidad varias iniciativas que merece la pena seguir en este ámbito, con un recorrido mínimo de 3-5 años también y que empiezan a obtener el fruto de un trabajo asentado en ecosistemas donde las universidades y las empresas, sobre todo, juegan un papel fundamental: las primeras para llevar ciencia y conocimiento tecnológico a ideas de producto… y las segundas para orientar este trabajo hacia negocios alineados con sus estrategias de diversificación o innovación.

No he hablado de centros tecnológicos… seguro que se han dado cuenta… 😉

No digo que no estén, porque también aparecen de vez en cuando… pero no están siendo en esto un agente principal, sino que se han ido colocando progresivamente más cerca de acompañar a las empresas consolidadas en el desarrollo de sus negocios o competencias tecnológicas core, o de diversificar en base a ellas, que de iniciativas de gran incertidumbre, poco compatibles con los compromisos de recursos que para el desarrollo de tecnología demandan en la actualidad los centros tecnológicos del país, donde el retorno financiero de su trabajo se convierte cada vez más en la primera prioridad, dada la reducción imparable del soporte público.

Por citar algunas de las iniciativas de emprendimiento industrial de nuestro entorno de las que antes hablaba, muy diversas en origen y naturaleza, mencionaré a continuación tres ya casi clásicas, a modo de ejemplos:

BUSINESS FACTORY AUTO (BFA)

  • Con Jorge Gómara al frente y también con un evento público anual análogo al del IQS, BFA nace como una aceleradora vertical de automoción, una iniciativa cuyo objetivo es la aceleración y consolidación de proyectos especializados en automoción y su transformación en empresas innovadoras, viables y escalables que atraigan y retengan talento, promovida por:
    • La Xunta de Galicia, a través de la Axencia Galega de Innovación (GAIN), el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) y la Sociedad Gestora de Entidades de Inversión de Tipo Cerrado (Xesgalicia).
    • La Fundación Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (CEAGA).
    • Grupo PSA.
    • El Consorcio de la Zona Franca de Vigo (CZFV) y su vehículo Vigo Activo Sociedad de Capital Riesgo S.A.
  • La gestión operativa descansa en el CEAGA y su actividad se organiza en torno a dos programas, a cada uno de los cuales se adscriben 10 iniciativas cada año:
    • Programa de ACELERACIÓN: proyectos o startups, a las que se ayuda a alcanzar un MVP.
    • Programa de CONSOLIDACIÓN: startups a las que se ayuda a impulsar su crecimiento.
  • La importancia del Grupo PSA en el CEAGA y en esta iniciativa es la que condicionó el carácter vertical de nacimiento de la iniciativa (automoción), pero la propia naturaleza fabril de la planta de Vigo (y el alcance de su poder de decisión) enseguida condujo la orientación de las iniciativas a muchas soluciones multisectoriales (nuevos materiales, tecnologías de inspección y ensayo, tecnologías de fabricación avanzada, tecnologías de gestión de fábrica…) que hace que una gran parte de las iniciativas impulsadas tengan, además de una clara naturaleza industrial, una absoluta transversalidad.
  • El modelo, además, está en fase de desarrollo análogo hacia otros sectores clave de la economía gallega, así que el camino… no ha hecho más que empezar.

FONDO DE EMPRENDEDORES DE REPSOL

  • Desde una perspectiva puramente empresarial y privada, el Fondo de Emprendedores de Repsol es uno de los pioneros en el ámbito industrial.
  • Funciona como una incubadora que ayuda a llevar un proyecto empresarial desde un nivel “start-up / pyme / spin-off” hasta “primeras ventas”.
  • Tiene su foco en “energía” o “eficiencia energética” en cualquiera de sus variantes y despliega su actividad sin ánimo de lucro, con renuncia a participaciones societarias (respeto 100% equity) y renuncia a propiedad intelectual (respeto 100% PI). El objetivo de Repsol es entender caminos para el proceso de transición energética al que como sociedad estamos abocados.
  • Trabajan sobre las iniciativas entre 1 y 2 años y aportan una importante cantidad económica en metálico y otra equivalente en servicios de tutorización o mentoría, además de dotar a los equipos emprendedores de espacios de trabajo, formación y acceso a inversores.
  • Creo (las cifras exactas no las sé) que llevarán ya cerca de una decena de convocatorias y que habrán pasado por el filtro del programa más de 4.000 ideas de negocio, con más de 50 start-ups incubadas, varias empresas funcionando y docenas de patentes registradas.

BIND 4.0

  • Un origen muy diferente, desde el impuso público, pero orientado a facilitar que el ecosistema emprendedor se aproximara de manera efectiva a las empresas industriales, en este caso a las vascas.
  • Nacido de la necesidad observada desde la administración pública de modernizar el tejido industrial (que en el caso de la comunidad vasca es crucial en su entramado económico) ante la aparición del paradigma 4.0, hoy aborda ya no solo tecnologías de fabricación avanzada, sino también las relacionadas con salud, energía o alimentación.
  • Cientos de startups de todo el mundo acuden cada año al “call for applicants”, además de manera creciente. Docenas de empresas vascas o con presencia en la comunidad vasca utilizan cada edición para integrar las propuestas de startups que seleccionan en sus proyectos de innovación de procesos o desarrollo de producto. Varias startups han sido invertidas por empresas consolidadas…
  • La iniciativa muestra claras analogías con lo que Gregor Gimmy desarrolló bajo el nombre de BMW Startup Garage para el fabricante alemán: el modelo “venture client“. De hecho, la relación de los responsables del BIND 4.0 con Gimmy fue fluida desde el principio del proyecto, colaborando en cómo rediseñar el modelo para aplicarlo al ecosistema empresarial de todo un territorio, como finalmente se hizo.
  • Todo un éxito: solo en esta quinta convocatoria que está actualmente en lanzamiento, han presentado candidatura 750 startups, de las que se han seleccionado 73 finalistas (41 españolas, de las que 20 vascas, más 32 extranjeras), de las que que finalmente 31 han cerrado contratos para 40 proyectos. Una interesante manera de inyectar tecnología e innovación en empresas consolidadas que, además, ha posibilitado ya que mas de 100 startups hayan pasado por el programa de aceleración en las 4 ediciones hasta ahora celebradas.
  • El programa cuenta con sesiones de mentoría, conferencias de alto interés, talleres prácticos y contactos con el ecosistema industrial y financiero próximo. Más de 40 mentores, casi 60 corporaciones industriales y 20 sociedades de inversión están adscritas formalmente al BIND 4.0 para hacer del programa un catalizador de la modernización del tejido industrial.

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Son en total cuatro casos en que el emprendimiento industrial se está promoviendo, desde perspectivas absolutamente distintas pero todas interesantes.

Cierto es que ninguna de ellas ofrece el espectáculo de las startups tecnológicas centradas en propuestas de valor para usuarios y consumidores de plataformas colaborativas, ocio y servicios… Éstas van más despacio, pero crecen de manera sostenida y aparentemente sólida, lejos de los movimientos especulativos de las inversiones de capital y con un creciente papel de empresas ya consolidadas en sus mercados en el desarrollo o incorporación de las oportunidades.

Los ejemplos no son únicos: en Asturias, en Madrid, en Valencia, en Málaga… los ecosistemas que permiten el emprendimiento industrial, aunque con altibajos y dificultades, van cogiendo forma dotándose de mecanismos estructurados para una consolidación y un crecimiento sostenibles.

El ecosistema que se ha ido formando alrededor de Barcelona es probablemente el mejor estructurado de los que tenemos en el país. Muchos años de iniciativas lanzadas desde universidades científicas y tecnológicas (La Salle, la UPC, Esade…), un impulso fuerte del lanzamiento de spinoffs desde las mismas y desde empresas tecnológicas, institutos como el ICFO, el IBEC o el ICIQ, el trabajo de los parques científicos y tecnológicos, una red privada de hubs dedicada a facilitar el crecimiento de las iniciativas en sus primeras fases… todo ello va fructificando y alimentando de proyectos el trabajo, por ejemplo, de la IQS Tech Factory con la que empezaba este artículo. No está siendo un camino fácil, porque son muchos años de esperar por unos frutos que no acababan de materializarse en impactos relevantes… pero que quizá haya ido encauzándose hacia un momento actual en que comienzan a aparecer.

Madrid, como siempre, probablemente menos estructurado pero muy dinámico, aunque solo sea por la concentración de grandes empresas que existe en la capital (sí, industriales también)… y un creciente e interesante desarrollo del ecosistema vasco, donde al descrito programa BIND 4.0 se unen otras iniciativas muy relevantes y de gran interés, como son:

  • La dinámica emprendedora de grandes empresas y corporaciones, como IBERDROLA (a través de su vehículo PERSEO) o de MONDRAGON (que en los últimos años ha desarrollado una actividad de promoción fuertemente ligada al desarrollo de oportunidades de negocio en fase standup, apoyadas por alguna cooperativa y financiadas por la Fundación MONDRAGON… y sobre todo a la inversión en startups tecnológicas, fundamentalmente de naturaleza industrial, a las que ofrece servicios de aceleración y de inversión, a través de un fondo constituido conjuntamente con el ICO). Y más allá de estas grandes empresas, también el creciente impulso a la diversificación de una pequeña pero significativa parte del potente tejido de PYMES del territorio.
  • La creciente importancia de las sociedades de capital riesgo o de corporate finance que orientan todo o parte de su negocio a las iniciativas de carácter industrial (IKEI, Norgestión, Orza, Easo Ventures, Kereon, banca…).
  • El importante papel de la universidad, con iniciativas como el BBF o más recientemente el proyecto Bilbao As Fabrik, que acaba de inaugurar su sede en Zorrotzaurre con el objetivo de promover servicios avanzados para la industria 4.0 y la economía digital, mediante programas formativos y propuestas que estimulen y favorezcan el lanzamiento de startups con sede en Bilbao, relacionadas con la tecnología, la especialización y la inteligencia que requiere la industria 4.0 para posicionarse internacionalmente.
  • El apoyo de la administración mediante iniciativas de colaboración público-privada, como es el mismo caso de Bilbao As Fabrik, el centro Kuna o el ambicioso proyecto del Centro Internacional de Emprendimiento de Bizkaia que, ubicado en la antigua torre BBVA y gestionado por la alianza de PwC y Talent Garden, busca colocar a Bilbao en el mapa del emprendimiento mundial.
  • Y además de ello, el apoyo público a las iniciativas de renovación y diversificación empresarial.

Si han llegado hasta aquí, ya habrán adivinado que mi intención no era una vez más la de ser exhaustivo, lo que además no hubiera podido hacer porque me falta conocimiento y orden para dibujar una visión sistémica al menos de lo verdaderamente relevante.

La reflexión es necesariamente la de la importancia trascendental de los ecosistemas de innovación para la transformación de un tejido industrial fundamentalmente maduro. No basta con un proceso racional: nuestras organizaciones industriales se han vuelto excesivamente dependientes de la inercia de sus operaciones y extraer recursos de ahí para dotarlos a iniciativas de mucha mayor incertidumbre… solo es posible si se construyen auténticos ecosistemas de emprendimiento e innovación que lo encaucen y lo faciliten.

Administraciones, empresas consolidadas, universidades y centros de formación profesional, centros tecnológicos (sí, también, cuando terminemos de encontrar el camino por el que puedan transitar independientes) y startups promovidas desde el talento se necesitan entre sí para que el resultado sea un legado atractivo y sostenible para las generaciones futuras.

En su construcción se han cometido hasta ahora aciertos y errores, ha habido decisiones muy acertadas y otras discutibles cuando no abiertamente equivocadas, e incluso a veces localismos e intereses contrapuestos: el camino no ha sido ni será fácil… pero es el camino, ¿no creen?

Vibraciones: covid Navidad

No les descubro nada diciendo que éste ha sido un año raro… y malo.

Para todos en general.

En mi caso, a la rareza de este año se le suman algunas frustraciones, decepciones personales y pérdidas que solo me hacen desear que este 2020 se termine de una vez, aunque sepa que aún quedará mucha tela que cortar.

Les confieso que no sabía muy bien cómo afrontar este tradicional post navideño, dadas las circunstancias, pero hoy mismo me he encontrado en YouTube con el vídeo que les dejo abajo… y me ha parecido que se aproxima muy bien al espíritu que hoy me anima para estas fiestas.

Creo que tiene algún tipo de acción comercial por detrás, pero me da igual.

Toca resistencia.

Toca cantar el villancico más terco del mundo…

Personas inquietas: Ángel Arboníes

“El conocimiento no se puede gestionar”. La frase estalló en mis oídos en uno de mis primeros encuentros con Ángel Arboníes, pocos meses después de arrancar un camino de trabajo en común que comenzó en el ya lejano diciembre de 2001.

Llevaba solo unos meses tratando de entender qué valor se podía extraer para la empresa de la idea de “gestión del conocimiento” y estaba analizando la propuesta de embarcarnos en proyectos de la mano de MIK, el centro de investigación en gestión de MONDRAGON que Ángel comenzaría por entonces a construir y que hoy está embebido en Enpresagintza.

Así que con esa frase… empezábamos bien.

Más adelante se fue dibujando una explicación racional para ofrecer a otros (“conocimiento es capacidad efectiva de acción” ante estímulos cambiantes) que implicaba entender que el conocimiento solo puede radicar en la cabeza de las personas y que por ello no es posible que sea gestionado, sino que la única posibilidad de encauzamiento viable es habilitar condiciones facilitadoras para que las personas poseedoras de conocimiento decidan usarlo en alineación con objetivos compartidos… por ejemplo, empresariales.

Pero entonces, fue la puerta de entrada a conceptos como la distinción entre conocimiento tácito y explícito (menos evidente en su esencia de lo que la gente en general comprende), los procesos de internalización, externalización, socialización y combinación, la importancia de las competencias esenciales, las narrativas como vehículo de lo tácito, la trascendencia de entender las claves de activación de la productividad en el trabajo de conocimiento, la explosión del producto extendido, la empresa abierta… o las comunidades de práctica como vehículo de intercambio (aprendizaje) y creación de conocimiento (innovación), comunidades tan sencillas, que resultan difíciles de entender… hasta que por entenderlas en su sencillez resultan difíciles de impulsar. 😉

Ángel Arboníes llegó a MIK después de haber estado al frente del Cluster del Conocimiento, un extraño “artefacto” en el universo de clusteres impulsados en el País Vasco, pero muy valioso para quienes entonces nos acercábamos a un mundo donde el aprendizaje organizacional y la innovación empezaban a vislumbrarse como clave de futuro.

Cerca de él conocí a gente como Debra Amidon o Klaus-Dieter Thoben y comencé a entender a Peter Senge, Ikujiro Nonaka o Karl Sveiby, de quien heredé la comprensión de las organizaciones como redes de relaciones entre personas y entre ellas y las “estructuras” internas y externas a las mismas.

Todo lo que sé en materia de “gestión del conocimiento” y una parte de lo que sé de innovación lo aprendí con él. Buena parte de lo que aprendí más tarde sobre innovación se debe a los cimientos que construí entonces.

Y conmigo… muchos otros que recorrimos aquellos proyectos que conformaron (CON)ex, un ambicioso programa de investigación que concluyó en su primera y más interesante fase en 2004, dibujando un “modelo de empresa digital, extendida y basada en el conocimiento” que resultó visionario en muchos aspectos y cuyos entregables, en buena parte, continúan vigentes hoy.

MIK comenzó desde un punto de partida explosivo: la mezcla de una universidad, una empresa de consultoría y un centro tecnológico… y no explosivo por ese hecho en sí mismo (que podía haber conformado un triángulo mágico), sino porque en aquella época era inviable que tres socios se unieran con un propósito común en el que no prevalecieran los intereses particulares de cada parte.

La etapa inicial de MIK, riquísima en su producción… terminó mal. No es cuestión de ahondar ahora en ello porque daría para un libro, pero me atrevo a decir que para Ángel fue un cierre de etapa básicamente de sufrimiento.

Mis últimos contactos frecuentes con él fueron en ese momento, en que nos ayudó a construir un modelo de gestión que personalmente considero muy potente, desde una comprensión de sostenibilidad económica, social y medioambiental ligada a la comprensión actualizada del hecho cooperativo.

Bueno… no se puede escribir sobre Ángel sin mencionar un carácter con frecuencia intelectualmente provocativo… o al menos “complicado” para quienes se negaban a enfrentarse a subir una mínima escala de abstracción que les permitiera juzgar sus actos desde la reflexión de las claves del conocimiento, instalados en el confort de quien ha alcanzado dosis de poder suficientes como para imponer sus criterios en base a comportamientos aprendidos que no está dispuesto a cuestionar. Siempre se sintió, creo yo, en un equilibrio inestable

Pero en sentido contrario, entrar en el juego de su provocación siempre fue un camino de aprendizaje y descubrimiento continuo. Discutir intelectualmente desde posiciones enfrentadas, pero desde la apertura personal a cambiar de posición, una tentación permanente.

Creo que quien le conozca coincidirá conmigo, sin dudar, en definirle como un personaje singular y de fuertes convicciones. Si leen algún artículo, pero sobre todo algún libro suyo que haya sido escrito en colaboración con otro autor, no les resultará nada difícil identificar qué parte corresponde a su aportación personal, a poco que le hayan escuchado.

Les dejo al final un vídeo muy corto de aquella época de cambio de etapa, no porque diga nada especialmente brillante en el mismo (busquen para ello sus ideas en sus publicaciones… o en YouTube), sino porque es el Ángel que yo conocí. Como explica en esos 3 minutos, se había pasado una vida tratando de que innovaran grandes empresas que en el fondo… no querían innovar.

En años sucesivos dedicó mucho tiempo en un proyecto más personal, volcado en ayudar a empresas de menor dimensión, con barreras diferentes pero igual de importantes para la innovación… y yo le perdí en cierto modo la pista.

Esta semana fallecía en Durango. Me enteré por una publicación de Enrique de la Rica en LinkedIn y como decía en mi comentario… si está en un lugar donde haya tertulia, seguro que es un buen lugar para estar…

Puedo afirmar que es una de las pocas personas que he conocido personalmente con las que he aprendido a mirar a las organizaciones empresariales desde una mirada sistémica profunda. Lo poco o lo mucho que haya crecido en ese camino a lo largo de mi vida profesional, se lo debo a no más de 4 personas y una de ellas sin lugar a dudas fue él.

Con este post rompo una de las reglas que me había impuesto en este segmento de “personas inquietas”, que no alimentaba desde hace ya 8 años: la de hablar sobre personas con las que uno aún puede coincidir. Pero he sentido que debía hacerlo.

No se me ha ocurrido nada mejor que pudiera hacer.

Vibraciones: privacidad en pago de salud

El creciente desarrollo de tecnologías embebidas o adheridas al cuerpo humano, con propósitos bien ligados al control de la salud o bien a la corrección o incremento de las capacidades naturales de una persona (el llamado “augmented human“), se han asomado ya algunas veces a estas páginas, desde el fenómeno del envejecimiento, desde el sentido de la vista, desde nuestra evolución hacia la noción de cyborg

Creo que han pasado algunos años desde mi última incursión en este terreno, pero en los últimos días se han dado varias circunstancias que me invitan de nuevo a acercarme a ello.

La primera fue un vídeo que ha corrido viralmente por Whatsapp y redes sociales, así que es muy probable que ya lo hayan visto.

José Luis Corcuera fue Ministro de Interior durante 5 años en uno de los gobiernos de Felipe González. Tras abandonar el partido, muy crítico con el liderazgo de Pedro Sánchez, exponía sus argumentos en una entrevista que Susanna Griso le hacía sobre la gestión gubernamental de la crisis sanitaria en el programa “Espejo Público” de Antena 3. Vean el vídeo si no lo han hecho porque impacta… o al menos el brevísimo extracto que les inserto a continuación.

José Luis Corcuera llevaba un desfibrilador interno (un S-DCI, “desfibrilador cardioversor implantable subcutáneo”) que detecta arritmias con alto riesgo de provocar parada cardiorrespiratoria, por la aparición de fibrilaciones o taquicardias venticulares potencialmente mortales.

El S-DCI tiene dos elementos principales: el generador de pulso (aproximadamente del tamaño de un reloj de bolsillo grande, con una pila y circuitos eléctricos que leen la actividad eléctrica del corazón) y los electrodos que generan la descarga eléctrica (alambres, también llamados derivaciones, que pasan a través de las venas hasta el corazón).

Los primeros aparatos, voluminosos e implantables en operaciones de riesgo, se instalaron en Estados Unidos en pacientes en 1980, pero no fue hasta 2009 en que el desarrollo tecnológico de los denominados subcutáneos recibió el sello CE y por tanto la autorización para ser implantados en Europa.

Hoy se colocan ya con el paciente despierto… pero lo importante que quiero destacar es que, como derivada, no hubiera sido desde luego improbable que José Luis Corcuera se hubiera muerto en directo, delante de todo el mundo, solo 11 años atrás.

Impacta ver cómo la tecnología no solo salva una vida, sino que lo hace mediando solo un simple sobresalto…

El segundo impulso para este artículo fue un vídeo publicado por Marc Vidal en LinkedIn. Sobre él comenta cómo “investigadores del Laboratorio de Física Aplicada (APL) y la Facultad de Medicina (SOM) de The Johns Hopkins University demostraron, por primera vez, el control simultáneo de dos de las prótesis más avanzadas del mundo a través de una interfaz cerebro-máquina” y cómo “el equipo actualmente está desarrollando estrategias para proporcionar retroalimentación sensorial para ambas manos al mismo tiempo mediante la estimulación neuronal“, o sea, cómo, además, el sistema devuelve a la persona el sentido del tacto a través de sus “manos”.

Si le echan un vistazo al vídeo que inserto a continuación (publicado hace aproximadamente hace un año), no verán nada parecido a una acción espectacular, solo torpes movimientos de un par de brazos robóticos que actúan a impulso de señales cerebrales de un ser humano… pero la clave está en que dichas señales han conseguido mover esos brazos simultánea y armónicamente hacia objetivos paralelos y diferentes, al modo en que naturalmente lo hacemos cada día.

Quizás hayan visto cosas más espectaculares en términos de movimientos (vean este vídeo o éste, de hace ya 5 años, también de desarrollos de la Johns Hopkins), pero a veces la clave, como en el caso del que les he insertado, no está en el espectáculo… y lo importante es entender que este es un camino de largo recorrido (el programa “Revolutionizing Prosthetics” nació nada menos que en 2006), que en el tiempo transcurrido desde esta grabación se han seguido produciendo desarrollos significativos y que éstos son solo el preludio de los que vendrán.

El tercer catalizador de este post es un artículo de Yuval Noah Harari que mi amigo Txus Santos compartió conmigo y que les recomiendo encarecidamente leer.

En él, el autor reflexiona acerca de la revolución tecnológica que de la mano de la inteligencia artificial nos inunda cada día con avances y amenazas, pero que considera que, paradójicamente, está lejos de nuestra comprensión en cuanto a la naturaleza del fenómeno en sí y de las implicaciones que puede suponer para nuestras vidas. Lo hace a través de cinco ideas que les resumo:

  1. Nadie sabe cómo será el trabajo en 2040. La revolución tecnológica no se producirá como un fenómeno lineal actualidad-transición-nueva estabilidad, sino que nos vamos a ver abocados a una serie continua de revoluciones cada vez mayores, más aceleradas, cada una sobre la anterior.
  2. La casa de bloques de piedra vs. la carpa. Ésta va a ser la naturaleza del aprendizaje, que no se parecerá a ir construyendo una casa de piedra sobre cimientos profundos y sólidos, como ha sido tradicionalmente, sino mucho más a montar una carpa que podamos doblar y trasladar con rapidez y facilidad a otro lugar.
  3. El ser humano ya es un sistema hackeable. Ya existe la tecnología que permite descifrar a los humanos como sistema, “saber qué pensamos para anticipar nuestras elecciones, para manipular nuestro deseos humanos de maneras que nunca antes fueron posibles”… y solamente hacen falta dos cosas: “un montón de datos, en particular biométricos (no solo sobre dónde vamos y qué compramos, sino qué sucede dentro de nuestros cuerpos y dentro de nuestras mentes) y mucho poder de computación”. Uniéndolas, “podemos crear algoritmos que me entienden mejor de lo que yo me comprendo a mí mismo, que no solo pueden predecir mis elecciones sino también manipular mis deseos y venderme cualquier cosa, ya sea un producto o un político”.
  4. Conócete a ti mismo (porque el algoritmo ya te conoce bien). La mente humana es una máquina que produce relatos constantemente, de modo que lo que creemos conocer de nosotros mismos no es la realidad de como somos, sino el relato que nos hemos construido. Los algoritmos, por el contrario, se basan en datos y eso permite que, más temprano que tarde, puedan conocer a una persona mucho más de lo que ella se conoce a sí misma. Las implicaciones de esto son extraordinarias y no necesariamente positivas, pues plantean un escenario de asalto a la privacidad de un individuo en el que es posible que una corporación conozca y explote pensamientos o emociones profundas precisas que, preso de su relato, ni él mismo es capaz de identificar.
  5. Nuevos enemigos: la salud y la privacidad. El escenario anterior no solo es plausible, sino que puede que el ser humano lo abrace voluntariamente… y el culpable es el cuidado de la salud. A través de implantes y sensores biométricos que funcionen en continuo, la tecnología puede brindarnos un nivel de vigilancia y protección de nuestra salud tan brutal, tan único en la historia de la humanidad… que aceptaremos entregar buena parte de nuestra privacidad a cambio de sentirnos cuidados, seguros y sanos.

Coincido básicamente con la visión de Yuval Noah Harari. No sé si seremos capaces de encontrar un punto de equilibrio razonable, pero pienso, como él, que esto ocurrirá… y que es un gran reto para estas nuevas generaciones.

¿Qué opinan? Me encantarán sus comentarios…

Vivimos tiempos muy volátiles, donde lo prioritario, lo atractivo o lo importante deja de serlo en solo un instante; tiempos inciertos en los que nadie es capaz de predecir, no ya el futuro, sino cómo prepararse para afrontarlo; tiempos complejos, hasta el punto en que solo las máquinas parece que serán capaces de gestionar las interacciones de los sistemas, desde luego muy por delante de las que ya vemos como limitadas capacidades del ser humano para comprender el mundo que construimos; y tiempos, además, de ética ambigua, donde cada vez con mayor frecuencia el fin justifica los medios y los principios no van primero.

Tiempos VUCA, en definitiva.

No sé si me gustará el destino… pero ya a esta edad cada vez más cerca de la observación que de la pura ejecución… espero que el camino, al menos, sea apasionante. 🙂

Reflexiones: Europa y la fabricación de vehículos

Hace un par de semanas compartí en LinkedIn una publicación de Miguel San Martín en la que mostraba un gráfico dinámico que reflejaba cómo había ido cambiando el ranking de los 10 primeros países productores de automóviles entre 1964 y 2019.

Les dejo a continuación el vídeo completo (que cubre el periodo 1950-2019), les invito a seguir el movimiento hipnótico de barras y países a lo largo de los 6 minutos que dura (no se les hará muy largo)… y luego seguimos.

Mi comentario al compartir el post fue en forma de preguntas: “¿Quién puede pensar que no va a seguir cambiando así? ¿Y en qué dirección será en los próximos años? ¿En Europa?”

Son preguntas que pueden inducir a una interpretación determinada… y por eso he pensado que sería interesante profundizar en los datos del vídeo siguiendo la línea de esos interrogantes.

Eso sí… mirados de otras maneras.

Una advertencia: voy a utilizar datos que reconozco incompletos y sin la suficiente verificación (incluídos los del propio vídeo), porque la comprobación rápida que he realizado de algunos de ellos me devuelve una aproximación suficiente para identificar las grandes tendencias cuya interpretación quiero compartir con ustedes a través de este artículo, así que visto mi anterior post… necesito lanzar una disculpa por delante. 😉

ESTAR EN EL RANKING

He representado en una tabla los años en que los distintos países del mundo han estado dentro del top-10. He retirado dos países porque su presencia era poco menos que testimonial (Bélgica en el periodo 1986-1990 y Thailandia en 2013) y distorsiona la visualización evolutiva:

Algunas observaciones:

  • Son 70 años… pero, en general, más o menos los 40 primeros años se caracterizan por la ausencia de nuevos entrantes: los países sí cambian de posición (y mucho, como veremos más adelante), pero solo entre sí.
  • En los últimos 30 años se producen sin embargo varias entradas y salidas muy significativas.
  • Asia abruma entre las nuevas entradas: Corea del Sur, China e India. Solo México se suma a la lista desde otros lugares del globo.
  • ¿Y quiénes salen? Pues… oh sorpresa… Europa Occidental: UK, Francia (durante 5 años) e Italia… a los que habría que sumar Rusia.

CRECER Y DECRECER POR PAÍSES

Una mirada diferente: una cosa es la posición en el ranking y otra el ritmo de crecimiento… y ahí las diferencias son extraordinarias.

Para sacar más jugo visual a estos datos (poner toda la información del vídeo en un gráfico no es sino un lío de líneas monumental), he hecho una tabla de los países con sus producciones cada 5 años, con las fotos fijas del año que comienza cada quinquenio.

En negro están datos sacados del vídeo y en rojo información que he completado de otras fuentes. He representado cada país desde el momento en que entra en el top-10 y el resultado es el siguiente:

Ya, ya, ya… casi les estoy oyendo decir que esta tabla muestra poco, puesta en esta forma… pero échenle un vistazo a los mismos datos en gráfica y quizá les surja alguna inquietud más, aparte del consabido crecimiento chino…

Como es natural, la gráfica me conduce a varias posibles interpretaciones de interés (alguna muy evidente, como que sólo Japón, Corea, China e India, todas naciones asiáticas, han sido capaces de crecer hiperaceleradamente), pero las voy a dejar a su capacidad interpretativa, estimados lectores, para no despistarnos del núcleo del mensaje que viene a continuación.

CRECER Y DECRECER POR REGIONES MUNDIALES

Les reconozco, en cualquier caso, que la gráfica anterior aún contiene demasiadas líneas cruzadas como para obtener demasiadas conclusiones a primera vista, así que simplifiquemos un poco…

La suma de las producciones del top-10 de países supera consistentemente el 85% de la producción mundial, así que despreciando el efecto del resto, como una aproximación que reconozco grosera pero suficiente a modo indicativo, se me ha ocurrido ver esos datos comparando la evolución de tres agrupaciones regionales:

  • NAFTA: Canadá, USA y México.
  • EUROPA OCCIDENTAL: Francia, UK, Alemania, Italia y España.
  • ASIA: Japón, Corea del Sur, India y China.

La tabla queda resumida como sigue:

Lo que en modo gráfica queda así:

La gráfica muestra un dato preocupante: tras 30 años como región líder del mundo, la producción de vehículos en Europa Occidental lleva 15 años en tendencia decreciente.

Si alguno pertenece al mundillo del automóvil, le sorprenderá, quizá, esta tendencia, porque los datos que normalmente se manejan en las previsiones de futuro de las grandes consultoras apuntan sistemáticamente a una estabilización del mercado europeo occidental, incluso con crecimientos medios “orgánicos” (1÷2% anual), lo que no se compadece muy bien con la gráfica anterior.

Pero los datos “post mortem” son los que son… y en todo caso, sabiendo que en la gráfica no aparecen las producciones de Bélgica, Austria o Portugal (en total no alcanzan el millón de vehículos)… son los que son para los grandes países productores europeos.

Aunque mucho más significativo es ver cómo han evolucionado estas agrupaciones regionales en porcentaje sobre el total considerado en la tabla inicial (que insisto es más del 85% de la producción mundial):

Observaciones sobre la gráfica:

  • Primero Japón, luego Corea, después China y ahora también India, han hecho de Asia la región que lidera en el mundo la producción de vehículos. Nada nuevo bajo el sol, pero ya supone el 60% del total.
  • La pérdida de la hegemonía inicial norteamericana no implicó un descenso de las unidades fabricadas. En los últimos 10 años hay una tendencia clara a la estabilización de las producciones NAFTA y de su peso en el mundo, manteniéndose por encima del 20% de la producción mundial.
  • Europa Occidental lleva 50 años perdiendo peso relativo en el mercado mundial de producción de vehículos, situándose en la actualidad en torno al 15% del mismo.

¿SEGUIR DECRECIENDO?

Los altos costes salariales, las regulaciones medioambientales, la falta de crecimiento demográfico o los cambios de hábitos de consumo hacen que fabricar vehículos en Europa Occidental solo sea ya atractivo para el propio consumo europeo (en todo caso), además de para aquellos lugares del globo donde se valore la diferenciación por calidad percibida o tecnología.

Pero el desarrollo masivo de tecnologías se está produciendo ya aceleradamente en otras regiones del mundo y singularmente en Asia, favorecido además por las tendencias de electrificación que simplifican las competencias tecnológicas necesarias para desarrollar los sistemas de tracción y que ponen el acento en los sistemas de almacenamiento, donde el dominio asiático es abrumador.

Las estrategias de regionalización-globalización de las marcas están cambiando con decisiones de peso (la venta de Opel a PSA por parte de GM, el cierre de la planta de Honda en Swindon, el cierre anunciado de la planta de Nissan en Barcelona o la salida anunciada de Mitsubishi del mercado, como ejemplos cercanos)… y muchas de ellas se compadecen bien con la idea de pérdida de atractivo para la fabricación en Europa.

En consecuencia, ya no resultan una novedad las predicciones de que, dentro de 10 años, la producción en Europa Occidental estará más cerca del 5 que del 15% del mercado mundial.

Europa corre serio riesgo de dejar de ser una región exportadora de vehículos.

Y eso equivale a una amenaza para la creación de riqueza y para el empleo. Y sin contar con lo que las tendencias CASE o el desembarco de vehículos chinos en Europa impacten sobre el volumen del mercado…

Sinceramente, no creo que la aplicación masiva de tecnologías 4.0 puedan revertir esta tendencia. ¿Volvemos, entonces, a hablar de diversificación? ¿Y en qué sentido?

Advertidos estamos.

Vibraciones: datos malos, datos dañinos

Perdonen que sea reiterativo hasta bordear el límite de la obsesión. Les había dicho hace unos meses (aquí… y antes aquí, aquí o especialmente aquí) que me iba a olvidar del asunto, pero es que sobre el último post de esta bitácora se han reproducido las diferencias de contabilización de visitas hasta extremos tan inauditos… que no he podido por menos que disparar de nuevo.

Son éstas, por tanto, unas “vibraciones”… molestas, sin paliativos.

Sobre el mismo periodo de tiempo (el que va del 31 de julio, fecha de publicación, hasta ayer 15 de agosto), las visualizaciones del artículo contabilizadas por LinkedIn solo en ella eran más de 2.200, mientras la plataforma en que inquietos reside, WordPress, no llegaba a a contabilizar en total ni 150 visitas.

Oigan… un factor de 15… o_O

WordPress es la plataforma líder en el mundo… líder también en esta plataforma de uso gratuito que es WordPress.com.

Es inconcebible que después de tantos años de liderazgo no sea capaz de ofrecer algo que parece tan simple como contabilizar las visitas a las páginas de uno de los blogs alojados en ella con una razonable fiabilidad.

Pero más allá de esta historia, que no deja de ser una minúscula e intrascendente anécdota personal, me ha parecido una buena muestra de uno de los principales cánceres que lastran y lastrarán los resultados de eso que venimos en denominar con mucho glamour el “big data”. Bueno… de su explotación a base de procesos de aprendizaje automático e inteligencia artificial, de los modelos de predicción de comportamientos o, más allá de ellos, de los modelos prescriptivos que permitan que las máquinas decidan por sí mismas.

Ese cáncer es… la confianza en datos que no se conoce que son inexactos.

En todas las organizaciones somos conscientes de muchos de los problemas que tenemos con nuestros datos, o al menos somos conscientes de que tenemos problemas con ellos… pero sobre muchas otras de nuestras bases de datos, soportadas en plataformas que consideramos robustas y estables, no abrimos la más mínima sospecha: nos acompañan desde hace tantos años soportando nuestras decisiones que rechazamos siquiera dudar de ellos, o minusvaloramos cualquier leve indicación que nos lleve a la duda.

Y la verdad es que, en la mayoría de los casos, no es una praxis desastrosa: el análisis causal se mezcla con la intuición ante resultados anómalos… y la resultante final ha sido suficientemente útil durante toda nuestra vida profesional.

En el caso de mi anécdota personal sobre los números del blog, les reconozco que yo me pasé años confiando ciegamente en las estadísticas de WordPress, hasta que la contabilización de visualizaciones de LinkedIn se puso en marcha y me activó las sospechas. La verdad es que, al margen de lo que me molesta que algo no se haga bien, no se corrija y a nadie parezca importarle, el asunto no pasa de ser algo que ya conozco y que no tiene trascendencia alguna, porque esta bitácora no tiene ninguna dependencia de cifras y los lectores son tan pocos (aunque selectos 😉 ), que sumar unos cientos o restarlos no cambia su ubicación en el universo bloguero… 😆

Pero en el mundo de los algoritmos… eso es otra cosa. Malos datos implican decisiones erróneas.

Porque si un análisis humano de la información puede aflorar datos sospechosos y por tanto inútiles para tomar cualquier decisión, en el análisis de “big data” pueden convertirse en algo peor si no se detectan: ser directamente dañinos porque las decisiones automáticas se basen en información que conduzca directamente al error.

Y sin entender el por qué…